miércoles, 17 de septiembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2466

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2466 ~ Miércoles 17 de Setiembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Estamos a pocos días de la celebración del Padre Pío de Pietrelcina (23 de setiembre) y sentimos ya resonar en el corazón algunas de las muchas cosas que él nos dejó como legado. El Santo de los Estigmas, que además leía las almas, escribió miles de reflexiones para orientar en el seguimiento a Cristo, y además, toda su vida fue un ejemplo para conocer e imitar.
Por ese motivo, desde esta página queremos en los días sucesivos poner énfasis sobre las enseñanzas que ha dejado el Padre Pío en su paso por la Tierra, que nos instan a meditar la importancia de servir a Dios. Por medio de la oración mental o meditación, el Padre Pío nos invita a seguir a Dios y ser cada día más cristianos de fe y de servicio a los demás.

¡Buenos días!

Fácil y difícil
Si lo consideras bien, tu vida está llena de desafíos. Con frecuencia las circunstancias te provocan a dar pasos adelante, a no quedarte sino a subir y progresar. Con esta visión descubrirás que, incluso las peores tormentas de la vida, te invitan a cambiar y mejorar. Lee lo que sigue y decídete a afrontar aun lo que se te presenta difícil.

Fácil es decir que amamos. Difícil es demostrarlo todos los días. Fácil es llorar por el amor perdido. Difícil es cuidarlo para no perderlo. Fácil es herir a quien nos ama. Difícil es curar esa herida. Fácil es criticar a los demás. Difícil es mejorar uno mismo. Fácil es pensar en mejorar. Difícil es poner en acción lo pensado. Fácil es cometer errores. Difícil es aprender de ellos. Fácil es orar todas las noches. Difícil es encontrar a Dios cada día en las cosas pequeñas.

Aprender de los errores, encontrar a Dios en las cosas pequeñas, luchar por un sueño, son otros tantos desafíos a superar la mediocridad y el estancamiento. Que no dramatices las dificultades, porque normalmente son fantasmas de la imaginación que racionaliza nuestras cobardías para no salir de la fácil rutina. ¡Ánimo, sé valiente y confía en el Señor!
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, el Señor dijo: «¿Con quién, pues, compararé a los hombres de esta generación? Y ¿a quién se parecen? Se parecen a los chiquillos que están sentados en la plaza y se gritan unos a otros diciendo: ‘Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado, os hemos entonando endechas, y no habéis llorado’. Porque ha venido Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y decís: ‘Demonio tiene’. Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: ‘Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores’. Y la Sabiduría se ha acreditado por todos sus hijos». (Lc 7,31-35)

Comentario
Hoy, Jesús constata la dureza de corazón de la gente de su tiempo, al menos de los fariseos, que están tan seguros de sí mismos que no hay quien les convierta. No se inmutan ni delante de Juan el Bautista, «que no comía pan ni bebía vino» (Lc 7,33), y le acusaban de tener un demonio; ni tampoco se inmutan ante el Hijo del hombre, «que come y bebe», y le acusan de “comilón” y “borracho”, es más, de ser «amigo de publicanos y pecadores» (Lc 7,34). Detrás de estas acusaciones se esconden su orgullo y soberbia: nadie les ha de dar lecciones; no aceptan a Dios, sino que se hacen su Dios, un Dios que no les mueva de sus comodidades, privilegios e intereses.
Nosotros también tenemos este peligro. ¡Cuántas veces lo criticamos todo: si la Iglesia dice eso, porque dice aquello, si dice lo contrario...; y lo mismo podríamos criticar refiriéndonos a Dios o a los demás. En el fondo, quizá inconscientemente, queremos justificar nuestra pereza y falta de deseo de una verdadera conversión, justificar nuestra comodidad y falta de docilidad. Dice san Bernardo: «¿Qué más lógico que no ver las propias llagas, especialmente si uno las ha tapado con el fin de no poderlas ver? De esto se sigue que, ulteriormente, aunque se las descubra otro, defienda con tozudez que no son llagas, dejando que su corazón se abandone a palabras engañosas».
Hemos de dejar que la Palabra de Dios llegue a nuestro corazón y nos convierta, dejar cambiarnos, transformarnos con su fuerza. Pero para eso hemos de pedir el don de la humildad. Solamente el humilde puede aceptar a Dios, y, por tanto, dejar que se acerque a nosotros, que como “publicanos” y “pecadores” necesitamos que nos cure. ¡Ay de aquél que crea que no necesita al médico! Lo peor para un enfermo es creerse que está bueno, porque entonces el mal avanzará y nunca pondrá remedio. Todos estamos enfermos de muerte, y solamente Cristo nos puede salvar, tanto si somos conscientes de ello como si no. ¡Demos gracias al Salvador, acogiéndolo como tal!
Rev. D. Xavier SERRA i Permanyer (Sabadell, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Roberto Belarmino
Cardenal y Doctor de la Iglesia
San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia, miembro de la Compañía de Jesús, que intervino de modo preclaro, con modos sutiles y peculiares, en las disputas teológicas de su tiempo. Fue cardenal, y durante algún tiempo también obispo entregado al ministerio pastoral de la diócesis de Capua, en Italia, desempeñando finalmente en la Curia romana múltiples actividades en defensa doctrinal de la fe (1621). Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Las frases de hoy

"Todas las oraciones son buenas
siempre que vayan acompañadas
por la recta intención y la buena voluntad"

"Tenéis que odiar vuestros defectos,
pero con un odio tranquilo
y no con el que inquieta y quita la paz"

"Sé capaz de soportar las amarguras durante toda tu vida
para poder participar de los sufrimientos de Cristo"
 
Santo Padre Pío

Biblioteca de archivos
Recuerda que en la página (blog) de "Pequeñas Semillitas" y también en "Juan Pablo II inolvidable", en la columna lateral derecha, se ha insertado un enlace con la misma imagen que ves arriba de este escrito, desde donde se ingresa a la Biblioteca de archivos. Allí iré agregando día a día algunos de los powerpoint que se comparten con los suscriptores de "Pequeñas Semillitas" y también archivos de texto en formato PDF; todo lo cual puede ser visto online o bien puede descargarse a la computadora del usuario.

Tema del día:
Para vencer al demonio
El presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas, P. Francesco Bamonte, compartió algunos consejos sobre las mejores armas para hacer frente al diablo, y advirtió que no es suficiente saber que los demonios existen, sino que es preciso conocer cómo actúan para no caer en sus trampas.

En entrevista con Radio Vaticano, al poco tiempo de que la Asociación Internacional de Exorcistas recibiera el reconocimiento jurídico de la Congregación para el Clero en la Santa Sede, el P. Francesco Bamonte señaló que “los demonios actúan en la historia personal y comunitaria de los hombres, tratando de propagar entre los hombres la elección del mal”.

“Por eso, no basta saber que existen, sino que es preciso también conocer cómo actúan para prevenir y rechazar sus ataques y no caer en sus trampas”, advirtió el exorcista de la diócesis de Roma.

El exorcista recordó que “el Papa también ha subrayado varias veces que los demonios –que son repelentes y repugnantes– se disfrazan de ángeles de luz para hacerse atractivos y engañar mejor a los hombres. Jesús en el Evangelio nos enseña cómo luchar y vencer a los demonios con su gracia”.

Cuatro "armas" para luchar contra la tentación del demonio

Para hacer frente a las tentaciones de los demonios, el sacerdote enumeró cuatro armas muy poderosas: la Palabra de Dios, el Rosario, la confesión frecuente y la participación en la Santa Misa.

El presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas aseguró que “el arma poderosa, ante todo, es la lectura y la meditación de la Palabra de Dios, como dice el Papa Francisco, que nos ha invitado a llevar siempre en el bolsillo un Evangelio. En nuestro interior, esta Palabra, cuando entra, vive, actúa y nos llena de la gracia del Espíritu Santo”.

“Y luego está el Rosario, el encomendarse a la Virgen, a quien el demonio odia especialmente”.

La tercera arma, dijo, es “la confesión frecuente: reconocernos pecadores humildemente, confesar nuestros pecados y pedir a Dios la fuerza para no pecar más”.

A continuación recomendó “la participación en la Santa Misa los días festivos. Y también la lucha contra nuestros vicios, contra lo que el pecado original ha dejado en nosotros, para que triunfe el hombre nuevo en Cristo”.

El P. Francesco Bamonte señaló que la presencia de un sacerdote exorcista en una diócesis es importantísima. “De hecho, cuando no hay un sacerdote exorcista, a menudo la gente se dirige a magos, hechiceros, lectores de cartas y del futuro, sectas”.

El P. Bamonte indicó que “el exorcista es ante todo un evangelizador, un sacerdote, por lo que sea cual sea el origen del mal que padece quien acude a él, sea o no sea una auténtica forma de acción extraordinaria del demonio. El sacerdote exorcista se esfuerza por infundir serenidad, paz, confianza en Dios y esperanza en su gracia”.
Fuente: ReL

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por la salud de Aydé G., una mujer de fe, que vive en Bogotá, Colombia, que será sometida a una intervención quirúrgica a nivel del páncreas, ante la posibilidad de estar frente a una afección cancerosa. Rogamos a la Santísima Virgen de Lourdes su mediación para que el Señor Misericordioso la ayude a superar con bien este trance y fortalezca a su familia en la espera de los resultados. 

Pedimos oración para Rita Alicia G., de Buenos Aires, Argentina. rogando por el pronto restablecimiento de su salud luego de una delicada operación.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Setiembre 17
Cuenta la Biblia que Dios mismo disfrutaba cuando creaba las cosas hermosas del universo. Cuando creó la luz, el cielo y el mar, “a Dios le parecía que estaba bueno” (Gn 1,10). Cuando creó los árboles y todo lo verde también le pareció bien, como diciendo: “¡Está bueno lo que hice!” (Gn 1,12). Y lo mismo sucedió con las demás cosas que creó: peces, pájaros, serpientes, etc. Siempre decía: “¡Esto está bueno!” (Gn 1,18.21.25).
Pero cuando creó al varón y a la mujer entonces el mundo le pareció mucho más bello. Sólo en ese momento le pareció que estaba “muy bueno” (Gn 1,31).
Cuando Dios crea a un ser humano, cada vez que se forma un niño en las entrañas de una mujer, para Dios está muy bueno. La mirada de Dios pasa de largo todas las maravillas del universo, los glaciares y las cordilleras, las cataratas y los océanos, porque lo que más lo cautiva es un ser humano, alguien que puede ser su amigo. Por eso mismo, más allá de lo que opinen los demás, tu persona está “muy buena”.
Trata de mirarte a ti mismo con esa mirada de Dios. Pero también trata de reconocer que cualquier ser humano vale más que una cordillera, mucho más que la playa y que todas las estrellas.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 16 de septiembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2465

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2465 ~ Martes 16 de Setiembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En el diario francés La Croix del 12 de septiembre de 1915, salía la siguiente noticia: En el campo de batalla yacía gravemente herido un soldado francés y, junto a él, también gravemente herido un soldado alemán. El francés sacó, con mucho esfuerzo, un crucifijo de su bolsillo, lo besó y empezó a rezar el avemaría en latín. El alemán también se unió y rezó el avemaría con él. Después, el francés le tendió el crucifijo, el alemán lo besó, se dieron la mano y así unidos y rezando el avemaría murieron. El amor a María había unido en la muerte a dos enemigos, que murieron como hermanos, hijos de la misma madre. El amor a María nos une…

¡Buenos días!

La zorra y el cuervo
Te invito a reflexionar hoy sobre la vanidad humana. “La cola del pavo real honra al que la creó; pero, el pavo no tiene nada que ver en ello”, (J. Leclercq). “El vanidoso es como un gallo que se imaginara que el sol sale para oírlo cantar”. “Vasito de barro: ¿por qué te quieres poner tan alto? ¿No ves que si te caes, te quiebras? ¿No sabes que el aroma de tus flores se percibe mejor si estás abajo?”, (V. Gar-Mar).

Un cuervo robó a unos pastores un pedazo de carne y se retiró a un árbol. Lo vio una zorra, y deseando apoderarse de aquella carne empezó a alabar al cuervo, elogiando su gran belleza, pero que lo afectaba el hecho de que no tuviera voz. El cuervo, para demostrarle a la zorra que no le faltaba la voz, soltó la carne para lanzar con orgullo fuertes gritos. La zorra, sin perder tiempo, rápidamente recogió la carne y le dijo: -Amigo cuervo, si además de vanidad tuvieras entendimiento, nada más te faltaría para ser el rey de las aves (Esopo).

Todos corremos el peligro de obrar para recibir la aprobación de los demás. Es como decirse a  sí mismo: “Verán lo que yo soy capaz de hacer”. Jesús nos precave de toda ostentación. Una vez dijo: “Al dar limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará”.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús se fue a una ciudad llamada Naím, e iban con Él sus discípulos y una gran muchedumbre. Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda, a la que acompañaba mucha gente de la ciudad. Al verla el Señor, tuvo compasión de ella, y le dijo: «No llores». Y, acercándose, tocó el féretro. Los que lo llevaban se pararon, y Él dijo: «Joven, a ti te digo: levántate». El muerto se incorporó y se puso a hablar, y Él se lo dio a su madre. El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: «Un gran profeta se ha levantado entre nosotros», y «Dios ha visitado a su pueblo». Y lo que se decía de Él, se propagó por toda Judea y por toda la región circunvecina. (Lc 7,11-17)

Comentario
Hoy, dos comitivas se encuentran. Una comitiva que acompaña a la muerte y otra que acompaña a la vida. Una pobre viuda, seguida por sus familiares y amigos, llevaba a su hijo al cementerio y de pronto, ve la multitud que iba con Jesús. Las dos comitivas se cruzan y se paran, y Jesús dice a la madre que iba a enterrar a su hijo: «No llores» (Lc 7,13). Todos se quedan mirando a Jesús, que no permanece indiferente al dolor y al sufrimiento de aquella pobre madre, sino, por el contrario, se compadece y le devuelve la vida a su hijo. Y es que encontrar a Jesús es hallar la vida, pues Jesús dijo de sí mismo: «Yo soy la resurrección y la vida» (Jn 11,25). San Braulio de Zaragoza escribe: «La esperanza de la resurrección debe confortarnos, porque volveremos a ver en el cielo a quienes perdemos aquí».
Con la lectura del fragmento del Evangelio que nos habla de la resurrección del joven de Naím, podría remarcar la divinidad de Jesús e insistir en ella, diciendo que solamente Dios puede volver un joven a la vida; pero hoy preferiría poner de relieve su humanidad, para que no veamos a Jesús como un ser lejano, como un personaje tan diferente de nosotros, o como alguien tan excesivamente importante que no nos inspire la confianza que puede inspirarnos un buen amigo.
Los cristianos hemos de saber imitar a Jesús. Debemos pedir a Dios la gracia de ser Cristo para los demás. ¡Ojalá que todo aquél que nos vea, pueda contemplar una imagen de Jesús en la tierra! Quienes veían a san Francisco de Asís, por ejemplo, veían la imagen viva de Jesús. Los santos son aquellos que llevan a Jesús en sus palabras y obras e imitan su modo de actuar y su bondad. Nuestra sociedad tiene necesidad de santos y tú puedes ser uno de ellos en tu ambiente.
Rev. D. Joan SERRA i Fontanet (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santos Cornelio y Cipriano
Mártires
Memoria de los santos Cornelio, papa, y Cipriano, obispo, mártires, acerca de los cuales el catorce de septiembre se relata la sepultura del primero y la pasión del segundo. Juntos son celebrados en esta memoria por el orbe cristiano, porque ambos testimoniaron, en días de persecución, su amor por la verdad indefectible ante Dios y el mundo (252, 258). Información amplia haciendo clic acá.
Fuente: Catholic.net    

Palabras del Papa Francisco

“Nosotros no somos huérfanos, tenemos Madres: la Madre María. Pero también la Iglesia es Madre y también la Iglesia es ungida Madre cuando recorre el mismo camino de Jesús y de María: el camino de la obediencia, el camino del sufrimiento; y cuando tiene esa actitud de aprender continuamente el camino del Señor. Estas dos mujeres – María y la Iglesia – llevan adelante la esperanza que es Cristo, nos dan a Cristo, generan a Cristo en nosotros. Sin María, no habría existido Jesucristo; sin la Iglesia no podemos ir adelante”.
Papa Francisco

Tema del día
La Iglesia: Madre que enseña
1) Para saber
El Papa Francisco ha seguido tratando el tema de la Iglesia en sus audiencias de los miércoles. En la última ocasión se refirió a la Iglesia como una madre que enseña a sus hijos el buen comportamiento. Alguien podría objetar que algunos católicos no son ejemplo. Y es cierto, pero son mal ejemplo precisamente por no seguir las enseñanzas de la Iglesia, por desobedecerlas. La Iglesia enseña cosas muy buenas y benéficas para las personas.

La Iglesia, como Jesús, enseña con el ejemplo viviendo las obras de misericordia. Sus palabras sirven para iluminar el significado de sus gestos.

2) Para pensar
Un buen educador se concentra en lo esencial para que el hijo o el alumno encuentren el sentido y la alegría de vivir. Y lo esencial en el Evangelio es la misericordia. Dios ha enviado a su Hijo para salvarnos, para darnos su misericordia. Lo dice claramente Jesús: “Sean misericordiosos, como el Padre vuestro es misericordioso”.

Se preguntaba el Papa: “¿Puede existir un cristiano que no sea misericordioso? No. El cristiano necesariamente debe ser misericordioso”.

La madre Iglesia nos enseña a dar de comer y de beber a quien tiene hambre y sed, a vestir a quien está desnudo, visitar al encarcelado. Y ¿cómo lo hace? Con el ejemplo de tantos santos y santas que han hecho esto en modo ejemplar: pero lo hace también con el ejemplo de tantísimos papás y mamás, que enseñan a sus hijos que lo que nos sobra, es para quien no tiene lo necesario.

Contaba el Papa: “Una vez, una mamá me decía que quería enseñar esto a sus hijos y les decía que hay que dar de comer a quien tiene hambre. Un día en el almuerzo, ella estaba con los tres hijos, chiquitos: siete, cinco y cuatro años. Llamaron a la puerta y era un señor que pedía de comer. Les preguntó a los hijos: ¿qué hacemos? Ellos a coro gritaron: ¡Le damos mamá, le damos! Cada uno tenía un plato con carne y papas fritas. “Le damos, le damos”. La mamá les propuso: Tomemos la mitad de cada uno de ustedes y se lo damos. Pero ellos replicaron: “¡Ah, no mamá, así no va! Tú debes dar también de lo tuyo”. Y así, esta mamá, enseñó a los hijos a dar de comer de lo propio. “Éste es un hermoso ejemplo que a mí me ha ayudado tanto”, concluyó el Papa.

3) Para vivir
La madre Iglesia enseña a estar cerca de quien está enfermo o abandonado y muere solo. Muchos hombres y mujeres, cada día, ponen en práctica esta obra de misericordia en una habitación de hospital, o en una casa de reposo, o en la propia casa, asistiendo a una persona enferma.

Es lo que hizo la beata Teresa por las calles de Calcuta y también lo hacen tantos cristianos. Ella encontraba gente moribunda por la calle, a la cual las ratas de la calle le comenzaban a comer el cuerpo. Ella los llevaba a casa para que murieran limpios, tranquilos, acariciados, en paz. Y tantos hombres y mujeres, como ella, han hecho esto también. Ayudar a la gente a morir bien, en paz.

La misericordia cambia el corazón y la vida. Para cambiar el mundo y mejorarlo, es necesario hacer el bien a quien no está en condiciones de correspondernos.

Demos gracias al Señor, que nos da la gracia de tener como madre a la Iglesia que nos enseña el camino de la misericordia, que es el camino de la Vida.
Pbro. José Martínez Colín

Nuevo video

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Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Un estímulo todos los días

Setiembre 16
Dios siempre está diciéndonos algo para que seamos más felices, para que vivamos mejor. Pero suele suceder que nos volvemos demasiado exigentes y esperamos encontrar grandes predicadores para decidirnos a cambiar de vida. Muchos discursos, predicaciones y lecturas nos aburren, nos parece que no dicen nada. Pero en realidad todos nos pueden enseñar algo. Sólo hace falta que tengamos una actitud abierta y que, cada vez que escuchemos algo, nos pongamos el desafío de sacar alguna enseñanza.
Si nos volvemos muy exigentes, entonces el Evangelio mismo ya no nos dirá nada. La Palabra de Dios es inagotable, nunca pierde su poder para tocarnos el corazón y para movilizar algo de nuestra vida. Pero cuando nos convertimos en una piedra dura, ninguna semilla podrá penetrar en nosotros.
Si un párrafo del Evangelio no nos dice nada, en lugar de quitarle importancia tendríamos que hacernos unas preguntas: ¿Por qué será que esto no me dice nada? ¿No habrá algo que mi mente es incapaz de ver o que mi corazón no quiere escuchar? ¿No me habré complicado tanto por dentro que las cosas simples ya no me cuestionan?
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

lunes, 15 de septiembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2464

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2464 ~ Lunes 15 de Setiembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Pocas veces pensamos que somos privilegiados cuando el Señor nos da una parte de su cruz. También Simón de Cirene, el Cireneo que ayudó a llevar la cruz de Jesús, fue un gran privilegiado. ¿Quién fue uno de los que mejor entendió el padecimiento de Cristo, sino Simón de Cirene, que tuvo que soportar el peso de la Cruz de Jesús, los gritos de la gente, los insultos, que también habrán sido dirigidos a él? Y cuando el Señor fue desvestido, Simón habrá caído en la cuenta de lo tremendo que era el sufrimiento de Jesús, porque si a él, que estando fuerte y sano, le costó tanto subir con la cruz el camino escarpado del Calvario, ¡qué no habrá sufrido el Señor al tener que llevar esa pesadísima cruz a cuestas, a pesar de todo lo lastimado y llagado que se encontraba!
Y después, Simón, quedando en el corazón de la escena de la Salvación del género humano, habrá contemplado con qué grandeza el Señor moría en la cruz. Y fue por “casualidad” que Simón de Cirene pasaba por allí. Y sin embargo quedó en el centro y corazón del misterio de la Redención, y tuvo el privilegio –y fue el único hombre- de cargar la cruz de Jesús y entrar en contacto con la Sangre divina de que estaría bañada la cruz, pues Jesús tenía una llaga muy dolorosa en su hombro, donde apoyaba la cruz.
Los caminos de Dios son misteriosos, y si tenemos confianza en Dios, veremos cosas grandes en nuestras vidas, y cuando menos lo esperemos, seremos llevados muy adelante en el camino de la santificación, y muy adentro del Corazón de Jesús.
Sitio santisimavirgen

¡Buenos días!

Eres maravilloso
En la Biblia encontramos pensamientos inspirados por Dios, capaces de levantar el ánimo por más decaído que estés. En Isaías (43) el Señor te dice: “Tú eres de gran precio ante mis ojos, porque eres valioso y yo te amo. No tengas miedo, yo estoy contigo”. Por más baja que esté tu autoestima, esta declaración de Dios es poderosa y eficaz para ponerte de pie.

Aférrate a tus sueños, y no los abandones jamás. Muéstrale al mundo lo que yo bien sé: ¡Lo maravilloso que eres! Confía en las posibilidades de la vida, y no te apresures a juzgar a los demás. Confía en la estrella que brilla en tu cielo. Encara tus problemas uno por uno para vencerlos. Mira lo bueno en la vida y no sucumbas en las adversidades. Muéstrate tal como eres, pues tienes cualidades especiales que te han sostenido hasta ahora, y que siempre te sostendrán. No pierdas el valor. Llena tu corazón de felicidad y ¡espárcela en todo lo que hagas! Confía en la fuerza interior que Dios te ha dado. Confíale todo al Señor

Los demás te necesitan tal como el Señor ha querido que fueras. No conviene que te pongas una máscara o representes una comedia. Puedes decirte a ti mismo: “voy a llevarles algo especial, pues nunca se encontraron ni se encontrarán con alguien como yo; soy una persona única salida de las manos de Dios”. Dios te valora, hazlo tú también.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, el padre de Jesús y su madre estaban admirados de lo que se decía de Él. Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción -¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!- a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones». (Lc 2,33-35)

Comentario
Hoy, en la fiesta de Nuestra Señora, la Virgen de los Dolores, escuchamos unas palabras punzantes en boca del anciano Simeón: «¡Y a ti misma una espada te atravesará el alma!» (Lc 2,35). Afirmación que, en su contexto, no apunta únicamente a la pasión de Jesucristo, sino a su ministerio, que provocará una división en el pueblo de Israel, y por lo tanto un dolor interno en María. A lo largo de la vida pública de Jesús, María experimentó el sufrimiento por el hecho de ver a Jesús rechazado por las autoridades del pueblo y amenazado de muerte.
María, como todo discípulo de Jesús, ha de aprender a situar las relaciones familiares en otro contexto. También Ella, por causa del Evangelio, tiene que dejar al Hijo (cf. Mt 19,29), y ha de aprender a no valorar a Cristo según la carne, aun cuando había nacido de Ella según la carne. También Ella ha de crucificar su carne (cf. Ga 5,24) para poder ir transformándose a imagen de Jesucristo. Pero el momento fuerte del sufrimiento de María, en el que Ella vive más intensamente la cruz es el momento de la crucifixión y la muerte de Jesús.
También en el dolor, María es el modelo de perseverancia en la doctrina evangélica al participar en los sufrimientos de Cristo con paciencia (cf. Regla de san Benito, Prólogo 50). Así ha sido durante toda su vida, y, sobre todo, en el momento del Calvario. De esta manera, María se convierte en figura y modelo para todo cristiano. Por haber estado estrechamente unida a la muerte de Cristo, también está unida a su resurrección (cf. Rm 6,5). La perseverancia de María en el dolor, realizando la voluntad del Padre, le proporciona una nueva irradiación en bien de la Iglesia y de la Humanidad. María nos precede en el camino de la fe y del seguimiento de Cristo. Y el Espíritu Santo nos conduce a nosotros a participar con Ella en esta gran aventura.
P. Abad Dom Josep Mª SOLER OSB Abad de Montserrat (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Nuestra Señora de los Dolores
Memoria de Nuestra Señora de los Dolores, que de pie junto a la cruz de Jesús, su Hijo, estuvo íntima y fielmente asociada a su pasión salvadora. Fue la nueva Eva, que por su admirable obediencia contribuyó a la vida, al contrario de lo que hizo la primera mujer, que por su desobediencia trajo la muerte.

Los Evangelios muestran a la Virgen Santísima presente, con inmenso amor y dolor de Madre, junto a la cruz en el momento de la muerte redentora de su Hijo, uniéndose a sus padecimientos y mereciendo por ello el título de Corredentora.

La representación pictórica e iconográfica de la Virgen Dolorosa mueve el corazón de los creyentes a justipreciar el valor de la redención y a descubrir mejor la malicia del pecado.

Bajo el título de la Virgen de la Soledad o de los Dolores se venera a María en muchos lugares.
Fuente: Catholic.net    

La frase de hoy

““La tierra se enfría y a nosotros los católicos
nos toca dar el calor vital que no existe.
Somos nosotros los que tenemos que volver a empezar,
igual que los mártires”
-Beato Federico Ozanám-

Tema del día:
Aumentar la Autoestima
¿Qué es la Autoestima? Eres Tú. La persona con la que más convives durante toda tu vida eres tú. Nuestra más importante relación es con nosotros mismos, y la convivencia con nosotros mismos es la relación a la que menos tiempo y esfuerzo dedicamos. La que menos solemos tomar en serio y la más importante de todas las áreas de nuestra vida. La Autoestima es una de las dimensiones psicológicas más cruciales en la existencia humana.

En general se suele llamar Autoestima a una actitud o a una emoción que tenemos frente a nosotros mismos. En realidad, técnicamente, la Autoestima es una respuesta emocional particular al hecho de realizar un juicio de valor sobre todo lo que consideramos nuestra persona. Se refiere al grado de valor que nos asignamos. Normalmente, se confunden los términos Autoimagen, Autoconcepto, Identidad y Confianza en uno Mismo como si fueran todos lo mismo y como si todos fueran sustituibles por la palabra Autoestima.

Todos estos aspectos psicológicos de la percepción de uno mismo son tan cercanos y están tan relacionados, que parecen funcionar y ser la misma cosa. No lo son, pero para el propósito de éste artículo no es necesario que expliquemos cada uno, solamente diremos que es más correcto decir que todos estos aspectos forman una actitud ante sí mismo y es por eso que nos referimos a la Actitud Ante Uno Mismo.

Las respuestas emocionales como la tristeza y el enojo (con sus respectivas respuestas compulsivas y problemáticas, la violencia impulsiva y la depresión) así como muchas otras actitudes que son causa de conflicto humano y de insatisfacción personal, son reguladas por el nivel de Autoestima y de seguridad personal (o Autoconfianza, como preferimos llamarle). Si me siento bien conmigo mismo, si me siento valioso e importante, si me siento capaz, mi manera de enfrentar todo en la vida es mucho más madura y adecuada. No me ofendo fácilmente. No me siento inseguro, con miedos o amenazado por los demás o por la vida. No tengo la necesidad de quedarme en una relación en que me humillan o maltratan por sentir que por lo menos alguien me quiere y tengo poco miedo de la soledad. No vivo mi trabajo como una preocupación desproporcionada, me siento seguro de lo que puedo lograr y a la vez no me engaño, puedo aceptar mis limitaciones porque no me siento menos valioso por tenerlas.

En fin, lo que llamamos “Actitud ante Uno Mismo” es cómo podemos ver, la pieza fundamental para enfrentar y vivir las relaciones, los problemas y la existencia en general de manera madura, productiva y sobre todo satisfactoria. Es el factor central de la sensación de plenitud con la propia vida.

En realidad es posible decir que todos, absolutamente todos los conflictos de un ser humano encuentran una buena parte de su solución en el trabajo de Autoestima (usando el término en ese sentido general). De la misma manera, todos los temas de desarrollo humano o desarrollo personal o superación personal están relacionados con el desarrollo del Autoestima, la Confianza Personal y una sana Actitud ante Uno Mismo.

La Actitud ante Uno Mismo (y por tanto el Autoestima) se va formando desde los primeros meses de vida. La manera en que nuestro ambiente nos trata y nos define, las relaciones que tenemos de pequeños con nuestros familiares y amigos así como el tipo de ideas y valores que recibimos en nuestra educación de parte de todos los que nos rodean, van formando la manera en que nos vemos a nosotros mismos y cómo nos valoramos. Obviamente este es un proceso complejo y largo de describir, pero sobresale el hecho de que el tipo de emociones que vivimos en nuestras relaciones más importantes así como el tipo de “etiquetas” que aprendemos a ponernos a nosotros mismos, son de especial impacto en la formación y desarrollo de nuestra Autoestima.
Material de Internet
-Desconozco el autor-

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para MariVic, de Andalucía, España, que mañana será sometida a una importante cirugía de columna por lo que rogamos a nuestro buen Señor que guíe las manos del cirujano para que todo resulte favorable.

Pedimos oración por Laura R., de la ciudad de Córdoba, Argentina, internada en terapia intensiva por un problema cardíaco; y por Julia R., que está esperando el resultado de una biopsia de mama. Que la Virgen de Lourdes proteja a ambas e interceda ante Jesús por su pronta recuperación.

Pedimos oración por la unión de los hermanos Maria Betania, Zacarías, Lázaro y Zaqueo, que están peleados.

Pedimos oración por la salud de la señora Lidia R., de Temuco, Chile, que estuvo hospitalizada la semana pasada y ahora debe realizar estudios de su aparato digestivo. Que el Señor la acompañe y la toque con su mano sanadora.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Un estímulo todos los días
Setiembre 15
Los problemas y desafíos pueden encontrarnos frágiles, débiles, o pueden encontrarnos fuertes y seguros. De eso dependen en buena medida nuestra victoria o nuestro angustioso fracaso. Lo más importante es la fortaleza interior que sólo el Señor nos puede dar, la fortaleza del Espíritu que nos hace resistentes y firmes. Teniendo esa fortaleza, los problemas no nos abaten, no nos desesperan, no nos hacen sentir pequeños. Son una invitación para sacar lo mejor de nosotros mismos.
Igualmente, las cosas lindas que la vida nos presenta pueden encontrarnos desganados, lánguidos, adormecidos, o pueden encontrarnos llenos de energías, de ganas de vivir, de entusiasmo. De eso dependerá la felicidad de este día.
Por eso es tan importante que desde el comienzo del día le pidamos al Señor que nos llene de su vitalidad, de su salud, de su fortaleza, de su energía. Él, que tuvo poder para crearnos, también tiene el poder para llenarnos de una vida más fuerte y más intensa. “Tú has formado mis entrañas, tú me has tejido en el vientre de mi madre. Te doy gracias por tantas maravillas. Soy un prodigio, sorprendentes son tus obras” (Sal 139,13-14).
Cuando pretendemos apoyarnos sólo en nuestras capacidades y energías, tarde o temprano nos encontraremos con nuestra debilidad natural y bajaremos los brazos. Pero si nos dejamos fortalecer por Dios, descubriremos su potencia y no perderemos las ganas de luchar.
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

domingo, 14 de septiembre de 2014

Pequeñas Semillitas 2463

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 9 - Número 2463 ~ Domingo 14 de Setiembre de 2014
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En este día la Iglesia celebra la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.
Con la cruz nos demostró Jesús el mayor amor hacia la humanidad. En el evangelio se dice esa frase, que parece ser ya como una explosión del evangelista inspirado por Dios: “Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo”. Y lo hizo para que nosotros pudiéramos salvarnos. La cruz no es el final. Dios no puede querer el sufrimiento por el sufrimiento. Dios quiere nuestra felicidad. Pero existe la cruz, porque existe el pecado. Si la cruz es terrible es porque el pecado es terrible. Sólo por la cruz se puede comprender lo horrendo y malo que es el pecado, para que nos apartemos de él.
En esta vida todos tenemos cruces; pero llevadas junto a Cristo y con Él cambia de color. Hay cruces, porque esta vida es imperfecta y nosotros la hacemos peor. Jesús nos dijo que tomemos nuestra cruz y le sigamos. Toda la alegría y la gran esperanza de la vida eterna consisten en seguir a Jesús. Para ello debemos tener la virtud del desprendimiento hasta llegar a anonadarnos. Para ello hay que vencer el egoísmo, lo cual es muy difícil, imposible con nuestras fuerzas, pero posible con la gracia de Dios.

¡Buenos días!

El pequeño clavo
Si la nota dijese: “Una nota no hace melodía...”, no habría sinfonía. Si la palabra dijese: “Una palabra no puede hacer una página...”, no habría libro. Si la piedra dijese: “Una piedra no puede levantar una pared...”, no habría casa.  Si el hombre dijese: “Un gesto de amor no puede salvar a la humanidad...”, nunca habría paz, ni dignidad, ni felicidad en la tierra.

De todas partes acudía gente para admirar una nueva iglesia. Era bellísima. En las maderas del tejado, había un pequeño clavo que oía cómo alababan la encantadora estructura del templo. Pero nadie veía ni pensaba en el clavo. Y éste se sintió irritado y lleno de envidia. ¡Si soy tan insignificante, nadie me echará de menos! Entonces el clavo dejó de presionar la madera y se deslizó hasta el suelo. Aquella noche llovió mucho. Donde faltaba el clavo, el tejado cedió y se separó de las tejas. El agua corrió por las paredes y arruinó los murales. El yeso se cayó, la alfombra se manchó y el Misal quedó estropeado. Todo esto porque un pequeño clavo desistió de su trabajo. Ahora en el barro yace oxidado e inútil.

Tu vida, como la de todos, transcurre entre sencillas tareas. Puedes caer en el grave error de juzgarlas sin importancia y hacerlas sin implicarte con entusiasmo poniendo lo mejor de ti mismo. No olvides que “no hay virtud más eminente que la de hacer sencillamente lo que tenemos que hacer”. Que descubras y vivas la felicidad y paz del deber cumplido.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Jesús dijo a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el cielo.
De la misma manera que Moisés levantó en alto la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna.
Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.»
(Juan 3,13-17)

Poesía
Exaltación de la Santa Cruz

En el monte Calvario
una cruz sostiene
a la humanidad caída:
son los brazos de Jesús
y las lágrimas de María.

En el monte Calvario
una cruz da el rumbo
a la sociedad perdida:
es el sacrificio de Jesús
y la asistencia de María.

En el monte Calvario
una cruz nos congrega
a vivir como hermanos:
es la reconciliación de Jesús
y la maternidad universal de María.

En el monte Calvario
una cruz nos invita
a vivir crucificados:
es la oblación de Jesús
y el seguimiento de María.

En el monte Calvario
una cruz nos da la vida:
es la pasión de Jesús
y el amor de María.
P. Hernán Pérez Etchepare SSP

Palabras de San Juan Pablo II

"La cruz ha venido a ser para nosotros la Cátedra suprema de la verdad de Dios y del hombre. Todos debemos ser alumnos de esta Cátedra en curso o fuera de curso. Entonces comprenderemos que la cruz es también cuna del hombre nuevo. La cruz, en la que se muere para vivir; para vivir en Dios y con Dios, para vivir en la verdad, en la libertad y en el amor, para vivir eternamente"
San Juan Pablo II

Tema del día:
Mirar con fe al crucificado
La fiesta que hoy celebramos los cristianos es incomprensible y hasta disparatada para quien desconoce el significado de la fe cristiana en el Crucificado. ¿Qué sentido puede tener celebrar una fiesta que se llama “Exaltación de la Cruz” en una sociedad que busca apasionadamente el “confort” la comodidad y el máximo bienestar?

Más de uno se preguntará cómo es posible seguir todavía hoy exaltando la cruz. ¿No ha quedado ya superada para siempre esa manera morbosa de vivir exaltando el dolor y buscando el sufrimiento? ¿Hemos de seguir alimentando un cristianismo centrado en la agonía del Calvario y las llagas del Crucificado?

Son sin duda preguntas muy razonables que necesitan una respuesta clarificadora. Cuando los cristianos miramos al Crucificado no ensalzamos el dolor, la tortura y la muerte, sino el amor, la cercanía y la solidaridad de Dios que ha querido compartir nuestra vida y nuestra muerte hasta el extremo.

No es el sufrimiento el que salva sino el amor de Dios que se solidariza con la historia dolorosa del ser humano. No es la sangre la que, en realidad, limpia nuestro pecado sino el amor insondable de Dios que nos acoge como hijos. La crucifixión es el acontecimiento en el que mejor se nos revela su amor.

Descubrir la grandeza de la Cruz no es atribuir no sé qué misterioso poder o virtud al dolor, sino confesar la fuerza salvadora del amor de Dios cuando, encarnado en Jesús, sale a reconciliar el mundo consigo.

En esos brazos extendidos que ya no pueden abrazar a los niños y en esas manos que ya no pueden acariciar a los leprosos ni bendecir a los enfermos, los cristianos “contemplamos” a Dios con sus brazos abiertos para acoger, abrazar y sostener nuestras pobres vidas, rotas por tantos sufrimientos.

En ese rostro apagado por la muerte, en esos ojos que ya no pueden mirar con ternura a las prostitutas, en esa boca que ya no puede gritar su indignación por las víctimas de tantos abusos e injusticias, en esos labios que no pueden pronunciar su perdón a los pecadores, Dios nos está revelando como en ningún otro gesto su amor insondable a la Humanidad.

Por eso, ser fiel al Crucificado no es buscar cruces y sufrimientos, sino vivir como él en una actitud de entrega y solidaridad aceptando si es necesario la crucifixión y los males que nos pueden llegar como consecuencia. Esta fidelidad al Crucificado no es dolorista sino esperanzada. A una vida “crucificada”, vivida con el mismo espíritu de amor con que vivió Jesús, solo le espera resurrección.
José Antonio Pagola

Nuevo video y artículo

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"Juan Pablo II inolvidable"
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Nunca olvidemos agradecer
Una vez leí que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Desde Buenos Aires, Argentina, Elisa agradece a Dios y a los que rezaron pues la operación de su esposo Guillermo ha salido satisfactoria y él ya está en la casa en plena recuperación. Y también el agradecimiento va por Mary, cuya operación de páncreas fue de resultados favorables y benignos.

Un estímulo todos los días
Setiembre 14
Es posible que a veces Dios te pida que corrijas a alguien, que le ayudes a descubrir que está haciendo daño a otras personas, que le ayudes a reconocer que está arruinando su propia vida. Puede suceder también que tengas que ayudar a una persona a hacer algunos esfuerzos para crecer, para ser mejor. Pero de una cosa puedes tener una seguridad total: Dios no te ha dado la misión de hacer sufrir a los demás.
Hay personas que piensan que su misión es hacer sufrir a otros. Eso sucede porque no han aprendido a ser felices, y de algún modo se vengan por su propio vacío haciendo sufrir a otros, reprochándoles sus defectos, ironizando con sus errores. Son incapaces de gozar con la felicidad ajena. Piensan que los demás no tienen derecho a ser felices porque son imperfectos o pecadores. Entonces los hacen sufrir con sus críticas y comentarios hirientes. Por eso dice la Biblia que “nadie es peor que el que se tortura a sí mismo” (Eclo 14,6).
¿No será mejor que dejes de torturarte, que te permitas un poco de felicidad, para que así renuncies definitivamente a torturar a los demás?
Mons. Víctor Manuel Fernández
Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-