viernes, 18 de agosto de 2017

Pequeñas Semillitas 3423

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 12 - Número 3423 ~ Viernes 18 de Agosto de 2017
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
La famosa psicóloga norteamericana, de origen suizo, Elisabeth Kübler Ross dice: Llegó un momento en mi vida en que me di cuenta de que había traído dos hijos al mundo, les había dado todo el bienestar, una buena educación, pero eran soberbios y estaban vacíos por dentro, vacíos como una botella de cerveza recién bebida. Entonces, me dije a mí misma, que debía hacer algo que no fuese solamente darles cosas materiales. De acuerdo con mi esposo, tomamos como huésped en mi casa a un anciano de 74 años, al cual los médicos habían diagnosticado dos meses de vida. Quería que mis hijos estuvieran cerca de él en su momento final, quería que viesen y tocasen por sí mismos la experiencia más importante de la vida: La muerte. El huésped no sólo vivió dos meses, vivió dos años y medio. Era tratado en todo como un miembro más de la familia. Aquella experiencia dio a mis hijos una increíble riqueza espiritual. En aquel desconocido, que fue recibido para morir entre nosotros, descubrieron un nuevo sentido para su vida y maduraron mucho (haciéndose más humildes). Aquel pobre anciano nos había dado mucho más de lo que nosotros le habíamos dado a él.
Es bueno conocer la muerte para conocer la vida. Es importante darnos cuenta de lo poco que somos humanamente y de lo frágil que es la vida para que no seamos soberbios y podamos vivir humildemente agradecidos a Dios por cada momento de nuestra existencia, sin tratar de acumular tesoros en este mundo.

¡Buenos días!

Con la mirada en el cielo
Don Bosco vivió con una mirada fija en el Cielo y otra en las realidades de este mundo para orientarlo a la felicidad que no tiene fin. Pero trabajó sin cansancio en cambiar las situaciones de desprotección y abandono de niños y jóvenes pobres. En sus escritos hay pensamientos que brotaron de su profunda visión de fe. Son joyas de sólida espiritualidad. He aquí algunos:

La vida es demasiado corta. Hay que hacer de prisa lo poco que se pueda, antes que nos sorprenda la muerte. Los ociosos, al final de la vida, experimentarán grandes remordimientos por el tiempo perdido.
Las espinas de la vida serán las flores de la eternidad. A la hora de la muerte se ven las cosas desde otro punto de vista.
¿Quieres llevar contigo el dinero a la eternidad? Da limosna a los pobres. Hagamos el bien que podamos y no aguardemos la recompensa del mundo, sino solamente de Dios. Un rinconcito de paraíso lo arregla todo.

Qué aire celestial traen estas consignas que san Juan Bosco repetía en las homilías y confesiones, y a veces al oído de un muchacho triste en un rincón del patio. Son pensamientos simples pero nos invitan a pensar en otra dimensión, con parámetros de eternidad. ¿Por qué no enriquecerte con estas perspectivas de la vida en abundancia?
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: «¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?». Él respondió: «¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre».
Dícenle: «Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?». Díceles: «Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer -no por fornicación- y se case con otra, comete adulterio».
Dícenle sus discípulos: «Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse». Pero Él les dijo: «No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido. Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda». (Mt 19,3-12)

Comentario:
Hoy, Jesús contesta a las preguntas de sus contemporáneos acerca del verdadero significado del matrimonio, subrayando la indisolubilidad del mismo.
Su respuesta, sin embargo, también proporciona la base adecuada para que los cristianos podamos responder a aquellos que intentan buscar la ampliación de la definición de matrimonio para las parejas homosexuales.
Al hacer retroceder el matrimonio al plan original de Dios, Jesús subraya cuatro aspectos relevantes por los cuales sólo pueden ser unidos en matrimonio un hombre y una mujer:
1) «El Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra» (Mt 19,4). Jesús nos enseña que, en el plan divino, la masculinidad y la feminidad tienen un gran significado. Ignorarlo, pues, es ignorar lo que somos.
2) «Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer» (Mt 19,5). El plan de Dios no es que el hombre abandone a sus padres y se vaya con quien desee, sino con una esposa.
3) «De manera que ya no son dos, sino una sola carne» (Mt 19,6). Esta unión corporal va más allá de la poco duradera unión física que ocurre en el acto conyugal. Se refiere a la unión duradera que se presenta cuando un hombre y una mujer, a través de su amor, conciben una nueva vida que es el matrimonio perdurable o unión de sus cuerpos. Es obvio que un hombre con otro hombre, o una mujer con otra mujer, no pueden considerarse un único cuerpo de esa forma.
4) «Pues lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre» (Mt 19,6). Dios mismo ha unido en matrimonio al hombre y a la mujer, y siempre que intentemos separar lo que Él ha unido, lo estaremos haciendo por nuestra cuenta y a expensas de la sociedad.
En su catequesis sobre el Génesis, el Papa San Juan Pablo II dijo: «En su respuesta a los fariseos, Jesucristo plantea a sus interlocutores la visión total del hombre, sin la cual no es posible ofrecer una respuesta adecuada a las preguntas relacionadas con el matrimonio».
Cada uno de nosotros está llamado a ser el “eco” de esta Palabra de Dios en nuestro momento.
Fr. Roger J. LANDRY (Hyannis, Massachusetts, Estados Unidos)

Santoral Católico:
San Alberto Hurtado
Presbítero Jesuita Chileno 
Nació en Viña del Mar, Chile, el año 1901. La muerte prematura del padre llevó a su familia a una situación precaria. Una beca le permitió estudiar. Trabajando y estudiando, hizo la carrera de Derecho. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1923 y luego completó estudios en Argentina, España y Bélgica, donde fue ordenado de sacerdote en 1933. Regresó a Chile en 1936. Ya en su patria, su celo apostólico se extendió a todos los campos: enseñanza, publicación de libros, dirección de ejercicios espirituales, Acción Católica, etc. En 1944 inició una de sus obras más conocidas: el «Hogar de Cristo», lugar de acogida y educación para los marginados. Su apostolado se caracterizó por una gran dedicación a los niños pobres y abandonados, un celo ardiente por la formación de los laicos y un vivo sentido de justicia social cristiana. Murió en Santiago de Chile el 18 de agosto de 1952. Lo canonizó Benedicto XVI el año 2005.  
© Directorio Franciscano

Santoral Católico:
Santa Elena
Reina 
Es conocida en especial por ser la madre del emperador Constantino, que dio la paz y libertad a la Iglesia, y por su peregrinación a Tierra Santa para buscar los lugares del Nacimiento de Cristo, de su Pasión y Resurrección. Halló en Jerusalén la verdadera cruz de Cristo, recuperó los santos lugares del cristianismo y honró el pesebre y la cruz del Señor construyendo basílicas dignas de veneración. Nació en Depranum de Bitinia (en la actual Turquía) hacia el año 255. Contrajo matrimonio con el tribuno militar Constancio Cloro que, por razones políticas, la repudió. Cuando el hijo de ambos, Constantino, llegó al poder, la rodeó de honores imperiales y le dio el título más alto a que podía aspirar una mujer: «Augusta». Se convirtió sinceramente al cristianismo, apoyó a la Iglesia e influyó en la conversión de su hijo, socorrió a los pobres, favoreció los monasterios femeninos, acudía a la iglesia piadosamente confundida entre los fieles. Murió hacia el año 330 y fue sepultada en Roma, en la Vía Labicana.
© Directorio Franciscano

Pensamiento del día

“María Santísima. La más bella criatura. Objeto toda ternura.
Pero su misión no es ser Ella el centro culto,
sino llevarnos a Cristo y por Él al Padre”
San Alberto Hurtado

Temas Médicos:
Daños de la píldora del día después
La anticoncepción de emergencia provoca daños enormes. Porque bajo esta fórmula engañosa (“anticoncepción de emergencia”), especialmente con el recurso a la píldora del día después, se esconde la búsqueda no sólo de impedir la concepción, sino de destruir la vida del hijo si ya hubiese iniciado a existir.

Hay mujeres que, después de una relación sexual, recurren a estos métodos porque tienen miedo de iniciar el embarazo. Pero al actuar así “disparan” de un modo indiscriminado contra todo lo que pueda ocurrir en su cuerpo.

Este modo de actuar provoca daños enormes. Ahora sólo queremos poner en evidencia tres.

El primero consiste en promover un uso menos responsable la sexualidad.

La sociedad moderna ha logrado que millones de hombres y mujeres vivan las riquezas presentes en la propia sexualidad fuera de su contexto plenamente responsable. Porque tener relaciones sexuales no es simplemente un juego, ni un normal acto de ternura, ni una expresión de amistad pasajera. Es mucho más, pues implica a dos personas que, desde su fecundidad, se dan plenamente el uno al otro y quedan así abiertos a la posible llegada de un hijo. Ese darse plenamente sólo es correcto en un compromiso completo, en el matrimonio, y con la actitud responsable de quienes están dispuestos a acoger, cuidar y amar a los hijos que puedan ser concebidos desde el amor de los esposos.

Si el sexo es vivido fuera de su sentido profundo, se cae en un sinfín de deformaciones. Una de ellas consiste en considerar al otro o a la otra simplemente como objeto de placer, o como cómplice en la búsqueda de mi placer. Otra consiste en ver la vida sexual como algo desligado del matrimonio, cosa que ocurre tristemente en tantas personas que aceptan la fornicación o el adulterio como si así no cometiesen ninguna falta grave. Otra lleva a una mentalidad antivida, a través del uso de una serie de métodos que “aseguren” que el hijo no llegará nunca a existir, o que si empieza a vivir será eliminado cuanto antes.

Aquí radica el segundo daño de la anticoncepción de emergencia: el que se busque destruir en el seno de sus madres a sus hijos.

Es cierto que la mayoría de las veces la anticoncepción de emergencia no actúa sobre un embrión, porque no todas las relaciones sexuales permiten que inicie una nueva vida humana. Pero también es cierto que en muchos casos sí se ha dado la concepción, y entonces la píldora del día después (u otros métodos) condenan al embrión a una muerte silenciosa y oculta, pero no por ello menos muerte ni menos injusta.

Lo anterior lleva, precisamente, a un tercer daño: la angustia y la duda en la que puede vivir una mujer después de haber recurrido a estos métodos. ¿Cómo saber si el uso de la píldora del día después provocó la muerte de un hijo, o no tuvo mayores consecuencias? La duda queda anclada en el corazón de muchas mujeres que, por no confiar en Dios y por no abrirse al respeto y cariño que merece cada hijo, “dispararon” un día contra sus cuerpos sin saber con certeza si estaban matando o no a un hijo muy pequeño.

Quedan otros daños que podrían señalarse sobre la píldora del día después, como los peligros para la salud de la mujer, que “bombardea” su cuerpo con sustancias que buscan que el organismo no funcione bien. Pero el daño más profundo, el más grave, el que puede dejar secuelas días, meses, y años, es esa duda, esa incerteza que puede asomarse una y otra vez: ¿habré matado a mi hijo?

Con una educación seria y objetiva al amor y a la responsabilidad, la anticoncepción de emergencia dejará de ser un producto tristemente famoso en el mercado. En su lugar, habrá más jóvenes valientes y decididos a tomar en serio el amor y a evitar relaciones sexuales antes del matrimonio. Habrá esposos que vivirán su entrega mutua no con miedo al hijo, sino con esperanza para que, si Dios así lo quiere, ningún pequeño sea excluido en la casa de sus propios padres. Habrá compañías farmacéuticas dedicadas a servir a la vida y a ayudar a la maternidad, y no orientadas a la muerte de los embriones. Habrá, en definitiva, un mundo más justo y, sobre todo, más decidido a amar, a acoger, a servir a quienes llenan de alegría nuestra tierra maravillosa: a los hijos, que son también hijos amados por el Dios de la vida.
© Fernando Pascual

Meditaciones
En la puerta de un templo parroquial había cinco carteles. El primer cartel mostraba a un niño gordito, de esos que anuncian alimentos para bebés, y debajo habían escrito: "Demasiado pequeño para amar a Dios". El segundo presentaba a una pareja de enamorados recién casados dándose un besito; el correspondiente letrero avisaba: "Demasiado felices para amar a Dios". Le seguía un ejecutivo rodeado de teléfonos y con cara de desarrollar una tarea febril: "Demasiado ocupado para amar a Dios". A continuación, un ricachón gordo, con los dedos de las manos llenos de relucientes anillos de oro y pedrería, un habano en la boca, en el momento de descender de un cochazo de lujo: "Demasiado seguro de sí mismo para amar a Dios". Y finalizaba la serie con una sepultura: "Demasiado tarde para amar a Dios”.
“Si escuchas hoy la voz del Señor, no endurezcas tu corazón” (Salmo 95)

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Rezamos especialmente por las víctimas del atentado terrorista de ayer en Barcelona. Que Dios reciba en el cielo a los fallecidos y recupere a todos los que quedaron heridos.

Pedimos oración por las siguientes personas: Jorge C. M., de la ciudad de México, para que el Señor mejore su situación; Graciela Baquerizo A., de Guayaquil, Ecuador, para que Jesús sane sus bronquios con la mediación de la Santísima Virgen; por las intenciones y necesidades de la familia Pérez-Duarte Carrión; por la salud de Jorge Tagle N., de Puebla, México; y por la salud de Fernando G., de la ciudad de México. Por todos ellos te rogamos Señor.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo, al rezar por la paz; rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados.  Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de María
Agosto 18
Cristo quiere hacernos vivir plenamente su propia vida. Tal como lo dice San Pablo, estamos invitados a alcanzar la plenitud -la adultez- de Cristo.
Y Cristo también quiere que nosotros experimentemos su piedad filial para con María, a fin de que lleguemos a amar a su Madre, y Madre nuestra, como Él la amó.
No te contentes con amar a María con tu corazón; ámala con el Corazón de su Hijo Jesús, con sus mismos sentimientos.
Virgen María, servidora del Señor, quiero ser tu esclavo y serlo por amor.
* P. Alfonso Milagro

FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

jueves, 17 de agosto de 2017

Pequeñas Semillitas 3422

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 12 - Número 3422 ~ Jueves 17 de Agosto de 2017
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Dios de mi vida y de mi corazón, Tú eres mi roca y mi fortaleza. Aunque haya tenido días duros, llenos de problemas y adversidades, con tu gracia, has sabido mostrarme momentos de bendición y de triunfos. Hoy te pido que me llenes de tu gozo y tu alegría. Confío en tu ayuda y que en todo momento te encuentras listos para darme una mano amiga cuando lo necesite. En tu nombre soy capaz de enfrentarlos y vencerlos y usar cada situación en mi propio beneficio. Me has capacitado para hacer grandes cosas. Confío en que en este momento me acompañas. En tu nombre, salgo a conquistar terrenos de soledad y convertirlos en terrenos de bondad y amor para Ti. Esto podré lograrlo con tu poderosa presencia. Amen.

¡Buenos días!

El gozo del corazón
La Reina de la Paz te invita a decidirte por Dios: descubrir y cumplir con fidelidad su voluntad es la clave del gozo profundo del corazón. Lee y relee atentamente este mensaje maternal.

“¡Queridos hijos! Hoy quisiera agradecerles todos sus sacrificios y todas sus oraciones. Yo los bendigo con mi especial bendición maternal. Yo los invito a que todos ustedes se decidan por Dios y a que día a día descubran su voluntad en la oración. Yo quisiera invitarlos a todos, queridos hijos, a la conversión total para que el gozo reine en sus corazones. Yo estoy feliz de que tantos de ustedes estén aquí hoy. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

La conversión total consiste en la verdadera fe. La fe es auténtica cuando uno ha sido tocado y sacudido por la experiencia del inmenso y gratuito amor que Dios nos tiene, y se ha sentido impulsado a organizar su vida como respuesta leal y generosa a este descubrimiento. La bendición maternal de la Virgen María te regala hoy esta gracia especial.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Pedro preguntó a Jesús: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?». Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: «Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré». Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.
»Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: «Paga lo que debes». Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: «Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré». Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: «Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?». Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano».
Y sucedió que, cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán. (Mt 18,21—19,1)

Comentario:
Hoy, preguntar «¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano?» (Mt 18,21), puede significar: —Éstos a quienes tanto amo, los veo también con manías y caprichos que me molestan, me importunan cada dos por tres, no me hablan... Y esto un día y otro día. Señor, ¿hasta cuándo los he de aguantar?
Jesús contesta con la lección de la paciencia. En realidad, los dos colegas coinciden cuando dicen: «Ten paciencia conmigo» (Mt 18,26.29). Mientras la intemperancia del malvado, que ahogaba al otro por poca cosa, le ocasiona la ruina moral y económica, la paciencia del rey, a la vez que salva al deudor, a la familia y sus bienes, engrandece la personalidad del monarca y le genera la confianza de la corte. La reacción del rey, en labios de Jesús, nos recuerda aquello del libro de los Salmos: «Mas el perdón se halla junto a ti, para que seas temido» (Sal 130,4).
Está claro que nos hemos de oponer a la injusticia, y, si es necesario, enérgicamente (soportar el mal sería un indicio de apatía o de cobardía). Pero la indignación es sana cuando en ella no hay egoísmo, ni ira, ni necedad, sino deseo recto de defender la verdad. La auténtica paciencia es la que nos lleva a soportar misericordiosamente la contradicción, la debilidad, las molestias, las faltas de oportunidad de las personas, de los acontecimientos o de las cosas. Ser paciente equivale a dominarse a uno mismo. Los seres susceptibles o violentos no pueden ser pacientes porque ni reflexionan ni son amos de sí mismos.
La paciencia es una virtud cristiana porque forma parte del mensaje del Reino de los cielos, y se forja en la experiencia de que todo el mundo tenemos defectos. Si Pablo nos exhorta a soportarnos los unos a los otros (cf. Col 3,12-13), Pedro nos recuerda que la paciencia del Señor nos da la oportunidad de salvarnos (cf. 2Pe 3,15).
Ciertamente, ¡cuántas veces la paciencia del buen Dios nos ha perdonado en el confesionario! ¿Siete veces? ¿Setenta veces siete? ¡Quizá más!
Rev. D. Joan BLADÉ i Piñol (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Clara de la Cruz de Montefalco
Abadesa
Nació el año 1268 en Montefalco (Umbría, Italia), donde trascurrió toda su vida. Siendo adolescente ingresó en el beaterio del que su hermana Juana era la superiora. En 1290 el beaterio se trasformó en un verdadero monasterio de la Orden de Ermitañas de San Agustín, en el que ella profesó. Cuando en 1291 murió su hermana, las religiosas la eligieron priora. Gobernó su comunidad santamente a la vez que se interesaba por la vida de la Iglesia, por lo que mantenía una estrecha relación con las autoridades de la misma. Fue una gran mística que centró su vida y sus experiencias en torno al misterio de la Pasión de Cristo. Murió en 1308.
© Directorio Franciscano    

Santoral Católico:
San Jacinto de Cracovia
Patrono de Polonia
En Cracovia, en Polonia, san Jacinto, presbítero de la Orden de Predicadores, que fue designado por santo Domingo para propagar la Orden en aquella nación y, teniendo por compañeros al beato Ceslao y a Enrique Germánico, predicó el Evangelio en Bohemia y Silesia (1257).
Fecha de canonización: 17 de abril de 1594 por el Papa Clemente VIII.

Palabras del Papa Francisco
“María es modelo de virtud y de fe. Al contemplarla asunta al Cielo, al cumplimiento final de su itinerario terreno, le agradecemos porque siempre nos precede en el peregrinaje de la vida y de la fe. Ella es la primera discípula […]  le pedimos que nos custodie y nos sostenga, que podamos tener una fe fuerte, gozosa y misericordiosa, que nos ayude a ser santos, para encontrarnos con ella, un día en el Paraíso”.                   
 
Tema del día:
Las quejas
Antes todo era mejor...
El mundo anda mal...
¡El gobierno sólo hace política! La Policía es inoperante...
No me conceden el crédito... Mi auto no funciona...
Pierdo mi tiempo... ¡Qué calor insoportable!
Mi esposa solamente se queja...
Los amigos escasean... Esas criaturas no paran de llorar...
El taxi no aparece... ¡Cómo está de sucia esta ciudad!
Mi jefe no me comprende...
¡Esta cola no avanza!
Nadie reconoce mi trabajo...
Los precios no paran de subir...
¡Qué vida esta!...
¿Otra queja más, todavía?
Si yo hubiera nacido en cuna de oro...
Si mis padres fuesen más inteligentes...
Si me ganara la lotería...
Si no hubiera tanta gente acaparando mi vida...
Si yo consiguiera un diploma sin tener que estudiar...
¿Por qué la gente lucha y sufre tanto en este "Valle de Lágrimas"?

Entonces, recuerda...

El lugar donde Jesús nació era prestado.
El burrito que Él montó era prestado.
Los panes y peces que Él multiplicó eran prestados.
Cristo crucificado. La sala donde Él instituyó la Eucaristía era prestada.
La barca donde Él viajó era prestada.
El sepulcro donde Él fue sepultado era prestado.

¡Solamente la Cruz era de Él! … ¿Alguna otra queja más?
© Web católico de Javier

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página

Meditaciones
El rey San Esteban de Hungría (su memoria litúrgica fue ayer 16 de agosto) quiso ser coronado el día de la Asunción en el año 1001, quiso que la imagen de María fuese bordada en la capa real y que en las cercanías del palacio fuese edificada una espléndida iglesia dedicada a María.
El día de la Asunción de 1038, el rey renovó el acto de consagración a la Virgen ofreciéndole su corona y pidiéndole protegiera a la joven Iglesia de su país.
San Gerardo de Scanad (†1046), un benedictino, invitó a los húngaros a llamar a la Virgen “Magna Domina” “Gran Dama de los Húngaros” y a rendirle todo el honor que el pueblo había reservado a la diosa pagana de la fertilidad “Boldog Asszony.
El Ángelus del alba, de las doce y de la noche fue introducido en Hungría después de la victoria sobre los turcos en Belgrado en 1456. Mas tarde, en 1541, Budapest fue ocupada por los otomanos (turcos musulmanes), y liberada en 1686.
Después de esta liberación en 1693, el emperador húngaro Leopoldo I renovó el acto nacional confiando su país a María. 

Los cinco minutos de María
Agosto 17
María refrendó su vocación de Madre servidora con su “Hágase”, el día de la encarnación.
Más tarde, aun huyendo hacia Egipto, contemplando a su Hijo coronado de espinas, azotado y crucificado, su Corazón permanecería comprometido a aquella palabra…
Toda nuestra vida, especialmente sus tragos amargos, también debería ser un “hágase” a la voluntad de Dios.
Virgen, que recibiste del ángel el anuncio del gran misterio de Dios-Hombre, que yo encarne en mi vida la Palabra de Dios.
* P. Alfonso Milagro
  
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

miércoles, 16 de agosto de 2017

Pequeñas Semillitas 3421

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 12 - Número 3421 ~ Miércoles 16 de Agosto de 2017
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Iniciamos la presente edición de “Pequeñas Semillitas” con esta bella reflexión del Padre Víctor Fernández:
Señor, si te tengo a ti no me falta nada. Pero a veces te olvido y mi corazón quiere ser independiente. Me confundo creyendo que tu amor no es suficiente. Yo quiero otros afectos, y quiero elegir a quiénes amar y por quiénes dejarme amar. Ignoro o desprecio a los que no me sirven para sentirme bien. Sana esa independencia enfermiza, Señor, para que pueda dejarme tomar por tu amor. Así no despreciaré a nadie, porque los miraré con tus ojos, y cualquier ser humano será un signo de tu ternura y de tu cercanía. Sana todo temor a la soledad, Dios mío, y dame una fe profunda para creer que tú eres real, que tu amor es verdadero, y que puedes saciar y sobrepasar toda mi sed de amor. Amén.

¡Buenos días!

El regalo del dolor
El dolor suscita siempre en nosotros el rechazo. Pero es constructivo aportar alguna reflexión que te ayude a verlo con ojos nuevos. Las aflicciones y dolores dan lugar a muy meritorios ejercicios de virtudes heroicas. Las pruebas que cayeron sobre Job, lo hicieron perfecto; la ceguera formó y santificó a Tobías; la calumnia inmortalizó a José; la persecución purificó a David; los leones dieron a conocer la virtud de Daniel. El escritor británico Clive Staples Lewis (1898-1963) expone su opinión:

No creo que Dios quiera exactamente que seamos felices, quiere que seamos capaces de amar y de ser amados, quiere que maduremos, y yo sugiero que precisamente porque Dios nos ama nos concedió el don de sufrir; o por decirlo de otro modo: el dolor es el megáfono que Dios utiliza para despertar a un mundo de sordos; porque somos como bloques de piedra, a partir de los cuales el escultor poco a poco va formando la figura de un hombre, los golpes de su cincel que tanto daño nos hacen, también nos hacen más perfectos.

“Dios, dice San Agustín, mezcla las amarguras con las alegrías de la tierra, a fin de llevar al hombre a aquella felicidad y alegría, cuya dulzura nunca engaña y que sólo se encuentra en Dios. El mundo se regocija en la nada. Las alegrías mundanas están vacías, no tienen sabor ni duración. No hay en ellas realidad, ni dicha, ni estabilidad, son una gota de miel que se convierte en un mar de hiel”. Es un mensaje sólido que te ayudará a crecer.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». (Mt 18,15-20)

Comentario:
Hoy, en este breve fragmento evangélico, el Señor nos enseña tres importantes formas de proceder, que frecuentemente se ignoran.
Comprensión y advertencia al amigo o al colega. Hacerle ver, en discreta intimidad («a solas tú con él»), con claridad («repréndele»), su equivocado proceder para que enderece el camino de su vida. Acudir a la colaboración de un amigo, si la primera gestión no ha dado resultado. Si ni aun con este obrar se logra su conversión y si su pecar escandaliza, no hay que dudar en ejercer la denuncia profética y pública, que hoy puede ser una carta al director de una publicación, una manifestación, una pancarta. Esta manera de obrar deviene exigencia para el mismo que la practica, y frecuentemente es ingrata e incómoda. Por todo ello es más fácil escoger lo que llamamos equivocadamente “caridad cristiana”, que acostumbra a ser puro escapismo, comodidad, cobardía, falsa tolerancia. De hecho, «está reservada la misma pena para los que hacen el mal y para los que lo consienten» (San Bernardo).
Todo cristiano tiene el derecho a solicitar de nosotros los presbíteros el perdón de Dios y de su Iglesia. El psicólogo, en un momento determinado, puede apaciguar su estado de ánimo; el psiquiatra en acto médico puede conseguir vencer un trastorno endógeno. Ambas cosas son muy útiles, pero no suficientes en determinadas ocasiones. Sólo Dios es capaz de perdonar, borrar, olvidar, pulverizar destruyendo, el pecado personal. Y su Iglesia atar o desatar comportamientos, trascendiendo la sentencia en el Cielo. Y con ello gozar de la paz interior y empezar a ser feliz.
En las manos y palabras del presbítero está el privilegio de tomar el pan y que Jesús-Eucaristía realmente sea presencia y alimento. Cualquier discípulo del Reino puede unirse a otro, o mejor a muchos, y con fervor, Fe, coraje y Esperanza, sumergirse en el mundo y convertirlo en el verdadero cuerpo del Jesús-Místico. Y en su compañía acudir a Dios Padre que escuchará las súplicas, pues su Hijo se comprometió a ello, «porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18,20).
Rev. D. Pedro-José YNARAJA i Díaz (El Montanyà, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Esteban
Rey de Hungría
[Murió el 15 de agosto y su memoria se celebra el 16 de agosto]. Nació en Esztergom (Hungría) hacia el año 969, de padre pagano y madre cristiana, de la alta nobleza. De joven recibió el bautismo junto con su padre, duque de Hungría. El año 997, tras la muerte de su padre, le sucedió en el gobierno y emprendió la evangelización de su país sirviéndose particularmente de los benedictinos de Cluny. Fundó monasterios, que fueron grandes centros misioneros, y creó obispados. Contrajo matrimonio con Gisela, hija del emperador Enrique II, y vio morir prematuramente a su hijo san Emerico, de extraordinarias virtudes y a quien preparaba para que le sucediera. Fue coronado rey de Hungría el año 1000 con la corona que le envió el papa Silvestre II. En el gobierno de su reino fue justo, pacífico y piadoso, observando fielmente las leyes de la Iglesia y procurando siempre el bien de los súbditos. Murió el 15 de agosto de 1038 en Szekesfehérvar (abadía de Alba Real) de Buda, en la actual Hungría. Fue canonizado el año 1083 junto con su hijo Emerico.
Oración: Dios todopoderoso, te rogamos que tu Iglesia tenga como glorioso intercesor en el cielo a san Esteban de Hungría, que durante su reinado se consagró a propagarla en este mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano     

Santoral Católico:
San Roque
Peregrino
Son pocas las noticias históricas precisas que tenemos sobre su vida. Nació en Montpellier (Francia) el año 1295, de familia noble. Al quedar huérfano de padre y madre, profesó la Regla de la Tercera Orden Franciscana y distribuyó sus cuantiosos bienes entre los pobres. Luego emprendió una vida de peregrino, dedicado a la penitencia y a las obras de misericordia. Cuando la peste se extendió por Italia, recorrió los pueblos aliviando a los enfermos y curando a muchos de ellos. De regreso a su patria, fue atacado por la peste y se retiró a un bosque cerca de Piacenza. Cuando recuperada la salud regresaba a su patria, fue detenido como espía y llevado a prisión. Allí, en medio de malhechores, olvidado de todos, sufriendo lo indecible y confiado sólo en las manos de Dios, pasó los cinco últimos años de su vida. Murió en Montpellier el 16 de agosto de 1327 y pronto se encargó Dios de hacer brillar con prodigios la santidad de su siervo.
Oración: Guarda, Señor, a tu pueblo con bondad, y, por la intercesión de san Roque, líbrale de todo contagio del cuerpo y del espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano     

Pensamiento del día

“Jamás olvides que tu vida es más grande que tus miedos;
que tus fuerzas son mayores que tus dudas;
que aunque tu mente esté confundida…
tu corazón siempre sabrá la respuesta.
Con el tiempo, lo que hoy es difícil, mañana será un tesoro.
Pelea por lo que realmente te llene el alma
y ten la virtud de saber esperar,
porque todo lo que tiene que ser será” 

Historias:     
Las personas que nos rodean
El 14 de Octubre de 1998, en un vuelo trasatlántico de una línea aérea tuvo lugar el siguiente suceso:

A una dama la sentaron en el avión al lado de un hombre de raza negra.

La mujer pidió a la azafata que la cambiara de sitio, porque no podía sentarse al lado de una persona tan desagradable. La azafata argumentó que el vuelo estaba muy lleno, pero que iría a revisar a primera clase para ver si podría encontrar algún lugar libre.

Todos los demás pasajeros observaron la escena con disgusto. No sólo por el hecho en sí, sino por la posibilidad de que hubiera un sitio para la mujer en primera clase. El pobre hombre se sintió incómodo y cohibido por la reacción de su vecina de asiento, pero tuvo la educación de no hacer un escándalo.

El clima en la cabina era de total tensión, pero la señora se mostraba feliz y hasta triunfadora porque la iban a quitar de ese sitio y ya no estaría cerca de aquella persona.

Minutos más tarde regresó la azafata y le informó a la señora:

- "Discúlpeme señora, pero todo el vuelo está lleno. Afortunadamente, encontré un lugar vacío en primera clase... Me demoré unos instantes porque, para poder hacer este tipo de cambios tuve que pedir autorización al capitán. Él me indicó que no se podía obligar a nadie a viajar al lado de una persona tan desagradable y que me autorizaba el cambio."

Los pasajeros no podían creer lo que escuchaban, pero ya la señora, con cara de triunfo, empezó a levantarse de su asiento. En ese momento, la azafata se volteó y le dijo al hombre de raza negra:

- "Señor, ¿sería usted tan amable de acompañarme a su nuevo asiento en primera clase? El capitán, en nombre de la Compañía, le ofrece sus disculpas personales por el hecho de haber tenido que soportar a una persona tan desagradable a su lado."

Todos los pasajeros del avión se pararon y ovacionaron la acción de la tripulación. Ese año, la azafata y el capitán fueron premiados y, gracias a esa actitud, la empresa se dio cuenta de que no le había dado demasiada importancia a la capacitación de su personal en el área de atención al cliente. La empresa hizo cambios de inmediato.

Desde ese momento, en todas las oficinas de esa línea aérea y a la vista del personal, se lee el siguiente mensaje: “Las personas pueden olvidar lo que les dijiste, las personas pueden olvidar lo que les hiciste, pero las personas nunca olvidarán cómo las hiciste sentir”.

Meditaciones
Viví un evento notable, en relación con la Virgen María, en 1980 justo después de mi ordenación episcopal en la diócesis de Itapeva (Brasil). Vi también cuánto y de qué manera María estaba presente en mi misión de pastor de la Iglesia.
Fui consagrado obispo el 31 de mayo de 1980. Al día siguiente una procesión de automóviles me acompañaba para mi instalación en el obispado. La población nos veía pasar. Súbitamente una niñita atravesó la calle y fue atropellada por un coche. La transportamos al hospital de Itapeva. ¡Estábamos en estado de shock! Me dirigí entonces a Nuestra Señora: “Oh Madre mía, no dejes que el comienzo de mi vida de obispo sea obscurecido por este accidente”.
Al día siguiente, mi primera vista fue al hospital. El doctor me dijo: “Puede estar en paz la niña está fuera de peligro”. Agradecí a Nuestra Señora pues sentí fuertemente su presencia en ese momento tan significativo de mi vida episcopal.
Veinticinco años después, fui invitado a celebrar una misa a Itapeva, ya no era yo el obispo, una pareja con dos niños se dirigió a mí; la mujer se presentó: “Yo soy la niña que fue atropellada por un automóvil, el día de su instalación”.
Monseñor Fernando Legal  (Brasil)

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso de Pepe Cortina, de ciudad de México, que ha partido a los brazos del Padre celestial.

Pedimos oración por la salud de Jorge T. N., de México, que está hospitalizado y con muchos estudios médicos, rogando al Señor que recobre muy pronto su salud.

Pedimos oración para que Dios permita que hoy tenga éxito la operación del ojo de Roberto G., de General Rodriguez, Buenos Aires, Argentina. Lo encomendamos a la mediación de Santa Lucía, patrona de la vista. 

Pedimos oración para María Trinidad (Trini), de Bogotá, Colombia, toda vez que viajó a la ciudad de Neiva (Huila) a propósito del fallecimiento de su hermana Luz María, por quien oramos el 9 de este mes. La tristeza le ha bajado las defensas y se han complicado su garganta, presentando además síntomas de una conjuntivitis. Rogamos al Señor pose sus Santas Manos sobre ella y que los medicamentos recetados por el galeno le hagan entero provecho, siempre con la intercesión de nuestra Madre, la Virgen Asunta.

Seguimos rezando por la paz social en Venezuela y para que la democracia sea respetada con la máxima prioridad puesta en el bienestar del pueblo.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo, al rezar por la paz; rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados.  Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de María
Agosto 16
Desde los primeros siglos de la Iglesia, al nombre de María se añadió el calificativo de Virgen.
Tan característico es el privilegio de la virginidad en María, que el Pueblo de Dios la llama sencillamente “la Virgen”. Cuando un católico oye esa expresión, sabe que no se refiere sino a la Virgen, Madre de Dios y expresa que la vida se formó en su seno por iniciativa del amor de Dios.
Virgen María, mujer del sí a Dios y a sus planes, enséñanos a estar disponibles para que Dios tome nuestra vida y nos lleve a manifestar su amor entre los hombres.
* P. Alfonso Milagro

FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)