viernes, 25 de mayo de 2018

Pequeñas Semillitas 3671

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3671 ~ Viernes 25 de Mayo de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy los argentinos recordamos un aniversario más de la llamada Revolución de Mayo, conjunto de sucesos ocurridos en mayo de 1810 en torno al cabildo de la ciudad de Buenos Aires, por entonces capital del Virreinato del Río de la Plata, bajo dependencia del Rey de España (que entonces estaba cautivo de los franceses), y que culminaron con la destitución del Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y su reemplazo por la Primera Junta de gobierno formada por vecinos de la ciudad (criollos y españoles) que todavía reconocían al depuesto rey hispano.
El 25 de mayo es una fecha importante en nuestra historia y hay que tomarlo como punto de partida hacia la formación de la identidad nacional. Las nuevas ideas que propiciaban una mayor participación política y una apertura económica fueron las que motivaron el accionar de aquellos hombres de Mayo de 1810 y que llevaría más adelante, en 1816, a la declaración de la Independencia. Vino luego un tiempo de desacuerdos políticos y luchas internas (unitarios y federales), todo lo cual demoró la organización nacional por cerca de 40 años. Y fue recién en 1853 que se pudo sancionar la Constitución Nacional y con esfuerzo, trabajo y la llegada de importantes corrientes migratorias europeas, se fue forjando la Argentina grande y progresista de finales del siglo XIX y primeros años del siglo XX.
Hoy los argentinos tenemos por delante el desafío de volver a nuestras mejores tradiciones históricas, mirarnos en el espejo de los padres de la Patria, y volver a construir la nación de paz y de trabajo que todos queremos. Invocamos a Jesucristo, Señor de la Historia, para que pedirle su ayuda e inspiración.

¡Buenos días!

La Virgen y nosotros
“En la Sagrada Escritura encontramos pocas palabras de la Virgen, pero son como granos de oro puro: si los fundimos con el fuego de una amorosa contemplación, serán suficientes para irradiar sobre toda nuestra vida el esplendor luminoso de las virtudes de María”. Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein).

El general Manuel Belgrano era devoto de la Virgen María. Pertenecía a la cofradía del Santo Rosario. Pidió que a su muerte se lo vistiera con el hábito de Santo Domingo. Fue enterrado dentro del templo. Cuando en septiembre de 1810, salió de Buenos Aires al frente de un pequeño ejército al Paraguay, al llegar a Luján, se detuvo y puso su nueva carrera bajo la protección de la Virgen. El 23 de septiembre de 1812, eligió a Nuestra Señora de la Merced su Generala y al día siguiente venció a Tristán en la batalla de Tucumán. Como trofeo se acuñaron medallas con esta inscripción: “Victoria del 24 de septiembre de 1812, bajo la protección de Nuestra Señora de las Mercedes, Generala del Ejército”.

Hay signos de que María, nuestra Madre celestial, se pone a nuestro lado de una manera especial en estos tiempos difíciles para la fe. Nos conmueve comprobar que esta buena Madre está preocupada por muchos hijos atrapados en las tinieblas del mundo, porque no le dan a Dios un lugarcito en su vida y en su tiempo.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy 
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús, levantándose de allí, va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde Él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?». Él les respondió: «¿Qué os prescribió Moisés?». Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla». Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, Él los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre».
Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. Él les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio». (Mc 10,1-12)

Comentario:
Hoy, Señor, quisiera hacer un rato de oración para agradecerte tu enseñanza. Tú enseñabas con autoridad y lo hacías siempre que te dejábamos, aprovechabas todas las ocasiones: ¡claro!, lo entiendo, Señor, tu misión básica era transmitir la Palabra del Padre. Y lo hiciste.
—Hoy, “colgado” en Internet te digo: Háblame, que quiero hacer un rato de oración como fiel discípulo. Primero, quisiera pedirte capacidad para aprender lo que enseñas y, segundo, saber enseñarlo. Reconozco que es muy fácil caer en el error de hacerte decir cosas que Tú no has dicho y, con osadía malévola, intento que Tú digas aquello que a mí me gusta. Reconozco que quizá soy más duro de corazón que aquellos oyentes.
—Yo conozco tu Evangelio, el Magisterio de la Iglesia, el Catecismo, y recuerdo aquellas palabras del Papa san Juan Pablo II en la Carta a las Familias: «El proyecto del utilitarismo asentado en una libertad orientada según el sentido individualista, es decir, una libertad vacía de responsabilidad, es el constitutivo de la antítesis del amor». Señor, rompe mi corazón deseoso de felicidad utilitarista y hazme entrar dentro de tu verdad divina, que tanto necesito.
—En este lugar de mirada, como desde la cima de la cordillera, comprendo que Tú digas que el amor matrimonial es definitivo, que el adulterio —además de ser pecado como toda ofensa grave hecha a ti, que eres el Señor de la Vida y del Amor— es un camino errado hacia la felicidad: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla» (Mc 10,11).
—Recuerdo a un joven que decía: «Mossèn el pecado promete mucho, no da nada y lo roba todo». Que te entienda, buen Jesús, y que lo sepa explicar: Aquello que Tú has unido, el hombre no lo puede separar (cf. Mc 10,9). Fuera de aquí, fuera de tus caminos, no encontraré la auténtica felicidad. ¡Jesús, enséñame de nuevo!
Gracias, Jesús, soy duro de corazón, pero sé que tienes razón.
Rev. D. Miquel VENQUE i To (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Beda el Venerable
Presbítero y Doctor de la Iglesia
 
Nació junto al monasterio benedictino de Wearmouth, que tiene al lado el filial de Jarrow (Inglaterra), el año 673. Fue educado por san Benito Biscop, abad de aquel monasterio, en el que Beda ingresó muy joven. Allí consagró su vida a las observancias de la Regla, a la convivencia fraterna, a la celebración del culto litúrgico, a la meditación de las Sagradas Escrituras y de los Santos Padres, y la actividad literaria. Escribió obras teológicas e históricas de gran fervor y erudición; entre ellas cabe destacar su Historia eclesiástica de Inglaterra, al final de la cual escribe: «He pasado toda mi vida dentro del claustro, repartiendo el tiempo entre el estudio de las Sagradas Escrituras, la observancia de la disciplina monástica y el diario oficio de cantar en el coro. Todas mis delicias eran aprender, enseñar o escribir... Desde mi admisión al sacerdocio hasta el año presente, en que cuento 59 años de edad, me he ocupado en redactar para mi uso y el de mis hermanos algunas notas sobre la Sagrada Escritura, sacadas de los Santos Padres o en conformidad con su espíritu e interpretación». Murió el año 735.
Oración: Señor Dios, que has iluminado a tu Iglesia con la sabiduría de san Beda el Venerable, concede a tus siervos la gracia de ser constantemente orientados por las enseñanzas de tu santo presbítero y ayudados por sus méritos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano – Aciprensa – Catholic.net

Pensamientos del día

“Sirvo a la patria sin otro objeto que el de verla constituida,
ése es el premio al que aspiro...
Mucho me falta para ser un verdadero padre de la patria,
me contentaría con ser un buen hijo de ella”.
-Manuel Belgrano-

“Cuando las miserias morales asolan a un país,
culpa es de todos los que por falta de cultura y de ideal
no han sabido amarlo como patria:
de todos los que vivieron de ella sin trabajar para ella”.
-José Ingenieros-

Temas Médicos:
Receta médica imprescindible 
Ø Nombre del Paciente: Género Humano

Ø  Cuadro Patológico: Poco deseo de convivencia con sus semejantes. Pérdida progresiva y acelerada de los valores morales, tendencia a la destrucción.

Ø  Fórmula de Curación: Amor y Amistad.

Ø  Dosis: La que sus necesidades señalen.

Ø  Vía de Administración: Centros de trabajo, escuelas, hogares, medios de transporte, etc. Y en todos los sentidos busque oportunidades.

Ø  Indicaciones: El paciente debe aceptar primero que necesita Dar y Recibir el Amor y la Amistad.

Ø  Modo de Administración: 
- Saludar cortésmente a sus semejantes.
- Ser paciente para con los débiles.
- Desahogar tensiones nerviosas por medio del deporte, el baile y otras actividades físicas sanas.
- Practicar algún juego con la familia.
- Saludar  por teléfono o correo a sus familiares y amigos que estén lejos.
- Tratar a todas las mujeres con el respeto que se merecen, su propia esposa, madre y hermanas, amigas.
- Respetar y querer a los niños, en fin: Respetar los Valores Morales y ser más Humano.

Ø  Administrar a partir de: Hoy mismo, y por  toda la vida.
   
Oración por la Patria 
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación, una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común.
Danos la valentía de la libertad de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Amén.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los pacientes internados en la Casa de la Bondad en  Córdoba (Argentina); por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para Martín R., de Buenos Aires, Argentina, joven padre de un niño de 3 años, que ha recibido diagnóstico de cáncer, rogando a María Auxiliadora que interceda por él ante Jesús para que su patología se pueda curar.

Pedimos oración por las siguientes intenciones: Juan Gabriel M. T., de ciudad de México, a quien internan para operación de divertículos, rogando al Señor que todo salga bien; y Jorge T. N., de Puebla, México, para que sus estudios médicos salgan bien y su salud esté restablecida.

Pedimos oración para Matilda R., de Buenos Aires, Argentina, que tiene 8 años y un problema cardíaco que está siendo estudiado. Que el Niño Jesús la tome de la mano y la ayude para que todos los exámenes médicos sean normales y la niña se cure.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Cinco minutos del Espíritu Santo
Mayo 25
"Riega nuestra aridez."
El Espíritu Santo también es como una lluvia, agua que penetra la tierra seca. Somos tierra que cruje y que llora, seca y agrietada. Pero cuando llueve la gracia, nuestro desierto reverdece y se llena de flores, rebosa de vida.
Nosotros hemos regalado nuestra vida a tantas cosas de este mundo, hemos desgastado nuestras energías en tantas tonterías que nos han dejado secos por dentro, sin vida, sin amor, sin hermosura.
Invoquemos al Espíritu Santo para que se derrame como lluvia fecunda, para que haga brotar las semillas buenas que él mismo puso en nosotros.
Él lo ha prometido: "Derramaré agua sobre el suelo sediento y torrentes sobre la tierra seca" (lsaías 44,3).
Pidámosle que riegue, que refresque, que renueve con sus gotas divinas, que nos devuelva la vitalidad y la energía, que resucite nuestros sueños y nuestra esperanza. Así se cumplirá la promesa del profeta Oseas: "Seré como rocío para Israel. Él florecerá como el lirio, y hundirá sus raíces como el Líbano. Sus ramas se desplegarán y su esplendor será como el olivo. Estará perfumado como el Líbano, volverán a sentarse a su sombra, harán crecer el trigo, florecerán como la vid" (Oseas 14,6-8).
* Mons. Víctor Manuel Fernández 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

jueves, 24 de mayo de 2018

Pequeñas Semillitas 3670

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3670 ~ Jueves 24 de Mayo de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy estamos celebrando a ‘María Auxilio de los Cristianos’, o como también se la llama, ‘María Auxiliadora’.
“Todos estaban unidos, insistiendo en la oración, con María la Madre de Jesús” (Hechos 1,14). María siempre ha estado presente en todas las persecuciones de la Iglesia; así pues, por su ayuda en Lepanto, protegió milagrosamente a toda la cristiandad, incluyéndola San Pío X en las Letanías.
También es el auxilio de la Iglesia del silencio, ya que todo cristiano fiel “padecerá persecución” (Segunda carta a Timoteo 3,12), pero Jesús ha dicho que “de los perseguidos por causa de la Justicia es el Reino de los Cielos” (Mateo 5,10).
¿Defendemos a Cristo y Su Doctrina con la voz, con el corazón y con nuestra labor, o sólo tenemos un corazón tibio y poco digno? Seamos soldados valientes, enamorados de Jesús y María, quien como Capitana nos defenderá con la Espada de la Justicia y el Manto de la Verdad. Y a través de Ella el Espíritu con Sus Alas nos cubrirá y nada nos pasará.

¡Buenos días!

María Auxiliadora
San Juan Bosco propagó la devoción a María Auxiliadora. De ella decía: “Amen, honren, sirvan a María. Procuren hacerla conocer, amar y honrar por los demás. No sólo no perecerá un hijo que haya honrado a esta madre, sino que podrá aspirar también a una gran corona en el cielo”.

Era el 24 de mayo de 1878, un oficial muy entristecido se presentó a Don Bosco y le dijo: —Padre, mi esposa está muy enferma y se teme que llegó su fin. Esto es terrible para mí. Por favor, pida a Dios le devuelva la salud. El Santo lo alentó y rezó con él a María Auxiliadora. A la hora el oficial volvió emocionado y dijo a Don Bosco: —¿Sabe usted, Padre? Mientras estaba aquí con usted, mi esposa, a quien había dejado moribunda, recobró la salud, se vistió, salió a mi encuentro y me relató lo sucedido. Sacó del bolsillo un brazalete de oro que entregó a Don Bosco: —Es el regalo de boda que hice a mi esposa; pero, de común acuerdo, lo ofrezco a María Auxiliadora. Don Bosco mostró luego a un grupo el brazalete: —Miren, una ofrenda de gratitud por una nueva curación debida a Maria Auxiliadora. ¡Bendito sea su dulce nombre!

San Juan Bosco, con estas o semejantes palabras, alentaba a confiar en María Santísima: “María nos asegura que si somos devotos suyos, nos tendrá como hijos suyos, nos cubrirá con su manto, nos colmará de bendiciones en este mundo para obtenernos después el Paraíso”. Con piedad y cariño reza hoy un avemaría a tu Madre del cielo.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perderá su recompensa. Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar. Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna, donde su gusano no muere y el fuego no se apaga; pues todos han de ser salados con fuego. Buena es la sal; más si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros». (Mc 9,41-50)

Comentario:
Hoy, el Evangelio proclamado se hace un poco difícil de entender debido a la dureza de las palabras de Jesús: «Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela (...). Si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo» (Mc 9,43.47). Es que Jesús es muy exigente con aquellos que somos sus seguidores. Sencillamente, Jesús nos quiere decir que hemos de saber renunciar a las cosas que nos hacen daño, aunque sean cosas que nos gusten mucho, pero que pueden ser motivo de pecado y de vicio. San Gregorio dejará escrito «que no hemos de desear las cosas que sólo satisfacen las necesidades materiales y pecaminosas». Jesús exige radicalidad. En otro lugar del Evangelio también dice: «El que quiera ganar la vida, la perderá, pero el que la pierda por Mí, la ganará» (Mt 10,39).
Por otro lado, esta exigencia de Jesús quiere ser una exigencia de amor y de crecimiento. No quedaremos sin su recompensa. Lo que dará sentido a nuestras cosas ha de ser siempre el amor: hemos de llegar a saber dar un vaso de agua a quien lo necesita, y no por ningún interés personal, sino por amor. Tenemos que descubrir a Jesucristo en los más necesitados y pobres. Jesús sólo denuncia severamente y condena a los que hacen el mal y escandalizan, a los que alejan a los más pequeños del bien y de la gracia de Dios.
Finalmente, todos hemos de pasar la prueba de fuego. Es el fuego de la caridad y del amor que nos purifica de nuestros pecados, para poder ser la sal que da el buen gusto del amor, del servicio y de la caridad. En la oración y en la Eucaristía es donde los cristianos encontramos la fuerza de la fe y del buen gusto de la sal de Cristo. ¡No quedaremos sin recompensa!
Rev. D. Xavier PARÉS i Saltor (La Seu d'Urgell, Lleida, España)

Santoral Católico:
María Auxiliadora
Advocación Mariana
En la fecha de hoy, la Iglesia conmemora una vez más, a la Santísima Virgen, bajo su advocación de María, Auxilio de los Cristianos. La historia del establecimiento de la fiesta de María Auxiliadora se remonta a la Revolución Francesa, la cual había asestado un duro golpe a la Iglesia y desquiciado completamente a la religión cristiana. Cuando Napoleón Bonaparte asume el poder, restableció el catolicismo en Francia: anula las leyes revolucionarias de proscripción, permite a los sacerdotes regresar a sus iglesias y devuelve catedrales, parroquias y seminarios a obispos. Sin embargo, embriagado por sus triunfos y ambición desordenada, comenzó a exigir al Papa Pío VII algunas cosas que el Pontífice no podía conceder, dando lugar a nuevos conflictos con la Iglesia.
El Papa fue hecho prisionero en el castillo de Fontainebleau por el emperador francés y durante los cinco años que estuvo preso, dedicaba especialmente una parte del tiempo de sus oraciones a María Santísima, Auxilio de los Cristianos para que protegiese a la Iglesia perseguida, desgobernada y desamparada. Los ruegos del Papa fueron escuchados y en 1814 Napoleón firma su abdicación. En 1815, cuando la Iglesia había recuperado su posición y poder espiritual, el Papa para manifestar el agradecimiento de todo el orbe católico a la Virgen María, bajo su advocación de Auxilio de los Cristianos y como un expreso reconocimiento de la infalible protección de la Madre de Dios, instituyó la fiesta de María Auxiliadora en el día 24 de mayo para perpetuar el recuerdo de su entrada triunfal a Roma al volver de su cautiverio en Francia.
© Directorio Franciscano - Aciprensa    

Pensamiento del día

“En todos los peligros invocad a María,
y os aseguro que seréis librados.
En el cielo nos quedaremos gratamente sorprendidos
al conocer todo lo que María Auxiliadora ha hecho
por nosotros en la tierra”
-Don Bosco-

Historias:  
María Auxiliadora y Don Bosco  
Esta es una historia sobre la total confianza de Don Bosco en los cuidados maternales de Nuestra Madre María

San Juan Bosco necesitaba construir una Iglesia en honor a María Auxiliadora, pero no tenía nada de dinero. Se lanzó, pero las deudas también se lanzaron sobre él. Para conseguir dinero en un momento en que no podía retrasar más los pagos, un día le dijo a la Virgen:

¡Madre mía! Yo he hecho tantas veces lo que tú me has pedido… ¿Consentirás en hacer hoy lo que yo te voy a pedir?

Con la sensación de que la Virgen se ha puesto en sus manos, don Bosco penetra en el palacio de un enfermo que tenía bastante dinero pero que también era bastante tacaño. Este enfermo, que hace tres años vive crucificado por los dolores y no podía siquiera moverse de la cama, al ver a don Bosco le dijo:

Si yo pudiera sentirme aliviado, haría algo por usted.

Muchas gracias; su deseo llega en el momento oportuno; necesito precisamente ahora tres mil liras.

Está bien; obténgame siquiera un alivio, y a fin de año se las daré.

Es que yo las necesito ahora mismo. El enfermo cambia con mucho dolor de postura, y mirando fijamente a don Bosco, le dice:

¿Ahora? Tendría que salir, ir yo mismo al Banco Nacional, negociar unas cédulas. ¡Ya ve!... es imposible.

No, señor, es muy posible, replica don Bosco mirando su reloj. Son las dos de la tarde… Levántese, vístase y vamos allá dando gracias a María Auxiliadora.

¡Este hombre está chiflado! Protesta el viejo entre las cobijas. Hace tres años que no me muevo en la cama sin dar gritos de dolor, ¿y usted dice que me levante? ¡Imposible!.

Imposible para usted, pero no para Dios… ¡Ánimo! Haga la prueba.

Al rumor de las voces han acudido varios parientes, la habitación está llena. Todos piensan de don Bosco lo mismo que el enfermo: que está chiflado.

Traigan la ropa del señor, que va a vestirse dice don Bosco, y hagan preparar el coche, porque va a salir. Entretanto, nosotros recemos. Llega el médico.

¿Qué imprudencia está por cometer señor mío?

Pero ya el enfermo no escuchaba más que a don Bosco; se arroja de la cama y empieza a vestirse solo, y solo, ante los ojos maravillados de sus parientes, sale de la habitación y baja las escaleras y sube al coche. Detrás de él, don Bosco.

¡Cochero, al Banco Nacional! Ya la gente no se acuerda de él: llevaba tres años sin salir a la calle. Vende sus cédulas y entrega a don Bosco sus tres mil liras.

© Pbro. José Pedro Manglano Castellary

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página

Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
¡Virgen María Auxiliadora! Dulce mujer de ojos misericordiosos, vísteme con la belleza de tu humildad y tu paciencia; regálame cada día la fe que alimenta tu nombre y calma mis angustias que serenas descansan al nombrarte.
Hoy, en tu día, dame tu consuelo y tu luz. Hazme herramienta de bondades; permíteme llegar a los ojos y al corazón de tu Hijo Jesús, contando mis bendiciones y no mis penas.
Madre y “Reina de los cristianos” que orgullosos acudimos a ti: guíanos, protégenos y adviértenos de los peligros. Danos tu mirada del camino correcto y enséñanos a amar como lo haces tú.
¡Oh Virgen María! No sé cantarte, pero si mi corazón te admira y reza. No sé volar, pero si mi alma arrodillar ante ti. Y sin jardines en mi corazón, nacen las flores más lindas que dedico y elevo para ti, pidiendo auxilio para los necesitados, serenidad para los agobios y paz para las guerras.
¡Jamás permitas que me pierda, y siembra en mí toda oportunidad de expresar amor!
Gracias por escucharnos. Amén.
Jaqueline Yunes

Cinco minutos del Espíritu Santo
Mayo 24
"Lava nuestras manchas."
Imaginemos un valle lleno de basura y suciedad, atravesado por un pequeño río que baja de los cerros, donde nadie se atreve a colocar sus pies desnudos por temor a ensuciarse. Pero de pronto el río empieza a crecer, y su caudal es cada vez mayor. El río crecido, con su fuerza, arrastra todas las basuras y limpia completamente el valle. Al día siguiente, todo está en calma, y corren aguas limpias, que sirven para beber y para bañarse.
Imaginemos todas las manchas y suciedades de nuestro interior. Pensemos no sólo en nuestros pecados, sino en las inclinaciones que han dejado esos pecados; pensemos también en las tristezas y perturbaciones interiores que han quedado por nuestras malas acciones. Y roguémosle al Espíritu Santo que pase como un río caudaloso, que lave, que limpie todo, que se lleve toda suciedad y nos deje blancos, relucientes, verdaderamente liberados.
* Mons. Víctor Manuel Fernández 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

miércoles, 23 de mayo de 2018

Pequeñas Semillitas 3669

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3669 ~ Miércoles 23 de Mayo de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
De nada valdría tener los silos llenos de trigo si no hubiese invitados a la fiesta del pan.
No serviría para nada la inmensidad de los mares si no se encontraran compañeros para la travesía.
Esta es la esperanza que te pedimos, oh grande y buen Dios: la fuerza de la esperanza que hace brotar y florecer, fructificar y ser de todos el bello y divino milagro de la vida. Amén.

¡Buenos días!

Afilar el hacha
“Si vas siempre a velocidades muy altas, cansarás el motor del auto. Si vives siempre bajo presión, tu cuerpo y tu espíritu se gastarán muy pronto. Si corres tanto no encontrarás a nadie y, lo que es más grave, no te encontrarás ni a ti mismo. Si quieres captar lo más profundo que hay en ti, has de saber detenerte y reflexionar” (Michel Quoist). Tómate tiempo para afilar tu hacha.

En cierta ocasión, un hombre joven de nombre Mauro, llegó a un campo de leñadores, ubicado en la montaña, para trabajar. Durante su primer día de tareas trabajó arduamente y como resultado taló muchos árboles. El segundo día, trabajó tanto como el primero, pero su producción fue apenas la mitad del primer día. Al tercer día, se propuso mejorar su producción. Golpeó con furia el hacha contra los árboles, pero los resultados fueron nulos. Al ver el capataz el escaso rendimiento del joven leñador, le preguntó: "¿Cuándo fue la última vez que afilaste tu hacha?". El joven respondió: "Realmente no he tenido tiempo de hacerlo, he estado demasiado ocupado cortando árboles".

Gran sabiduría es tomarte un tiempo de meditación cada día: para encontrarte con ti mismo y con lo que realmente piensas y deseas. Así despertarás esas energías ocultas e insospechadas que necesitas con urgencia, y darás solidez a tu vida, zarandeada por las vicisitudes del trabajo cotidiano. Aprende y practica la secreta sabiduría de “afilar tu hacha”.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy 
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros». Pero Jesús dijo: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros». (Mc 9,38-40)

Comentario:
«El que no está contra nosotros, está por nosotros»
Hoy escuchamos una recriminación al apóstol Juan, que ve a gente obrar el bien en el nombre de Cristo sin formar parte del grupo de sus discípulos: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y tratamos de impedírselo porque no viene con nosotros» (Mc 9,38). Jesús nos da la mirada adecuada que hemos de tener ante estas personas: acogerlas y ensanchar nuestras miras, con humildad respecto a nosotros mismos, compartiendo siempre un mismo nexo de comunión, una misma fe, una misma orientación, es decir, caminar juntos hacia la perfección del amor a Dios y al prójimo.
Esta manera de vivir nuestra vocación de “Iglesia” nos invita a revisar con paz y seriedad la coherencia con que vivimos esta apertura de Jesucristo. Mientras haya “otros” que nos “molesten” porque hacen lo mismo que nosotros, esto es un claro indicio de que todavía el amor de Cristo no nos impregna en toda su profundidad, y nos pedirá la “humildad” de aceptar que no agotamos “toda la sabiduría y el amor de Dios”. En definitiva, aceptar que somos aquellos que Cristo escoge para anunciar a todos cómo la humildad es el camino para acercarnos a Dios.
Jesús obró así desde su Encarnación, cuando nos acerca al máximo la majestad de Dios en la pequeñez de los pobres. Dice san Juan Crisóstomo: «Cristo no se contentó con padecer la cruz y la muerte, sino que quiso también hacerse pobre y peregrino, ir errante y desnudo, quiso ser arrojado en la cárcel y sufrir las debilidades, para lograr de ti la conversión». Si Cristo no dejó pasar oportunidad alguna para que vivamos el amor con los demás, tampoco dejemos pasar la ocasión de aceptar al que es diferente a nosotros en la manera de vivir su vocación a formar parte de la Iglesia, porque «el que no está contra nosotros, está por nosotros» (Mc 9,40).
Rev. D. David CODINA i Pérez (Puigcerdà, Gerona, España)

Santoral Católico:
San Juan Bautista Rossi
Presbítero
Nació en Voltaggio, provincia de Génova (Italia), el año 1698. A los trece años, huérfano de padre, se trasladó a Roma, a casa de un tío suyo sacerdote. Para dar cauce a la vocación sacerdotal que sentía desde pequeño, estudió en el Colegio Romano de los Jesuitas, y en 1721 se ordenó de sacerdote. En el tiempo de estudiante sufrió los primeros ataques de epilepsia, que lo atormentarían toda su vida. Ya presbítero, se entregó con mayor entusiasmo al apostolado que había iniciado con anterioridad entre los estudiantes, los pobres y los marginados, los enfermos y los niños abandonados, a todos los cuales aliviaba y evangelizaba. Al mismo tiempo atendía el confesonario y era un excelente director espiritual. En línea con su empeño pastoral y caritativo fundó la Pía Unión de sacerdotes seculares de Santa Galla, tomando el nombre del Hospital u hospicio de Pobres del que era capellán. Fundó también un hospicio para mujeres sin casa y desamparadas. En los últimos meses de su vida, se agravó la epilepsia y le hizo pasar un calvario. Murió en Roma el 23 de mayo de 1764.
© Directorio Franciscano - Aciprensa    

Pensamiento del día

“Seamos los servidores del pobre.
Hemos de brindar al pobre
un servicio generoso, sincero.
En el mundo, a la gente se le paga por su trabajo.
Sintámonos pagados por Dios”.
Santa Madre Teresa de Calcuta

Tema del día:
La Iglesia en Chile
Según el padre Hans Zollner, miembro de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores (dirige también el Centro para la Protección de Menores de la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma), la crisis de los abusos sexuales en Chile podría ser paradójicamente beneficiosa.

¿Cómo mide usted la importancia de la decisión de los obispos chilenos de presentar su renuncia al Papa?

¡En la historia de la Iglesia, nunca ha ocurrido antes que toda una conferencia episcopal haya puesto su cargo en manos del Santo Padre! No se trata de una sola persona, ni siquiera de varias, sino del conjunto de la jerarquía de una Iglesia local, que acepta el reto de llegar hasta el fondo de la cuestión. Esto es lo que el Papa escribió en su carta a los obispos: no basta con un cambio de apariencia moviendo esto o aquello, hay que descubrir las raíces del problema.

Entre los casos precedentes de esta magnitud, ¿la comparación con Irlanda bajo el pontificado de Benedicto XVI le parece pertinente?

Juan Pablo II llamó a los obispos estadounidenses a Roma en 2002 [después del escándalo de los abusos sexuales], Benedicto XVI habló con todos los obispos irlandeses en 2010. Esto significa que no es la primera vez que el episcopado de un país se convoca de esta manera. Pero por primera vez –y esto es único en el caso actual– todos los obispos sin excepción expresaron una toma de conciencia: la necesidad de un cambio radical, a nivel estructural, sistémico.

En el fondo, ¿dónde cree usted que se encuentra el mal?

Una de las raíces es sin duda lo que el Papa ha denunciado tantas veces en sus homilías y en varios documentos sobre Chile: la pérdida del sentido de servicio por parte de sacerdotes y obispos, el hecho de sentirse autorizados a un trato especial. También en el endurecimiento de los corazones, que pone la reputación y el poder por encima de la realidad del sufrimiento y la angustia de los necesitados.

¿Qué decisiones hay que tomar, qué acciones son necesarias para reformar la Iglesia en Chile, en términos de la purificación y renovación exigidas por el Papa?

Acabamos de celebrar Pentecostés. El Espíritu del Señor siempre actúa de formas nuevas y nos sorprenderá una vez más, ¡de eso estoy seguro! Ha habido tantas crisis en la Iglesia. La fe enseña que no podemos salvarnos por nosotros mismos, ni tampoco la Iglesia. El Maestro de la historia y de la Salvación es Dios. A nosotros nos toca aprender de nuevo a dejarnos interpelar por el Evangelio, a convertir nuestro corazón, para que estos acontecimientos nos acerquen más al Señor. Y hacer que la Iglesia sea más creíble y auténtica. Estoy convencido de que uno de los elementos esenciales para este fin es escuchar las voces de las víctimas de abusos. Me conmovió personalmente el testimonio de personas profundamente heridas, que compartieron su camino de pasión, cruz y resurrección.
Entrevista realizada por Aymeric Pourbaix (Aleteia)

Meditaciones de “Pequeñas Semillitas”
Acompañar se trata de estar presente para el dolor de otra persona; no de hacer que su dolor desaparezca.
Acompañar se trata de ir al desierto del alma con otro ser humano; no de creer que somos responsables de encontrar la salida.
Acompañar se trata de honrar el espíritu; no de enfocarse en el intelecto.
Acompañar se trata de escuchar con el corazón; no de analizar con la cabeza.
Acompañar es dar testimonio de las luchas de otros; no de juzgar o dirigir esas luchas.
Acompañar se trata de caminar al lado; no de conducir o ser conducido.
Acompañar se trata de descubrir los dones del silencio sagrado; no significa llenar con palabras cada momento.
Acompañar al que sufre se trata de quedarse quieto y en silencio; no de querer moverse frenéticamente hacia adelante.
Acompañar se trata de respetar el desorden y la confusión; no de imponer orden y lógica.
Acompañar se trata de aprender de otros; no de enseñarles.
Acompañar se trata de tener una actitud de curiosidad y no de expertos.
Alan D. Wolfelt

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, monjas, religiosas, novicias, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los pacientes internados en la Casa de la Bondad en  Córdoba (Argentina); por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para las siguientes personas: Nancy D. de C., de 71 años de edad, de Venezuela, con intensos dolores de huesos y articulaciones; Sonia, de Argentina pero radicada en Francia, mujer joven y madre, que será operada mañana de cáncer de útero; y Violeta E., de 70 años, de Miami, USA, aquejada de varios problemas de salud. A estas personas se las encomendamos a Jesús, por mediación de la Santísima Virgen, para rogar por su curación. 

Pedimos oración para dos personas de la provincia de Buenos Aires, Argentina: Olga Delia F., de 70 años de edad, que será operada de cadera hoy; y también por Alejandro B., de 63, de Olavarría, a quien mañana realizarán una arteriografía de la cual podría surgir la necesidad de colocar stent. Que el Espíritu Santo ilumine a los profesionales médicos que los atienden y Dios permita que todo salga bien. 

Pedimos oración para María del Valle V. de M., de la provincia de Santa Fe, Argentina, lectora de esta página desde sus inicios, y que ahora atraviesa por diversos problemas de salud que le ocasionan molestias dolorosas severas, rogando al Señor que permita que encuentre alivio en los tratamientos.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo. Al rezar por la paz, rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados. Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Cinco minutos del Espíritu Santo 
Mayo 23
"Sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre, nada que sea inocente."
Estas palabras parecen un poco negativas, pero lo que dicen es completamente cierto. Sin la acción del Espíritu Santo no hay nada inocente en nuestras vidas.
Es verdad que sin el Espíritu Santo podemos construir una casa, o ganar dinero, o dar un buen examen; también podemos hacer cosas que en apariencia son virtuosas, como ahorrar dinero, o evitar las drogas, etc. Pero nada de eso es en verdad santo y bello sin la acción del Espíritu Santo. Porque sin él en realidad estamos siempre buscando nuestro interés sin preocuparnos con sinceridad por el bien de los otros. Sin él tampoco nos interesa de verdad la gloria de Dios.
Nosotros podríamos decir que hay personas que no son cristianas, o que son ateas, pero que verdaderamente dan la vida por los demás. Es posible; pero si eso de verdad es sincero y generoso, es porque en ellos está actuando el Espíritu Santo.
Muchas veces él está invitándonos a hacer el bien, pero su impulso no obtiene resultados porque nosotros lo ignoramos o nos resistimos.
Pero si en algún momento lo dejamos actuar, y brota en nosotros un sentimiento verdadero de bondad, o una decisión realmente generosa, tenemos que darle gracias a él. Porque eso sería imposible sin su impulso, sin su invitación, sin su gracia que nos eleva.
* Mons. Víctor Manuel Fernández
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)