jueves, 28 de abril de 2016

Pequeñas Semillitas 2993

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 2993 ~ Jueves 28 de Abril de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
La naturaleza humana es muy propensa a empujar ciegamente cuando está asustada o frustrada.
Por cierto, a esto se debe que todas las puertas de los teatros o de los otros edificios públicos, están obligadas por ley a abrirse hacia fuera, ya que es esa la dirección natural del pánico.
La oración, sin embargo, es esencialmente lo contrario a ser apresurado debido al pánico, o la falta de calma.
En la oración, debes retirarte de la imagen externa, cesar de presionar contra los sucesos y concentrarte en la Presencia de Dios.
Recuerda: La puerta del alma se abre hacia adentro.

¡Buenos días!

¡Pan tostado... quemado!
Al final de un largo y duro día de trabajo, mamá puso en la mesa salchichas y pan tostado muy quemado frente a mi padre. Estaba seguro que alguien lo señalaría pero aunque mi padre lo notó, sacó un pan tostado, sonrió a mi madre y me preguntó qué tal me había ido en la escuela. No recuerdo qué dije, pero aún lo veo untar manteca y mermelada al pan tostado y comérselo todo.

Al levantarme de la mesa, oí a mi madre pedir disculpas a mi padre por los panes muy quemados. Nunca olvidaré lo que él le dijo: “Cariño, no te preocupes, a veces me gustan los panes bien quemados”. Luego fui a dar el beso de las buenas noches a mi padre y le pregunté si le gustaban de verdad los panes bien quemados. Él me abrazó y dijo: “Tu mamá tuvo un día muy pesado, está cansada y además, un pan un poco quemado no le hace daño a nadie”.

La vida está llena de cosas imperfectas y de gente imperfecta. Aprender a aceptar los defectos y decidir aceptar cada una de las diferencias de los demás, es una de las cosas más importantes para crear una relación sana y duradera. Un pan tostado quemado no va a romper un corazón y no tiene por qué romper la armonía en el hogar.  La comprensión es la base de cualquier relación, ya sea de pareja, de padre e hijo, de amistad, laboral, vecinal…Toda la gente que conocemos, está librando en este momento, algún tipo de batalla. Sé, pues, amable hasta el extremo. Todos tenemos problemas y estamos aprendiendo a vivir.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado». (Jn 15,9-11)

Comentario:
Hoy escuchamos nuevamente la íntima confidencia que Jesús nos hizo el Jueves Santo: «Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros» (Jn 15,9). El amor del Padre al Hijo es inmenso, tierno, entrañable. Lo leemos en el libro de los Proverbios, cuando afirma que, mucho antes de comenzar las obras, «yo estaba allí, como arquitecto, y era yo todos los días su delicia, jugando en su presencia en todo tiempo» (Prov 8,30). Así nos ama a nosotros y, anunciándolo proféticamente en el mismo libro, añade que «jugando por el orbe de su tierra, mis delicias están con los hijos de los hombres» (Prov 8,31).
El Padre ama al Hijo, y Jesús no deja de decírnoslo: «El que me ha enviado está conmigo: no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada a Él» (Jn 8,29). El Padre lo ha proclamado bien alto en el Jordán, cuando escuchamos: «Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido» (Mc 1,11) y, más tarde, en el Tabor: «Éste es mi Hijo amado, escuchadle» (Mc 9,7).
Jesús ha respondido, «Abbá», ¡papá! Ahora nos revela, «como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros». Y, ¿qué haremos nosotros? Pues mantenernos en su amor, observar sus mandamientos, amar la Voluntad del Padre. ¿No es éste el ejemplo que Él nos da?: «Yo hago siempre lo que le agrada a Él».
Pero nosotros, que somos débiles, inconstantes, cobardes y —por qué no decirlo— incluso, malos, ¿perderemos, pues, para siempre su amistad? ¡No, Él no permitirá que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas! Pero si alguna vez nos apartásemos de sus mandamientos, pidámosle la gracia de volver corriendo como el hijo pródigo a la casa del Padre y de acudir al sacramento de la Penitencia para recibir el perdón de nuestros pecados. «Yo también os he amado —nos dice Jesús—. Os he dicho esto, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea colmado» (Jn 15,9.11).
* Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés (Tarragona, España)

Santoral Católico:
San Luis María Grignón de Montfort
Fundador
Nació en Montfort (Bretaña, Francia) el año 1673. Estudió en Rennes y París y, ordenado de sacerdote en 1700, recorrió las regiones del oeste francés como misionero apostólico, dando misiones populares y anunciando el misterio de la Sabiduría eterna, Cristo encarnado y crucificado, y enseñando el camino de santidad "a Jesús por María" (la esclavitud mariana). Cultivó una intensa devoción a la Virgen María y fundó tres congregaciones religiosas: la Compañía de María (instituto masculino), los Hermanos de la Instrucción cristiana de San Gabriel y las Hijas de la Sabiduría. Dejó muchos escritos, principalmente sobre espiritualidad mariana, entre los que destacan “El Secreto de María2 y el “Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen”. Murió en Saint Laurent-sur-Sévre, diócesis de Luçon, el 28 de abril de 1716.
Oración: Oh Dios, sabiduría eterna, que hiciste al presbítero san Luis María insigne testigo y maestro de la total consagración a Cristo, tu Hijo, por mano de su Madre, la bienaventurada Virgen María; concédenos que, siguiendo su mismo camino espiritual, podamos extender tu reino en el mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco 
“Queridos jóvenes:
sus nombres están escritos en el cielo,
en el corazón misericordioso del Padre.
¡Sean valientes, vayan contracorriente! “

Tema del día:
La reencarnación
Uno de los engaños más diabólicos en estos tiempos es el de la reencarnación, que proclama que tenemos muchas vidas y que vamos evolucionando hasta que al final volvemos todos a Dios, pero a un Dios que es una energía, y no es el Dios personal del Catolicismo.

Si bien detrás de todo error está Satanás, detrás de este error de la reencarnación está particularmente el demonio, porque mediante él, logra que un número muy grande de almas vivan la vida con una esperanza de que podrán corregir sus defectos en otras vidas posteriores y así las lleva a la perdición.

Pero la verdad es que el hombre vive una sola vez y que luego viene la muerte y el juicio particular, en donde se decide con un juicio sin apelación posible si el alma va al Cielo o al Infierno, ambos eternos.

¡Qué gran engaño tiende el demonio a las almas, haciéndolas vivir despreocupadas y con esperanzas de poder cambiar en otras vidas!

¡No! Lo que no se hizo en esta vida, no se podrá hacer nunca más. Por eso debemos creer firmemente que esta vida terrena es la única que tenemos para ser santos, para vivir en gracia de Dios y evitar el pecado, para perfeccionarnos y llegar a ser santos, ya que luego viene la muerte y se decidirá nuestro destino eterno.

Muchos tratan de averiguar qué han sido en vidas pasadas, a través de videntes. Esto es un gran engaño porque nuestra alma ha sido creada directamente por Dios en el momento de nuestra concepción y fue infundida en nuestro cuerpo en dicho momento y allí mismo comenzamos a existir. Lo demás son todos engaños del diablo, que hace de todo para perdernos y que no deja de intentar nada con tal de sumergirnos en el error y hacer que nos condenemos.

Abramos los ojos y vivamos bien esta vida, que es la única que tenemos y que al finalizar, no habrá ya manera de corregir nada. Aprovechemos bien el tiempo, siendo sensatos y obrando con temor y temblor nuestra salvación, que es la cosa más seria que tenemos entre manos.
* Sitio Santísima Virgen

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página.

Pedidos de oración 
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por la salud del bebé Bruno Alejandro, que vive en Asunción, Paraguay. Que Jesús esté junto a él y lo fortalezca para lograr su mejoría.

Pedimos oración para dos personas de México: Monserrat C. U., para que recupere su salud ya que hace un mes la operaron y otra vez está con molestias; y Patricia A. de C., que tiene cáncer en estómago, rogando a Dios piedad y misericordia para ella.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Abril 28
Interesa lo que eres, porque ante tu conciencia y ante Dios es eso precisamente lo que vales; tú ves tu conciencia y Dios penetra el fondo de tu corazón.
Pero también interesa lo que piensas, pues, según pienses, se irá formando tu interior; ya los antiguos sentenciaron: "dime lo que piensas y te diré quién eres".
Interesa también lo que sientes, pues las obras son fruto de los sentimientos, si bien los sentimientos proceden de las obras.
Interesa también lo que hablas, pues de la abundancia del corazón habla la boca; las palabras son los medios de comunicación de nuestra intimidad con los demás; no podemos comunicar una intimidad mezquina o raquítica; es preciso estar en disposición de poder comunicar algo positivo, una intimidad rica y enriquecedora, que lleva al bien y entusiasmo para la acción.
Todo lo que hablas, lo que piensas, lo que sientes, constituye tu yo, y todo tu yo debe estar al servicio de los demás.
“Los impíos llegarán atemorizados cuando se haga recuento de sus pecados y sus iniquidades se levantarán contra ellos para acusarlos” (Sab 4,20). “Díganse mutuamente la verdad; y dicten en sus puertas sentencias que establezcan la paz; no piensen en hacerse mal unos a otros” (Zac 8,16-17)
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

miércoles, 27 de abril de 2016

Pequeñas Semillitas 2992

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 2992 ~ Miércoles 27 de Abril de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina) 
Alabado sea Jesucristo…
Tal vez tú también necesites éstas palabras:
1.- Una vez todos los campesinos decidieron orar por lluvia, se reunieron en la plaza, pero solo un niño llevaba paraguas. ¡Esto es la FE!
2.- La sensación de un niño de 1 año cuando lo tiras al aire es que él se ríe, porque sabe que no lo dejarás caer. ¡Esto es la CONFIANZA!
3.- Todas las noches nos vamos a la cama sin ninguna garantía de despertar vivos la mañana siguiente, pero todavía tenemos planes para mañana. ¡Esto es la ESPERANZA!

¡Buenos días!

Amar es una decisión
La incomprensión entre las personas es una realidad cotidiana. Entre los mismos miembros de la familia, en las asociaciones apostólicas y grupos humanos sucede lo que la Reina de la Paz señaló en un mensaje: “Hijitos, oren y no permitan que Satanás actúe en sus vidas con malentendidos, incomprensiones y faltas de aceptación entre unos y otros”.

Un esposo fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse. El sabio lo escuchó, y solamente le dijo una palabra: “ámela”. —Pero..., es que ya no siento nada por ella.  —Ámela,  –insistió el sabio. Y ante el desconcierto del señor, agregó: “Amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega. El amor es como un ejercicio de jardinería: prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, mas no por eso abandone el jardín. Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, dele afecto y ternura, admírela y compréndala. Eso es todo, Ámela”. Gonzalo Gallo.

“El amor todo lo puede. No hay dificultad por muy grande que sea, que el amor no la supere. No hay puerta por muy cerrada que esté, que el amor no la abra. No hay muro por muy alto que sea, que el amor no lo derrumbe. No hay distancias por extremas que sean, que el amor no las acorte. No hay situación por desesperada que sea, que el amor no la resuelva”.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos». (Jn 15,1-8)

Comentario:
Hoy contemplamos de nuevo a Jesús rodeado por los Apóstoles, en un clima de especial intimidad. Él les confía lo que podríamos considerar como las últimas recomendaciones: aquello que se dice en el último momento, justo en la despedida, y que tiene una fuerza especial, como de si de un postrer testamento se tratara.
Nos los imaginamos en el cenáculo. Allí, Jesús les ha lavado los pies, les ha vuelto a anunciar que se tiene que marchar, les ha transmitido el mandamiento del amor fraterno y los ha consolado con el don de la Eucaristía y la promesa del Espíritu Santo (cf. Jn 14). Metidos ya en el capítulo decimoquinto de este Evangelio, encontramos ahora la exhortación a la unidad en la caridad.
El Señor no esconde a los discípulos los peligros y dificultades que deberán afrontar en el futuro: «Si me han perseguido a mí, también a vosotros os perseguirán» (Jn 15,20). Pero ellos no se han de acobardar ni agobiarse ante el odio del mundo: Jesús renueva la promesa del envío del Defensor, les garantiza la asistencia en todo aquello que ellos le pidan y, en fin, el Señor ruega al Padre por ellos —por todos nosotros— durante su oración sacerdotal (cf. Jn 17).
Nuestro peligro no viene de fuera: la peor amenaza puede surgir de nosotros mismos al faltar al amor fraterno entre los miembros del Cuerpo Místico de Cristo y al faltar a la unidad con la Cabeza de este Cuerpo. La recomendación es clara: «Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada» (Jn 15,5).
Las primeras generaciones de cristianos conservaron una conciencia muy viva de la necesidad de permanecer unidos por la caridad. He aquí el testimonio de un Padre de la Iglesia, san Ignacio de Antioquía: «Corred todos a una como a un solo templo de Dios, como a un solo altar, a un solo Jesucristo que procede de un solo Padre». He aquí también la indicación de Santa María, Madre de los cristianos: «Haced lo que Él os diga» (Jn 2,5).
* Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santa Zita
Sirvienta
Nació el año 1218 en Monsagrati, pueblecito toscano cercano a Lucca (Italia), de familia muy humilde. Desde los doce años y hasta su muerte sirvió como doméstica en la casa de la noble familia de los Fatinelli de Lucca. Mucho tuvo que sufrir al principio por la incomprensión de sus amos, que la trataban como una esclava; pero su laboriosidad y su bondad le ganaron su confianza hasta el punto de que le confiaran la dirección de la casa, lo que a Zita le sirvió para ayudar a enfermos, pobres y demás indigentes, sin contravenir la benevolencia de los señores. Para dar cauce a sus inquietudes religiosas permaneciendo en su estado y condición, ingresó en la Tercera Orden de San Francisco y se nutrió de su espíritu de caridad, humildad y pobreza. Vivió consagrada a Dios, practicando heroicamente las virtudes cristianas con sencillez y humildad. Murió el 27 de abril de 1278. Pío XII la nombró patrona de las empleadas del servicio doméstico.
© Directorio Franciscano

Santoral Católico:
Nuestra Señora de Monserrat
Patrona de Cataluña
Oh Madre Santa, Corazón de amor, Corazón de misericordia, que siempre nos escucha y consuela, atiende a nuestras súplicas. Como hijos tuyos, imploramos tu intercesión ante tu Hijo Jesús. Recibe con comprensión y compasión las peticiones que hoy te presentamos, especialmente [se hace la petición].
¡Qué consuelo saber que tu Corazón está siempre abierto para quienes recurren a ti!
Confiamos a tu tierno cuidado e intercesión a nuestros seres queridos y a todos los que se sienten enfermos, solos o heridos.
Ayúdanos, Santa Madre, a llevar nuestras cargas en esta vida hasta que lleguemos a participar de la gloria eterna y la paz con Dios. Amén.
Nuestra Señora de Montserrat, ruega por nosotros.
Más información haciendo clic acá.

La frase de hoy

“La lengua no tiene huesos,
pero es suficientemente fuerte
como para romper un corazón.
Por eso debes tener cuidado con lo que dices”.

Tema del día:
Cuestión de fe
Muchos católicos piensan su fe cristiana en clave dicotómica. Por un lado, encuentran en ella una espiritualidad bellísima, un mensaje maravilloso, una esperanza y un proyecto para vivir sólo en el amor. Por otro, ven una serie de mandamientos y de "normas" que sienten como una camisa de fuerza o como tijeras que cortan las alas de sus sueños y que impiden vivir según el progreso de la sociedad.

En realidad, los mandamientos que Dios nos ha dado y las normas que la Iglesia nos ofrece no son obstáculos, sino parte misma de la respuesta de amor que nace de la fe en el Evangelio.

Porque ser cristiano no es sólo creer que Dios nos ama, que Cristo nos ofrece la salvación con su entrega en la cruz. Ni es sólo rezar en los momentos de dificultad para pedir ayuda, o en los momentos de alegría para reconocer que los dones vienen de Dios. Ni es sólo entrar en una iglesia para las "grandes ocasiones”: un bautizo, un matrimonio, un funeral...

Ser cristiano es un modo de pensar y de vivir que comprende al hombre en su totalidad. Desde que suena el despertador o alguien nos grita que nos levantemos, hasta el momento de acostarnos, cuando apenas tenemos fuerzas para colocar la camisa en el armario.

Es, por lo tanto, falsa la dicotomía que lleva a muchos a aceptar algunos aspectos espirituales de su fe cristiana y a dejar de lado las exigencias concretas de esa misma fe. Porque la fe en Dios llega a todos los ámbitos de la vida: lo que uno piensa ante el espejo, lo que uno dice en el teléfono, lo que uno hace con el poco o mucho dinero de su cuenta bancaria, lo que uno comenta ante un amigo, lo que uno hace o no hace en el trabajo, lo que uno ve y piensa ante la televisión, lo que uno come o deja de comer.

Sería triste caminar en la vida con la falsa idea de que podemos declararnos católicos sólo porque así lo creemos y lo decimos ante una encuesta pública. Porque un católico lo es de verdad cuando, desde su fe, esperanza y caridad, lucha día a día para poner en práctica el Evangelio y para acoger las enseñanzas que nos vienen del Papa y de los obispos, es decir, de los sucesores de los Apóstoles y defensores del gran tesoro de nuestra fe.

Por eso mismo también es incoherencia y falsificación de la fe cristiana el cumplir escrupulosamente normas y reglas, mandamientos y Derecho canónico, con un corazón frío, con un espíritu fariseo, con faltas enormes al mandamiento del amor.

Las obras valen sólo cuando están sumergidas en una fe profunda y en una caridad auténtica. De lo contrario, caemos en formalismos que poco a poco marchitan el alma y nos llevan a caminar sin la alegría profunda de quien vive en un continuo trato de intimidad con un Dios que nos mira, de verdad, como hijos muy amados.

Hay que superar la esquizofrenia del espíritu que separa la fe y las obras, la piedad y el trabajo, la espiritualidad y el compromiso serio por el Evangelio. No basta decir "Señor, Señor” para ser sarmientos fecundos. Ni sirve para nada hacer mil acrobacias formalistas sin un corazón lleno de amor hacia nuestro Padre de los cielos y hacia cada compañero de camino.

Hoy podemos, con sencillez, con humildad, con la valentía del cristiano, decirle a Cristo: acojo tu Amor, Jesús. Quiero vivir según el Evangelio, quiero escuchar la voz de tus pastores, quiero que la caridad sea la luz que guíe cada uno de mis pasos, en lo grande y en lo pequeño...
* P. Fernando Pascual

Mensaje de María Reina de la Paz 
Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de abril de 2016.

“Queridos hijos! Mi Corazón Inmaculado sangra al mirarlos a ustedes en el pecado y en hábitos pecaminosos. Los estoy llamando: regresen a Dios y a la oración para que sean felices en la Tierra. Dios los llama a través de mí para que sus corazones sean esperanza y alegría para todos los que están lejos. Que mi llamado sea un bálsamo para el alma y el corazón a fin de que glorifiquen a Dios Creador, que los ama y los llama a la eternidad. Hijitos, la vida es breve, aprovechen este tiempo para hacer el bien. Gracias por haber respondido a mi llamado. ”

Los cinco minutos de Dios
Abril 27
Lo más fatal que puede ocurrirle a uno es tener razón y no saber usar de ella.
Porque, al tener razón, se abroquela en ella de forma tal que no admite ciertos derechos que tienen los demás: derecho a pensar como ellos creen que deben pensar; derecho a defender lo que ellos juzgan como justo y verdadero; derecho a disentir de él; derecho a ver la verdad desde su punto de vista; en una palabra: derecho a pensar que ellos también tienen razón.
Y así es como surgen las peleas y discusiones acaloradas; examínate con detención y verás que la mayoría de las veces que has discutido de tal forma que la discusión ha llegado a turbarte, ha sido porque pensabas que tú tenías razón; pero no has sabido usar rectamente de tu razón y en ésto ya no tenías razón.
Pues, si haces bien en defender tu razón, no haces bien en defenderla de esa forma violenta, agria, incisiva, nada caritativa; y no es la razón la que debe mandar en tu vida, sino el amor; el amor, que ama con razón y sin ella.
Tres veces seguidas le pidió Jesús a Pedro que le dijera si lo amaba y entonces Pedro que le dijera si lo amaba y entonces Pedro “se entristeció de que por tercera vez le preguntaba si lo quería, y le dijo: Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero” (Jn 21,17). No tres, sino infinitas veces debes repetirle al Señor que lo amas.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

martes, 26 de abril de 2016

Pequeñas Semillitas 2991

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 2991 ~ Martes 26 de Abril de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
¿Te acuerdas, Señor, de aquel tiempo en el que no había dogmas ni credos y en el que el rostro era la expresión de la fe?
¿Te acuerdas, Señor, de aquel tiempo en el que nos contabas hermosas parábolas para descubrirnos y enseñarnos cómo es él?
¿Te acuerdas, Señor, de aquel tiempo en el que el diálogo y la libertad eran caminos necesarios para adentrarnos en la verdadera fe?
¿Te acuerdas, Señor, de aquel tiempo en el que tu mandato resonaba como novedad  y dejaba marca y gozo en todo nuestro ser?
¿Te acuerdas, Señor, de este tiempo con tantas contradicciones y tareas pendientes, pero que sigue siendo el tuyo, el nuestro, el de él? 
¿Os acordáis, amigos, de aquel tiempo en el que la única norma y mandato era “amaos como yo os he amado”? (Florentino Ulibarri)
Te pedimos, Señor, que nos ayudes a recobrar un corazón sensible que se muestre interesado por las penas y alegrías de nuestro mundo. Un corazón como el tuyo, abierto a las necesidades de los demás, dolorido ante el sufrimiento ajeno, presto a salir al encuentro de quien nos necesite; un corazón que se vuelque en nuestras manos y en nuestros labios, que hable de cercanía y de amor, un lenguaje de auténticos hermanos (Isabel Gómez-Acebo)


¡Buenos días!

El lobo harto y la oveja
La sinceridad es una virtud exigente, ya que puedes faltar a la verdad de distintas y sutiles maneras. Por ejemplo, con la simulación, que es mentir con los hechos, o con la hipocresía pasando por lo que no se es, o con jactancias atribuyéndose uno excelencias que no posee, o con adulaciones cuando se engaña para sacar algún provecho de los otros.

Un lobo harto de comer y ya sin hambre, vio a una oveja tendida en el suelo. Dándose cuenta que se había desplomado simplemente de terror, se le acercó, y tranquilizándola le prometió dejarla ir si le decía tres verdades. Le dijo entonces la oveja que la primera es que preferiría no haberlo encontrado; la segunda, que como ya lo encontró, hubiera querido encontrarlo ciego; y por tercera verdad le dijo: —¡Ojalá, todos los lobos malvados, murieran de mala muerte, ya que, sin haber recibido mal alguno de nosotras, nos dan una guerra cruel! Reconoció el lobo la realidad de aquellas verdades y dejó marchar a la oveja.

La grandeza de la oveja de la fábula, está en su valentía para no adular al lobo con mentiras, en una situación de vida o muerte. Así como también resalta la honestidad del lobo que sostuvo su promesa, a pesar de que la aterrorizada oveja le cantó verdades en la cara. Que construyas cada día tu vida sobre una conducta sincera, leal, honesta.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Habéis oído que os he dicho: ‘Me voy y volveré a vosotros’. Si me amarais, os alegraríais de que me fuera al Padre, porque el Padre es más grande que yo. Y os lo digo ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis. Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder; pero ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro según el Padre me ha ordenado». (Jn 14,27-31a)

Comentario:
Hoy, Jesús nos habla indirectamente de la cruz: nos dejará la paz, pero al precio de su dolorosa salida de este mundo. Hoy leemos sus palabras dichas antes del sacrificio de la Cruz y que fueron escritas después de su Resurrección. En la Cruz, con su muerte venció a la muerte y al miedo. No nos da la paz «como la da el mundo» (cf. Jn 14,27), sino que lo hace pasando por el dolor y la humillación: así demostró su amor misericordioso al ser humano.
En la vida de los hombres es inevitable el sufrimiento, a partir del día en que el pecado entró en el mundo. Unas veces es dolor físico; otras, moral; en otras ocasiones se trata de un dolor espiritual..., y a todos nos llega la muerte. Pero Dios, en su infinito amor, nos ha dado el remedio para tener paz en medio del dolor: Él ha aceptado “marcharse” de este mundo con una “salida” sufriente y envuelta de serenidad.
¿Por qué lo hizo así? Porque, de este modo, el dolor humano —unido al de Cristo— se convierte en un sacrificio que salva del pecado. «En la Cruz de Cristo (...), el mismo sufrimiento humano ha quedado redimido» (Juan Pablo II). Jesucristo sufre con serenidad porque complace al Padre celestial con un acto de costosa obediencia, mediante el cual se ofrece voluntariamente por nuestra salvación.
Un autor desconocido del siglo II pone en boca de Cristo las siguientes palabras: «Mira los salivazos de mi rostro, que recibí por ti, para restituirte el primitivo aliento de vida que inspiré en tu rostro. Mira las bofetadas de mis mejillas, que soporté para reformar a imagen mía tu aspecto deteriorado. Mira los azotes de mi espalda, que recibí para quitarte de la espalda el peso de tus pecados. Mira mis manos, fuertemente sujetas con clavos en el árbol de la cruz, por ti, que en otro tiempo extendiste funestamente una de tus manos hacia el árbol prohibido».
* Rev. D. Enric CASES i Martín (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Isidoro
Obispo y Doctor de la Iglesia 
El último de los Santos Padres latinos de la Iglesia. Nació hacia el año 560, y era oriundo, como sus santos hermanos Leandro, Fulgencio y Florentina, de Cartagena (España). Educado por su hermano san Leandro, arzobispo hispalense, le sucedió en la sede sevillana, donde desarrolló su extraordinaria labor pastoral y literaria, procurando la maduración cultural y moral del clero, fundando un colegio, prototipo de los futuros seminarios. Su sabiduría iba unida a una gran humildad y caridad. Compuso libros llenos de erudición, entre los que hay que destacar el de las Etimologías, organizó bibliotecas, convocó y presidió varios concilios, entre ellos el IV de Toledo del 633, ordenó la liturgia hispano-visigoda, dio cánones sabios para renovar la vida de los religiosos y de los fieles. Después de 40 años de episcopado, murió el 4 de abril del 636. El año 1063 fue trasladado su cuerpo a León, donde hoy recibe culto en la iglesia de su nombre.
Oración: Señor, Dios todopoderoso, tú elegiste a san Isidoro, obispo y doctor de la Iglesia, para que fuese testimonio y fuente del humano saber; concédenos, por su intercesión, una búsqueda atenta y una aceptación generosa de tu eterna verdad. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco
“El camino para abrir el corazón es la humillación. Cuando el Señor nos envía humillaciones o permite que vengan las humillaciones es precisamente para esto: para que el corazón se abra, sea dócil, para que el corazón se convierta al Señor Jesús. […] La vida cristiana, entonces, es escuela de humildad que se abre a la gracia. Un comportamiento tal no es comprendido por quien tiene la presunción de creerse ‘justo’ y creerse mejor que los otros”

Historias:
¿Te merece?

Cuentan que había una vez un rey muy apuesto que estaba buscando esposa. Por su palacio pasaron todas las mujeres más hermosas del reino y de otros más lejanos; muchas le ofrecían además de su belleza y encantos muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía tanto como para convertirse en su reina.

Cierto día llegó una mendiga al palacio de este rey y con mucha lucha consiguió una audiencia. “No tengo nada material que ofrecerte; solo puedo darte el gran amor que siento por ti” le digo al rey: “si me permites puedo hacer algo para demostrarte ese amor”.

Esto despertó la curiosidad del rey, quien le pidió que dijera que sería eso que podía hacer. Ella dijo: “Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche. Si puedo soportar estos 100 días, entonces me convertirás en tu esposa”.

El rey, sorprendido más que conmovido, aceptó el reto. Le dijo: “Acepto. Si una mujer puede hacer todo esto por mí, es digna de ser mi esposa”. Dicho esto la mujer empezó su sacrificio.

Empezaron a pasar los días y la mujer valientemente soportaba las peores tempestades… Muchas veces sentía que desfallecía del hambre y el frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran amor. De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad de su habitación para verla y le hacía señas de aliento con el pulgar.

Así fue pasando el tiempo… 20 días… 50… la gente del reino estaba feliz, pues pensaban “¡Por fin tendremos reina!”…  90 días…  y el rey continuaba asomando su cabeza de vez en cuando para ver los progresos de la mujer. “Esta mujer es increíble” pensaba para sí mismo y volvía a darle alientos con señas.

Al fin llegó el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del palacio para ver el momento en que aquella mendiga se convertiría en esposa del rey. Fueron contando las horas… ¡A las 12 de la noche de ese día tendrían reina!… La pobre mujer estaba muy desmejorada; había enflaquecido mucho y contraído enfermedades. Entonces sucedió. A las 23:00 del día 100, la valiente mujer se rindió… Y decidió retirarse de aquel palacio. Dio una triste mirada al sorprendido rey y sin decir ni media palabra se marchó.

¡La gente estaba conmocionada! Nadie podía entender por qué aquella valiente mujer se había rendido faltando tan solo 1 hora para ver sus sueños convertirse en realidad… ¡Había soportado tanto!

Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo sucedido. Le preguntó: “¿Por qué te rendiste a tan solo instantes de ser la reina?”

Y ante su asombro ella respondió: “Estuve 99 días y 23 horas en su balcón, soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de ese sacrificio. Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento. Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca llegaron. Entonces entendí: una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en sí misma, no merece mi amor”.

Moraleja: Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia y hasta rogar… aunque te duela retírate. Y no tanto porque las cosas se tornen difíciles, sino porque quien no te haga sentir valorado, quien no sea capaz de dar lo mismo que tú, quien no pueda establecer el mismo compromiso, la misma entrega… Simplemente NO TE MERECE.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso del alma de Marcelo T., de Argentina. Que encuentre la paz… y que su esposa y pequeños hijos logren alcanzar resignación cristiana ante la pérdida imprevista.

Pedimos oración para nuestra lectora y amiga V. Elena Z. (72 años, Canadá), rogando al Señor Misericordioso que los resultados de sus estudios que están pendientes sean favorables y negativos para todo mal.

Pedimos oración por la bebita Emma M., de la provincia de Santa Fe, Argentina, nacida con seis meses de gestación, operada de urgencia de los intestinos, y que sigue internada en estado muy delicado

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Abril 26
Es todo un arte el saber callar: cuándo, dónde y cómo se debe callar.  Ese arte no lo enseña ni la ciencia, ni la reflexión, sino la propia vida.
Más te arrepentirás de hablar que de callar; aunque a veces será una verdadera obligación el que hables y callar entonces será para tí vergonzoso.
Calla cuando debes callar; jamás hables cuando no debas hablar o cuando no sea prudente que hables; espera el momento oportuno, para que entonces tu palabra sea beneficiosa; mientras tanto, conserva tu silencio.
Calla cuando te halles nervioso, apasionado, no dueño de tí mismo, muy irritado o indignado; no es el momento, no es la circunstancia propicia para que hables; en esos casos el silencio es la única actitud que puedes tomar; si hablas, te arrepentirás tarde o temprano; ¿para qué hacer algo de lo que luego deberás arrepentirte?
Calla, pero que tu silencio no sea hostil, sino amable; que calle tu boca, pero que tu rostro hable con la sonrisa de la bondad y de la comprensión.
“Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el sol… un tiempo para callar y un tiempo para hablar” (Ecl 3,1-7). Trastocar los tiempos no es prudente y a nada positivo conduce.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-