domingo, 5 de julio de 2015

Pequeñas Semillitas 2728

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2728 ~ Domingo 5 de Julio de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
El relato no deja de ser sorprendente. Jesús fue rechazado precisamente en su propio pueblo, entre aquellos que creían conocerlo mejor que nadie. Llega a Nazaret, acompañado de sus discípulos, y nadie sale a su encuentro, como sucede a veces en otros lugares. Tampoco le presentan a los enfermos de la aldea para que los cure. Es la primera vez que experimenta un rechazo colectivo, no de los dirigentes religiosos, sino de todo su pueblo. No se esperaba esto de los suyos. Su incredulidad llega incluso a bloquear su capacidad de curar: «no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos».
Marcos no narra este episodio para satisfacer la curiosidad de sus lectores, sino para advertir a las comunidades cristianas que Jesús puede ser rechazado precisamente por quienes creen conocerlo mejor: los que se encierran en sus ideas preconcebidas sin abrirse ni a la novedad de su mensaje ni al misterio de su persona.
¿Cómo estamos acogiendo a Jesús los que nos creemos «suyos»? En medio de un mundo que se ha hecho adulto, ¿no es nuestra fe demasiado infantil y superficial? ¿No vivimos demasiado indiferentes a la novedad revolucionaria de su mensaje? ¿No es extraña nuestra falta de fe en su fuerza transformadora? ¿No tenemos el riesgo de apagar su Espíritu y despreciar su Profecía?
Ésta la preocupación de Pablo de Tarso: «No apaguéis el Espíritu, no despreciéis el don de Profecía. Revisadlo todo y quedaos sólo con lo bueno» (1 tesalonicenses 5, 19-21). ¿No necesitamos algo de esto los cristianos de nuestros días?
José A. Pagola

¡Buenos días!

Felicidad de compartir
Había una vez un rey que tenía una central hidroeléctrica para él solo. Y por las noches iluminaba su palacio de cristal para que todos lo vieran como una luz en la oscuridad. Todos lo alababan y se sentía orgulloso. Pero su corazón estaba en tinieblas, porque le faltaba amor. Un día, visitando su reino, se encontró con un hombre pobre, alegre y sonriente. El rey le preguntó:

— ¿Eres feliz?
— Sí, le respondió, porque tengo la luz de Dios dentro de mí.
— Y ¿cómo se consigue tener esa luz en el corazón?
— Amando a los demás. El amor es luz del alma.

El rey se quedó pensativo y, cuando volvió a su palacio, decidió amar a los demás y compartir con ellos el tesoro de la luz eléctrica, que hasta entonces había guardado celosamente para él. Y al dar luz, recibió luz. Y al amar, recibió amor y se sintió feliz. Quizás tú has sido egoísta guardándote muchas cosas para ti solo. Y no eres feliz. Ya sabes el camino: dar luz y amor.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, Jesús fue a su patria, y sus discípulos le seguían. Cuando llegó el sábado se puso a enseñar en la sinagoga. La multitud, al oírle, quedaba maravillada, y decía: «¿De dónde le viene esto? y ¿qué sabiduría es ésta que le ha sido dada? ¿Y esos milagros hechos por sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros?». Y se escandalizaban a causa de Él. Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria, entre sus parientes y en su casa carece de prestigio». Y no podía hacer allí ningún milagro, a excepción de unos pocos enfermos a quienes curó imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe. (Mc 6,1-6)

Comentario
Hoy la liturgia nos ayuda a descubrir los sentimientos del Corazón de Jesús: «Y se extrañó de su falta de fe» (Mc 6,6). Sin lugar a dudas, a los discípulos les debió impresionar la falta de fe de los conciudadanos del Maestro y la reacción del mismo. Parecía lo más normal que las cosas hubieran sucedido de otra manera: llegaban a la tierra donde había vivido tantos años, habían oído contar las obras que realizaba, y la consecuencia lógica era que le acogieran con cariño y confianza, más dispuestos que los demás a escuchar sus enseñanzas. Sin embargo, no fue así, sino todo lo contrario: «Y se escandalizaban a causa de Él» (Mc 6,3).
La extrañeza de Jesús por la actitud de los de su tierra, nos muestra un corazón que confía en los hombres, que espera una respuesta y al que no deja indiferente la falta de la misma, porque es un corazón que se da buscando nuestro bien. Lo expresa muy bien san Bernardo, cuando escribe: «Vino el Hijo de Dios e hizo tales maravillas en el mundo que arrancó nuestro entendimiento de todo lo mundano, para que meditemos y nunca cesemos de ponderar sus maravillas. Nos dejó unos horizontes infinitos para solaz de la inteligencia, y un río tan caudaloso de ideas que es imposible vadearlo. ¿Hay alguien capaz de comprender por qué quiso morir la majestad suprema para darnos la vida, servir Él para reinar nosotros, vivir desterrado para llevamos a la patria, y rebajarse hasta lo más vil y ordinario para ensalzarnos por encima de todo?».
Podría pensarse en lo que hubiera cambiado la vida de los habitantes de Nazaret si se hubieran acercado a Jesús con fe. Así, tenemos que pedirle día a día como sus discípulos: «Señor, aumenta nuestra fe» (Lc 17,5), para que nos abramos más y más a su acción amorosa en nosotros.
P. Joaquim PETIT Llimona, L.C. (Barcelona, España)

Palabras de San Juan Pablo II

“La primera tarea de todos los consagrados y consagradas
consiste en proponer valerosamente, con la palabra y con el ejemplo,
el ideal del seguimiento de Cristo,
alimentando y manteniendo en los llamados
la respuesta a los impulsos que el Espíritu inspira en su corazón”.

Tema del día:
El rechazo de los propios
Hoy se nos narra cómo fue Jesús con sus discípulos a su tierra, a Nazaret. Se supone que el estar con los suyos, su madre y su familia, sería para Él algo agradable y con tranquilidad. El sábado, como todas las personas piadosas fue a la sinagoga. Como ya tenía fama de predicador, fue invitado a hablar. El ambiente era conocido y hablaría como en familia. No nos dice san Marcos de qué habló, pero sí nos describe la reacción de la gente ante la predicación. Lo primero fue sorpresa y asombro. De suyo el asombro es bueno y puede llevar a descubrimientos agradables, como el asombro ante una persona puede llevar a una gran amistad. Pero allí, en Nazaret, la conclusión fue diferente: aquella predicación de Jesús fue un escándalo para muchos.

Escándalo significa “piedra de tropiezo o de caída para alguno”. Pero podríamos preguntarnos: ¿Cómo Jesús, que ha venido para darnos la vida, puede ser causa de tropiezo para algunos? Ya había profetizado el anciano Simeón que Jesús sería signo de contradicción para muchos. Y Jesús, cuando fue preguntado por los discípulos de Juan Bautista si era el Mesías, después de apelar a las obras que hacía, según lo que  había profetizado Isaías, había dicho: “Bienaventurado quien no se escandalice de mi”. Ahora sus paisanos, los de Nazaret, se escandalizan. ¿Por qué? Porque creen conocerle demasiado, cuando en verdad no le conocen. Dan por supuesto que sus conocimientos sobre la Escritura tienen que ser muy escasos porque saben que ha sido un carpintero y conocen a toda la familia. Entonces se preguntan: “¿De dónde saca todo eso?” Por lo tanto “desconfiaban de Él”.

La interpretación de Jesús acerca de la Escritura no era fría como solían hacer los fariseos y los peritos en la Ley. Jesús interpretaba de modo vivencial, creando en los corazones inquietudes. Porque la fe no es algo estático y sin vida, sino una entrega a un ser superior que es Dios. Si aumentamos la fe es para ser mejores.

Hoy también hay personas que se escandalizan ante las enseñanzas de la Iglesia o del Papa, porque de un mal de una persona, quieren hacerlo de toda la Iglesia; y sobre todo porque no escuchan con corazón recto. Hay quienes, cuando comienza a hablar la Iglesia, todo lo ven malo, porque lo ven con corazón torcido y orgulloso. Quien tiene mal el corazón cambia las palabras de Jesucristo, dando su propia interpretación.

Tiene el corazón recto el que escucha con cierto temblor la Palabra de Dios, pero con la humildad suficiente para saber que le falta mucho en el camino de la perfección. Tiene el corazón torcido el que se cree ser perfecto y cree que nada tiene que aprender. Quien es soberbio no está en la onda de Dios y por lo tanto la escucha no es según los planes y la voluntad de Dios. No es que falle la Palabra de Dios. Lo que falla es la preparación por medio de la disposición del corazón.

Jesús podría haber aparecido de una manera maravillosa, sin que nadie supiera de su familia y su pueblo, dando sus mensajes de salvación; pero quiso usar medios totalmente humanos y quiso que los mensajes de Dios se extendiesen por el mundo por medio de unos hombres no perfectos, sino con deficiencias. Lo nuestro es saber ver la presencia de Dios a través de esas deficiencias y ver el mensaje de salvación que es perfecto y lleno de bondad por parte de Dios hacia nosotros.
P. Silverio Velasco (España)

Nuevo vídeo

Hay un nuevo vídeo subido al blog
de "Pequeñas Semillitas" en internet.
Para verlo tienes que ir al final de esta página:

Agradecimientos
Dicen que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Desde Bogotá, Colombia, llega un agradecimiento muy especial por los 33 años de matrimonio de Carlos Cardona y María Trinidad Andrade. Nos sumamos a ese feliz acontecimiento y pedimos que el Señor les conceda abundantes bendiciones junto a su familia.

Y desde Guatemala, María Victoria Molina y su esposo Antonio Galán, agradecen a Dios por  41 años de matrimonio, bendecido por la llegada de cuatro hijos y un nieto. Que la Sagrada Familia de Nazaret siga siendo el modelo a seguir por siempre.

Desde Buenos Aires, Argentina, nos escribe Alberto José H. P., por quien oportunamente hemos pedido oraciones por su operación intestinal del 10 de junio, y ahora quiere agradecer esas oraciones y sobre todo agradecer a Dios por el éxito de dicha cirugía. También Alberto agradece al Señor porque su hijo Francisco ha comenzado a trabajar en una pasantía dentro del ámbito de su carrera. Nos unimos en la oración de agradecimiento.

También desde Buenos Aires llega un agradecimiento a Dios y al Niño Jesús por la muy buena evolución de la bebita Josefina M. que estaba internada y desde el día 29 de junio ya está en su casa.

Desde Perú, Alina agradece a Dios Misericordioso por el nacimiento ayer de su nieto Sebastián, en Huancayo. Demos gracias a Dios.

Unidos a María
La Misericordia de Dios actúa donde hay miseria, y cuando más miseria encuentra, tanto más actúa y convierte dicha miseria en gracias y dones. Nosotros somos los más miserables pecadores, y si no lo creemos así es porque Dios todavía no nos ha dado la luz suficiente como para que nos conozcamos a nosotros mismos, pues si nos viéramos realmente como somos, moriríamos de horror. Somos la miseria misma y no tenemos nada de valor. Pero María quiere algo de nosotros, que para Ella vale mucho, y es nuestro corazón, nuestro amor. Entonces vayamos a María, Reina de Misericordia, y ofrezcámosle nuestro corazón lleno de pecados y miserias, para que Ella, con su Misericordia, lo convierta en un corazón repleto de amor y de gracias, y nos haga hombres nuevos y llenos de celo por la gloria de Dios y la salvación de las almas.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

sábado, 4 de julio de 2015

Pequeñas Semillitas 2727

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2727 ~ Sábado 4 de Julio de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Ya lo ha dicho el Señor en el Evangelio, que quien quiera salvar su vida en este mundo, perderá la vida eterna. Y es que debemos tener bien presente que la vida terrena es un tiempo de preparación para entrar a la Vida verdadera, a la eternidad, que será de felicidad sin fin si obramos bien, y de horror sin medida si obramos mal.
Hay que elegir, no se puede vivir esta vida gozando de todo, sin cortapisas ni límites, porque de esa manera perderemos el Cielo.  No podemos tratar de seguir a Cristo y, al mismo tiempo seguir al demonio. Tenemos que elegir. Y el seguimiento de Cristo es por el camino de las huellas ensangrentadas del Señor.
Pero no veamos todo tan negro, puesto que si nos decidimos a seguir a Jesús, tendremos dolores y padecimientos sí, y muchos, pero habrá en nosotros una veta de dulzura en lo profundo del alma, que los malos y los que gozan de este mundo no pueden conocer. Aparte ya Jesús nos ha dicho que su cruz y su yugo son livianos y fáciles de llevar, porque es el mismo Señor quien nos ayuda a llevarlos.
Aprovechemos el tiempo de vida que tenemos en la tierra, para prepararnos a dar el salto a la eternidad, donde comienza realmente la Vida para siempre, o la Muerte eterna.
Si pensáramos más en estas verdades, que son las verdades de siempre, pero que pocos meditan, no nos afligiríamos tanto por las pérdidas o ganancias de este mundo, ni por los fracasos y triunfos de esta vida, sino que veríamos todas las cosas desde otra perspectiva, la perspectiva cristiana, es decir, valorar cada cosa, cada acto como medio para ganar gloria, para reparar por el mal cometido y para demostrarle amor a Dios.
Sitio Santísima Virgen

¡Buenos días!

El abad generoso
La generosidad es una virtud que te pone en sintonía con Dios que es todo amor y donación de sí mismo. Cada día puedes empezar a ser generoso en gestos pequeños. Con la práctica se te irá abriendo el corazón, descubrirás la alegría de dar y comprobarás, maravillado, que recibes mucho más de lo que das.

En un monasterio había un abad generoso. Jamás negaba hospitalidad a un mendigo, y daba en abundancia. Pero sucedía que cuanto más daba, más prosperaba el monasterio. Al morir, fue reemplazado por un abad mezquino. Un día, llegó un anciano que pidió alojarse. Recordaba que una vez le habían dado hospedaje. El abad se lo negó, pues ya no podían darse ese lujo. —Nuestra abadía no puede albergar a nadie, como cuando éramos prósperos. Ya nadie hace ofrendas. —No me sorprende –dijo el anciano–  creo que se debe a que echaron a dos hermanos del monasterio. —Jamás hemos hecho eso –dijo serio el abad, —Sí, lo hicieron –replicó el anciano– eran gemelos: uno se llamaba “Dad” y el otro “Se os dará”. Como echaron a “Dad, “Se os dará” resolvió irse también.

El egoísmo atrofia al hombre, que sólo en la donación generosa a los demás, encuentra su madurez y plenitud. Si te preocupas demasiado por ti mismo y tu propio entorno, si vives para acumular dinero y comodidades, no te quedará tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carecerá de sentido para ti, porque la vida sin amor no vale nada.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
En aquel tiempo, se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan». (Mt 9,14-17)

Comentario
Hoy notamos cómo con Jesús comenzaron unos tiempos nuevos, una doctrina nueva, enseñada con autoridad, y cómo todas las cosas nuevas chocaban con la praxis y el ambiente dominante. Así, en las páginas que preceden al Evangelio que estamos contemplando, vemos a Jesús perdonando los pecados al paralítico y curando su enfermedad, mientras que los escribas se escandalizan; Jesús llamando a Mateo, cobrador de impuestos y comiendo con él y otros publicanos y pecadores, y los fariseos “subiéndose por las paredes”; y en el Evangelio de hoy son los discípulos de Juan quienes se acercan a Jesús porque no comprenden que Él y sus discípulos no ayunen.
Jesús, que no deja nunca a nadie sin respuesta, les dirá: «¿Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán» (Mt 9,15). El ayuno era, y es, una praxis penitencial que contribuye a «adquirir el dominio sobre nuestros instintos y la libertad del corazón» (Catecismo de la Iglesia, n. 2043) y a impetrar la misericordia divina. Pero en aquellos momentos, la misericordia y el amor infinito de Dios estaba en medio de ellos con la presencia de Jesús, el Verbo Encarnado. ¿Cómo podían ayunar? Sólo había una actitud posible: la alegría, el gozo por la presencia del Dios hecho hombre. ¿Cómo iban a ayunar si Jesús les había descubierto una manera nueva de relacionarse con Dios, un espíritu nuevo que rompía con todas aquellas maneras antiguas de hacer?
Hoy Jesús está: «Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20), y no está porque ha vuelto al Padre, y así clamamos: ¡Ven, Señor Jesús!
Estamos en tiempos de expectación. Por esto, nos conviene renovarnos cada día con el espíritu nuevo de Jesús, desprendernos de rutinas, ayunar de todo aquello que nos impida avanzar hacia una identificación plena con Cristo, hacia la santidad. «Justo es nuestro lloro —nuestro ayuno— si quemamos en deseos de verle» (San Agustín).
A Santa María le suplicamos que nos otorgue las gracias que necesitamos para vivir la alegría de sabernos hijos amados.
Rev. D. Joaquim FORTUNY i Vizcarro (Cunit, Tarragona, España)

Santoral Católico:
Santa Isabel de Portugal
Reina
Hija de Pedro III de Aragón y de Constanza de Sicilia, nació hacia 1270 en Zaragoza o en Barcelona; era nieta de Jaime I el Conquistador y sobrina de santa Isabel de Hungría, que le sirvió de modelo. Muy joven fue dada en matrimonio al rey de Portugal, don Dionís, del que tuvo dos hijos. Fortalecida con la oración y la práctica de las obras de misericordia, soportó con paciencia y humildad las infidelidades de su esposo y las tribulaciones provenientes, sobre todo, de los enfrentamientos entre sus familiares. Al morir su marido, a quien atendió personalmente con todo cariño en su última enfermedad, distribuyó sus bienes entre los pobres y quiso retirarse a un convento de clarisas; no pudo hacerlo por los problemas familiares y tomó el hábito de la Orden Tercera de San Francisco. Murió en Estremoz el 4 de julio de 1336, cuando viajaba tratando de establecer la paz entre su hijo y su nieto, reyes de Portugal y de Castilla respectivamente.
Oración: Oh Dios, que creas la paz y amas la caridad, tú que otorgaste a santa Isabel de Portugal la gracia de conciliar a los hombres enfrentados, muévenos, por su intercesión, a poner nuestros esfuerzos al servicio de la paz, para que merezcamos llamarnos hijos tuyos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco

“Dios llama a opciones definitivas, tiene un proyecto para cada uno: descubrirlo, responder a la propia vocación, es caminar hacia la realización feliz de uno mismo. Dios nos llama a todos a la santidad, a vivir su vida, pero tiene un camino para cada uno. Algunos son llamados a santificarse construyendo una familia mediante el sacramento del matrimonio. Hay quien dice que hoy el matrimonio está ‘pasado de moda’; en la cultura de lo provisional, de lo relativo, muchos predican que lo importante es ‘disfrutar’ el momento, que no vale la pena comprometerse para toda la vida, hacer opciones definitivas, para siempre, porque no se sabe lo que pasará mañana. Yo, en cambio, les pido que sean revolucionarios, que vayan contracorriente; sí, en esto les pido que se rebelen contra esta cultura de lo provisional, que, en el fondo, cree que ustedes no son capaces de asumir responsabilidades, que no son capaces de amar verdaderamente. Yo tengo confianza en ustedes, jóvenes, y pido por ustedes. Atrévanse a ‘ir contracorriente’. Atrévanse a ser felices”.

Tema del día:
El Papa en Latinoamérica
Programa del viaje del Papa Francisco a Ecuador, Bolivia y Paraguay que se desarrollará del 5 al 13 de julio de 2015

De Roma a ECUADOR
El Papa saldrá el domingo 5 de julio a las 9.00 de la mañana del aeropuerto romano de Fiumicino y llegará al aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, la capital de Ecuador, a las 15.00 (hora local), donde tendrá lugar la ceremonia de bienvenida.
El lunes 6 se desplazará a Guayaquil para celebrar misa en el santuario de la Divina Misericordia, finalizada la cual almorzará en el Colegio Javier con la comunidad de los jesuitas.
A su regreso a Quito efectuará una visita de cortesía al presidente ecuatoriano en el palacio presidencial y posteriormente visitará la catedral.
El martes, 7, encontrará a primera hora de la mañana los obispos de Ecuador en el Centro de Congresos del Parque del Bicentenario donde celebrará la misa.
Por la tarde en la Pontificia Universidad de Ecuador será el turno de los representantes de la escuela y la universidad.
Más tarde tendrá lugar su encuentro con los representantes de la sociedad civil en la iglesia de San Francisco y después visitará en privado la Iglesia de la Compañía de Jesús.
El miércoles, 8, se abrirá con la visita a la Casa de Reposo de las Misioneras de la Caridad.
A continuación, en el santuario nacional mariano El Quinche encontrará al clero, a los religiosos, religiosas y seminaristas.
Ese mismo día, el Santo Padre se desplazará en avión a Bolivia.

De Ecuador a BOLIVIA
A su llegada al aeropuerto de El Alto en La Paz, pronunciará un discurso y, después de la ceremonia de bienvenida, se trasladará al Palacio del Gobierno para efectuar una visita de cortesía al presidente.
Desde allí irá a la catedral de La Paz donde encontrará a las autoridades civiles, para viajar después en avión a Santa Cruz de la Sierra donde pernoctará.
El jueves 9, celebrará misa en la plaza del Cristo Redentor y, por la tarde en la escuela Don Bosco, encontrará a los religiosos, religiosas y seminaristas.
Después acudirá al Encuentro Mundial de los Movimientos Populares en el recinto ferial de la Expo.
El viernes 10 visitará el centro de reeducación Santa Cruz-Palmasola y esa misma mañana se encontrará con los obispos de Bolivia en la iglesia parroquial de La Santa Cruz.
El Papa se despedirá de Bolivia en el aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra para emprender el vuelo a Paraguay donde aterrizará alrededor de las 15,00 (hora local) en el aeropuerto Silvio Pettirossi de Asunción.

De Bolivia a PARAGUAY
A su llegada a Paraguay el Papa efectuará una visita de cortesía al presidente paraguayo en el Palacio de López, donde encontrará también a las autoridades y al cuerpo diplomático.
El sábado 11 de julio visitará el Hospital General Pediátrico Niños de Acosta Ñu y posteriormente celebrará misa en la explanada del santuario mariano de Caacupé.
Por la tarde verá a los representantes de la sociedad civil en el estadio León Condou de la escuela de San José.
La jornada finalizará con la celebración de las vísperas con los obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas y movimientos católicos en la catedral metropolitana de Nuestra Señora de la Asunción.
El domingo 12 se abrirá con la visita a la población del Bañado Norte donde se halla la capilla de San Juan Bautista y la celebración de la misa en el campo grande de Ñu Guazú.
El Santo Padre se entrevistará después con los obispos de Paraguay en el centro cultural de la nunciatura apostólica donde almorzarán.
Su último acto será el encuentro con los jóvenes en el paseo marítimo de Costanera.
A las 19.00 (hora local) Francisco tomará el avión de regreso a Roma, donde llegará el lunes, 13 de julio, hacia las 13,45.
Fuente: Servicio Informativo Vaticano

"Pequeñas Semillitas" por e-mail
Si lo deseas puedes recibir todos los días "Pequeñas Semillitas" por correo, más el agregado de un powerpoint. Las suscripciones son gratis y solo tienes que solicitarlas escribiendo a Rocío (moderadora de los grupos) a: peque.semillitas.3@gmail.com  con el título: “Suscripción a Pequeñas Semillitas”.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los inmigrantes del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para para Anobal O., con cáncer terminal y sin posibilidades quirúrgicas luego de radio y quimioterapia. Que el Señor le conceda su paz y no sufra más.

Pedimos oración para Elizabeth S., de Bogotá, Colombia, quien próximamente será intervenida como consecuencia de un cáncer de seno que se ha detectado y sobre el que se han hecho varias quimioterapias. Confiamos plenamente en las Santas Manos Sanadoras y Milagrosas de Jesús y la intercesión de nuestra Madre la Virgen Santísima en su advocación de Lourdes.

Pedimos oración por Robinson Rafael, de Medellín, Colombia, que tiene un problema de adicción a las drogas, para que el Señor lo ayude a salir de esa enfermedad y pueda recomponer su vida personal y familiar.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha ahora las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Unidos a María
Tal vez ya hemos sido sentenciados por Dios por haber cometido algún pecado y estamos desesperados. ¡No! ¡No desesperemos!, pues mientras exista María a la derecha de Jesús en el Cielo y a nuestro lado en la tierra, no hay por qué temer. Solo será inútil recurrir a Ella cuando ya hayamos sido juzgados en el juicio particular en el momento de nuestra muerte, pero mientras tanto siempre tendremos el auxilio de María que revocará la sentencia y nos otorgará la gracia santificante y estaremos contentos otra vez y en paz con Dios, con nuestros hermanos y con nosotros mismos. Aprovechemos este tiempo de vida que tenemos sobre la tierra para hacernos muy amigos de María, y así tenerla a nuestro lado en el momento de nuestra muerte y a la hora de presentarnos al Juicio de Dios.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

viernes, 3 de julio de 2015

Pequeñas Semillitas 2726

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 10 - Número 2726 ~ Viernes 3 de Julio de 2015
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Acceder a un callado momento con Dios significa volver la espalda a la actividad exterior, olvidarse del ruido y de las cosas, aspirar hondo y relajarse plenamente, hasta alcanzar un estado de calma.
En silencio voy más allá del reposo.  Se me abre la puerta de un sitio de quietud interior donde comulgo con Dios.  En este sitio de silencio y comunión conozco el tierno toque de Dios, que me llena el cuerpo y aquieta la mente.  Siento el cálido fulgor del amor divino que se alza suavemente dentro de mí, calmando y sanando mi cuerpo, mi mente y mis emociones.  Sé y entiendo el amor incondicional de Dios por mí.
En silencio con Dios recuerdo quién soy.  Me colma la paz que sobrepasa todo entendimiento.  Desde este lugar vuelvo a mi diario vivir y saboreo la plenitud de mi vida.

¡Buenos días!

Los monos y la cereza
Todo crecimiento va acompañado de renuncia, empezando por el nacimiento cuando el bebé, entre estridentes sollozos, deja el tibio vientre materno. Renuncia y desapego que te proyectan a una nueva etapa de maduración, a nuevos horizontes… Es una ley de la vida y violarla significaría estancamiento y frustración. Un ejemplo para aclarar la reflexión:

Conocedor de cuánto les gustan las cerezas a los monos, un cazador inventó un sencillo método para cazarlos: colocó una cereza en el interior de un frasco de vidrio y lo dejó abierto en la selva. Cuando llegó el primer mono, metió la mano en el recipiente, decidido a atrapar el rico fruto. Instintivamente, cerró el puño con firmeza y observó, con inesperada tristeza, que no podría lograr su objetivo a pesar de su afán. La mano había quedado atascada por la boca del frasco, aunque con el fruto alcanzado. El cazador se acercó al mono, lo ató, le dio un fuerte y preciso golpe en el codo y logró sacar la mano sin la cereza,  intacta para una nueva víctima golosa.

A veces en la vida puede ocurrirte algo similar: Por no soltar algunos apegos, te quedas debilitado y vulnerable ante cualquier mínimo temporal devastador. Jesús dijo claramente, refiriéndose a nuestro bien básico: “El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo la conservará para la vida eterna” (Jn 12,25).Piénsalo y que te ayude a crecer.
Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré».
Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros». Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente». Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído». (Jn 20,24-29)

Comentario
Hoy, la Iglesia celebra la fiesta de santo Tomás. El evangelista Juan, después de describir la aparición de Jesús, el mismo domingo de resurrección, nos dice que el apóstol Tomás no estaba allí, y cuando los Apóstoles —que habían visto al Señor— daban testimonio de ello, Tomás respondió: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré» (Jn 20,25).
Jesús es bueno y va al encuentro de Tomás. Pasados ocho días, Jesús se aparece otra vez y dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente» (Jn 20,27).
—Oh Jesús, ¡qué bueno eres! Si ves que alguna vez yo me aparto de ti, ven a mi encuentro, como fuiste al encuentro de Tomás.
La reacción de Tomás fueron estas palabras: «Señor mío y Dios mío!» (Jn 20,28). ¡Qué bonitas son estas palabras de Tomás! Le dice “Señor” y “Dios”. Hace un acto de fe en la divinidad de Jesús. Al verle resucitado, ya no ve solamente al hombre Jesús, que estaba con los Apóstoles y comía con ellos, sino su Señor y su Dios.
Jesús le riñe y le dice que no sea incrédulo, sino creyente, y añade: «Dichosos los que no han visto y han creído» (Jn 20,28). Nosotros no hemos visto a Cristo crucificado, ni a Cristo resucitado, ni se nos ha aparecido, pero somos felices porque creemos en este Jesucristo que ha muerto y ha resucitado por nosotros.
Por tanto, oremos: «Señor mío y Dios mío, quítame todo aquello que me aparta de ti; Señor mío y Dios mío, dame todo aquello que me acerca a ti; Señor mío y Dios mío, sácame de mí mismo para darme enteramente a ti» (San Nicolás de Flüe).
+ Rev. D. Joan SERRA i Fontanet (Barcelona, España)

Santoral Católico:
Santo Tomás
Apóstol
En los Evangelios recibe el sobrenombre de Dídimo o Mellizo. Se hizo famoso en las apariciones de Jesús resucitado a los Apóstoles. Su incredulidad cuando le hablaron de la primera aparición, que tuvo lugar estando él ausente, desapareció a la vista de Cristo en la segunda, cuando Jesús le mostró su costado traspasado por la lanza y sus manos llagadas por los clavos. Entonces acabó proclamando: «¡Señor mío y Dios mío!». San Juan nos refiere otras actuaciones de Tomás: cuando los otros temían acompañar a Cristo, él dijo resuelto: «Vayamos también nosotros y muramos con él». Y en la Última Cena, cuando Jesús les anuncia su partida, Tomás le pregunta: «No sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?», a lo que Jesús responde: «Yo soy el camino, la verdad y la vida». Tomás es símbolo del hombre en su lento pero decidido caminar hacia la fe. Según la tradición, evangelizó los pueblos de Persia y de la India, donde murió mártir.
Oración: Dios todopoderoso, concédenos celebrar con alegría la fiesta de tu apóstol santo Tomás; que él nos ayude con su protección, para que tengamos en nosotros vida abundante por la fe en Jesucristo, tu Hijo, a quien tu apóstol reconoció como su Señor y su Dios. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
© Directorio Franciscano    

La frase de hoy

“En la Iglesia, pero también en la sociedad, existe una palabra clave a la que no tenemos que tener miedo: solidaridad, o sea, saber poner a disposición de Dios aquello que tenemos, nuestras humildes capacidades, porque solo en el compartir, en el donarse, nuestra vida será fecunda, dará frutos. Solidaridad: una palabra mal vista por el espíritu mundano (…) Y también nosotros experimentamos la solidaridad de Dios con el hombre, una solidaridad que nunca termina de sorprendernos: Dios se hace cercano a nosotros, en el sacrificio de la Cruz se abaja entrando en la oscuridad de la muerte para darnos su vida, que vence el mal, el egoísmo, la muerte”
~ Card. Mario A. Poli ~

Temas Médicos:
Trastornos mentales
Hay muchos trastornos que se reconocen como enfermedades mentales, unos más graves que otros. Hoy vamos a ver los tipos más comunes.

1) Los trastornos de ansiedad.
Las personas con trastornos de ansiedad responden a determinados objetos o situaciones con miedo y terror, así como con los signos físicos de ansiedad o nerviosismo, sudoración y aumento del ritmo cardíaco. Un trastorno de ansiedad se diagnostica si la persona responde de manera inapropiada a una situación, si la persona no puede controlar la respuesta o si la ansiedad interfiere con el funcionamiento normal de su día a día. Los trastornos de ansiedad incluyen el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de estrés postraumático (TEPT), trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), trastorno de pánico, desorden de ansiedad social y algunas fobias específicas.

2) Trastornos del humor.
Estos trastornos, también llamados trastornos afectivos, implican sentimientos persistentes de tristeza o períodos con una alegría desbordante así como fluctuaciones de extrema felicidad a la tristeza más absoluta. Los trastornos del estado de ánimo más comunes son la depresión y el trastorno bipolar.

3) Trastornos psicóticos.
Los trastornos psicóticos implican un conocimiento y pensamiento distorsionados. Dos de los síntomas más comunes de los trastornos psicóticos son las alucinaciones y los delirios (falsas creencias que la persona enferma acepta como verdaderas a pesar de la evidencia de lo contrario). La esquizofrenia es un ejemplo de un trastorno psicótico.

4) Trastornos de la alimentación.
Los trastornos de la alimentación implican emociones extremas, actitudes y comportamientos que afectan a nuestro peso. La anorexia, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón son los desórdenes alimenticios más comunes.

5) Los trastornos de adicción y el control de los impulsos.
Las personas aquejadas con estos trastornos no son capaces de resistir impulsos que podrían ser perjudiciales para ellos o para otros. La piromanía (obsesión por los incendios), la cleptomanía (robar) y el juego compulsivo, son ejemplos de trastornos del control de impulsos. El alcohol y las drogas son comunes en los trastornos de adicción. A menudo, las personas con estos trastornos se involucran tanto con los objetos de su adicción que empiezan a ignorar las responsabilidades y relaciones.

6) Trastornos de la personalidad.
Las personas con trastornos de la personalidad tienen rasgos de personalidad extremistas e inflexibles que afligen a la persona y/o causan problemas en el trabajo, la escuela o las relaciones sociales. Además, los patrones de pensamiento y comportamiento de la persona difieren significativamente de las expectativas de la sociedad y son tan rígidas que interfieren con el funcionamiento normal de la persona. Los ejemplos incluyen el trastorno de personalidad antisocial, el trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad y el trastorno paranoide de la personalidad.

7) Trastorno de adaptación.
Los trastornos de adaptación se producen cuando una persona desarrolla síntomas emocionales o comportamentales en respuesta a una situación estresante. Los factores estresantes pueden incluir desastres naturales, tales como un terremoto o un tornado, determinados acontecimientos o crisis, como por ejemplo un accidente de coche o el diagnóstico de una enfermedad grave, o problemas interpersonales, tales como un divorcio, la muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo o un problema con el abuso de sustancias.

8) Trastornos disociativos.
Las personas con estos trastornos sufren alteraciones graves o cambios en la memoria, la conciencia, la identidad y la conciencia general de sí mismos y su entorno. Estos trastornos generalmente se asocian con un estrés abrumador lo que puede ser el resultado de eventos traumáticos, accidentes o desastres. El trastorno de identidad disociativo, antes llamado trastorno de personalidad múltiple, o “doble personalidad”, y el trastorno de despersonalización son ejemplos de los trastornos disociativos.
Fuente: Internet

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El rincón del lector
Desde hace años hemos tenido esta sección llamada “El rincón del lector” destinada a dar cabida a los mensajes, opiniones y comentarios de las personas que leen Pequeñas Semillitas, que han podido expresarse libre y respetuosamente. Ahora, con nuestra presencia en Facebook, la posibilidad de manifestarse es mucho más abierta, directa y permanente.
Igual vamos a mantener esta sección para los que deseen expresarse por esta vía. Para que tu mensaje se publique debes dirigirlo por correo electrónico a feluzul@gmail.com  con el título "El rincón del lector" y deberá ser muy breve y no contener conceptos agraviantes para nada ni para nadie.
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Unidos a María
Tal vez ya hemos sido sentenciados por Dios por haber cometido algún pecado y estamos desesperados. ¡No! ¡No desesperemos!, pues mientras exista María a la derecha de Jesús en el Cielo y a nuestro lado en la tierra, no hay por qué temer. Solo será inútil recurrir a Ella cuando ya hayamos sido juzgados en el juicio particular en el momento de nuestra muerte, pero mientras tanto siempre tendremos el auxilio de María que revocará la sentencia y nos otorgará la gracia santificante y estaremos contentos otra vez y en paz con Dios, con nuestros hermanos y con nosotros mismos. Aprovechemos este tiempo de vida que tenemos sobre la tierra para hacernos muy amigos de María, y así tenerla a nuestro lado en el momento de nuestra muerte y a la hora de presentarnos al Juicio de Dios.

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-