martes, 26 de julio de 2016

Pequeñas Semillitas 3080

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 3080 ~ Martes 26 de Julio de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
El siquiatra y doctor en medicina y filosofía Raymond Moody es famoso en todo el mundo a raíz de que, en los años 1970, sacó a luz un libro “Vida después de la vida”, en el que narraba muchas de las experiencias que le habían contado sus pacientes sobre el más allá, cuando habían sido dados clínicamente por muertos. En la actualidad, este tema ha sido estudiado por numerosos investigadores de todo el mundo, cardiólogos, siquiatras, pediatras, anestesistas, sicólogos, teólogos, sociólogos y otros muchos especialistas médicos o estudiosos de otras disciplinas. Todos están de acuerdo en que estas experiencias son reales y que no son fruto de alucinaciones o de imaginaciones arbitrarias.
Casi todas estas experiencias tienen muchos puntos en común, lo que les da cierta garantía de autenticidad. Y un rasgo común de todas esas experiencias de “muerte clínica con regreso a la vida” es que todos los que han pasado por ese instante relatan una sensación de paz y felicidad, una luz muy blanca y acogedora, presencias familiares y queridas, y el deseo de quedarse allí… de no regresar acá.
Tal vez esto sea una muestra para todos, en el sentido que en el momento de la muerte física no termina todo, sino que algo nuevo comienza; y de nosotros y lo que hagamos con nuestra vida en el mundo, dependerá el camino que Dios nos señalará cuando terminemos la existencia en la tierra. Para pensarlo….

¡Buenos días!

El cuervo y la víbora
Hay en ti dos facultades que te ayudan a tomar buenas decisiones. Son la inteligencia y la voluntad. La inteligencia evalúa las razones a favor o en contra, y ve claro lo más conveniente. Entonces tu voluntad se lanza a la acción. A este proceso se lo llama discernimiento. Es un grave error decidirse arrastrado por una emoción violenta porque oscurece la razón.

Andaba un cuervo muy hambriento y preocupado porque no encontraba comida. Cuando de pronto vio junto a un pajonal, calentándose al sol, a una suculenta víbora. Sin pensarlo dos veces cayó sobre la dormilona, la aferró con sus garras y emprendió el vuelo. Pero la víbora despertando de su sueño, se volvió rápidamente contra el voraz pajarraco y lo mordió. El cuervo sintió un terrible ardor en su sangre y ya a punto de morir dijo: — ¡Desdichado de mí, que encontré un tesoro, pero  a costa de mi vida!

Cuántas veces, ansioso por liberarte de un problema desagradable y ofuscado por zafarte cuanto antes, tomas una mala decisión, que al poco tiempo lamentas. Recupera primero la calma y estudia luego con objetividad el asunto. Puedes también escuchar el parecer de alguna persona competente que te aclare aspectos desapercibidos del tema.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo». Él respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.
»De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga». (Mt 13,36-43)

Comentario:
Hoy, mediante la parábola de la cizaña y el trigo, la Iglesia nos invita a meditar acerca de la convivencia del bien y del mal. El bien y el mal dentro de nuestro corazón; el bien y el mal que vemos en los otros, el que vemos que hay en el mundo.
«Explícanos la parábola» (Mt 13,36), le piden a Jesús sus discípulos. Y nosotros, hoy, podemos hacer el propósito de tener más cuidado de nuestra oración personal, nuestro trato cotidiano con Dios. —Señor, le podemos decir, explícame por qué no avanzo suficientemente en mi vida interior. Explícame cómo puedo serte más fiel, cómo puedo buscarte en mi trabajo, o a través de esta circunstancia que no entiendo, o no quiero. Cómo puedo ser un apóstol cualificado. La oración es esto, pedirle “explicaciones” a Dios. ¿Cómo es mi oración? ¿Es sincera?, ¿es constante?, ¿es confiada?
Jesucristo nos invita a tener los ojos fijos en el Cielo, nuestra casa para siempre. Frecuentemente vivimos enloquecidos por la prisa, y casi nunca nos detenemos a pensar que un día —lejano o no, no lo sabemos— deberemos dar cuenta a Dios de nuestra vida, de cómo hemos hecho fructificar las cualidades que nos ha dado. Y nos dice el Señor que al final de los tiempos habrá una tría. El Cielo nos lo hemos de ganar en la tierra, en el día a día, sin esperar situaciones que quizá nunca llegarán. Hemos de vivir heroicamente lo que es ordinario, lo que aparentemente no tiene ninguna trascendencia. ¡Vivir pensando en la eternidad y ayudar a los otros a pensar en ello!: paradójicamente, «se esfuerza para no morir el hombre que ha de morir; y no se esfuerza para no pecar el hombre que ha de vivir eternamente» (San Julián de Toledo).
Recogeremos lo que hayamos sembrado. Hay que luchar por dar hoy el 100%. Y que cuando Dios nos llame a su presencia le podamos presentar las manos llenas: de actos de fe, de esperanza, de amor. Que se concretan en cosas muy pequeñas y en pequeños vencimientos que, vividos diariamente, nos hacen más cristianos, más santos, más humanos.
* Rev. D. Iñaki BALLBÉ i Turu (Rubí, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Joaquín y Santa Ana
Padres de la Santísima Virgen
Una antigua tradición, que arranca del siglo II, atribuye estos nombres a los padres de la Santísima Virgen María. Los evangelios no nos hablan de ellos. Las noticias sobre los mismos nos han sido transmitidas por los escritos apócrifos, en particular el Protoevangelio de Santiago, del siglo II. Éste cuenta que Joaquín contrajo matrimonio a los veinte años con Ana, perteneciente como él a la tribu de Judá y al linaje de David. Procedentes de Galilea, se instalaron pronto en Jerusalén, cerca de la piscina Probática, en la que Jesús curó a un paralítico. La actual iglesia de Santa Ana recuerda esta tradición, aunque según otra, la casa de los abuelos de Jesús estaría en Séforis (Galilea). Ser los padres de María es mucho.
Oración: Señor, Dios de nuestros padres, tú concediste a san Joaquín y a santa Ana la gracia de traer a este mundo a la Madre de tu Hijo; concédenos, por la plegaria de estos santos, la salvación que has prometido a tu pueblo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

Palabras del Papa Francisco 
“Las familias no son un problema,
sino principalmente una oportunidad.
Aunque de hecho las familias tienen muchos problemas,
se decide no mirarlas desde allí
sino desde sus posibilidades e ir aún más allá:
mirar el proyecto de Dios sobre la familia”

Historias:
Algo muy grave…
Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y  tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
- No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo. 

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:
- Te apuesto un peso a que no la haces.

Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla Y él contesta: 
- Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.

Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá, o una nieta o en fin, cualquier pariente, feliz con su peso dice y comenta:
 - Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
- ¿Y por qué es un tonto?
- Porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Y su madre le dice:
- No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

Una pariente oye esto y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero:
- Deme un kilo de carne", y en el momento que la está cortando, le dice: Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:
- Mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas.

Entonces la vieja responde:
- Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos...

Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor.
Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde alguien dice:

- ¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
- ¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
- Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.
- Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.
- Sí, pero no tanto calor como ahora.

 Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:
- Hay un pajarito en la plaza.
Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.
- Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.
- Sí, pero nunca a esta hora.

Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
- Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen:
- Si este se atreve, pues nosotros también nos vamos.

Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:
- Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa.
Y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.
Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su lado:
 - ¿Vistes mi hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?"

Esto se llama la profecía auto cumplida.
*Autor: Gabriel García Marquez

Moraleja: "No hagas caso del rumor". "No seas tú mismo un instrumento para crear el caos". Tratemos de construir, no de destruir.

Mensaje de María Reina de la Paz 
Mensaje de María Reina de la Paz del 25 de Julio de 2016

“Queridos hijos! Los miro y los veo perdidos, y no tienen oración ni alegría en el corazón. Hijitos, regresen a la oración y pongan a Dios en el primer lugar y no al hombre. No pierdan la esperanza que les traigo. Hijitos, que este tiempo sea para ustedes, buscar cada día más a Dios en el silencio de su corazón y oren, oren, oren hasta que la oración se convierta en alegría para ustedes. Gracias por haber respondido a mi llamado. ”

Los cinco minutos de Dios
Julio 26
¿Conoces algún libro de recetas de cocina? Seguro que al menos en alguna revista hojeaste por curiosidad alguna de esas recetas.
¿Deseas que te presente una receta original? La escribió un sabio y prudente autor de esta forma:
“Tome una gran cantidad de alegría y déjela hervir a fuego lento, sin parar. Póngale un tazón bien lleno de leche de bondad y enseguida agregue una medida completa de consideración y respeto hacia los demás. Mezcle con esos ingredientes una cucharada de comprensión; pero una buena cucharada, no una de café, sino sopera; si pone un cucharón, la receta no se estropeará, más bien ganará. Sazone todo eso con abundante caridad; desparrámela bien por todo el conjunto de horas, tiempos y personas. Mezcle todo perfectamente y enseguida con todo cuidado ciérnalo por un colador, para eliminar cualquier partícula de egoísmo. Para servirlo, sírvalo con abundante salsa de amor. Es exquisito y cautivador”.
“Cristo es quien nos revela que Dios es amor, a la vez que nos enseña que la ley fundamental de la perfección humana, y por lo tanto de la transformación del mundo, es el mandamiento nuevo del amor. Así pues, a los que creen en la ley de la caridad divina les da la certeza de que abrir a todos los hombres los caminos del amor y esforzarse por instaurar la fraternidad universal no son cosas inútiles” (GS 38)
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

lunes, 25 de julio de 2016

Pequeñas Semillitas 3079

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 3079 ~ Lunes 25 de Julio de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hay una anécdota de Don Bosco que es muy clara para explicar cuánto podemos lograr a través de la fe y de la oración:
Un día de 1859, Don Bosco bajó al refectorio, no para comer, sino para salir. Les dijo: “Hoy no puedo comer a la hora acostumbrada. Necesito que, cuando salgan del comedor, haya siempre uno de ustedes hasta las tres con algún chico escogido entre los mejores, rezando ante el Santísimo Sacramento. Esta tarde, si obtengo la gracia que nos es necesaria, les explicaré la razón de mis plegarias”. Don Bosco volvió al atardecer y dijo, respondiendo a las preguntas: “Hoy a las tres, vencía un compromiso serio con el librero Paravia de 10.000 liras. Además urgían otras deudas, que alcanzaban también otras 10.000 liras. He salido en busca de la Providencia sin saber a dónde iba.
Al llegar a la iglesia de la Consolata, entré y rogué a la Virgen que me consolara. Al llegar a la iglesia de santo Tomás, se me acerca un señor muy bien vestido que me dice:
— ¿Usted es Don Bosco? —Sí, para servirle. —Mi patrón me ha encargado que le entregue este sobre.
Hubo suficiente para que pagara todas las deudas urgentísimas.

¡Buenos días!

Ama de casa
Si esperas el momento oportuno de hacer algo verdaderamente grande, ¿cuántas veces en tu vida se te presentarán ocasiones semejantes? Aprovecha las ocasiones que te ofrece cada día, para realizar acciones ordinarias de manera extraordinaria. Cada tarea te permite dedicarte con lo mejor de ti mismo, madurar y vivir a pleno.

Un hombre, al volver un día de su trabajo, encontró su casa hecha un caos, en completo desorden: las camas sin hacer, los platos sin lavar, las ropas, los juguetes y los libros de los niños desparramados por todas partes…Además, la comida estaba sin preparar. — Pero, ¿qué es lo que está pasando aquí? — Preguntó el hombre a su mujer, con estupor y reprimida cólera.
— Nada, respondió ella, con aparente tranquilidad. Tú siempre te preguntas extrañado qué hago yo todo el día. Bueno, pues echa un vistazo. Hoy no lo he hecho.

Las tareas sencillas y cotidianas son realmente responsabilidades simples; pero, ser fieles al quehacer de cada día es algo importante. La felicidad humana generalmente no se logra con acciones de especial relevancia, que pueden acontecer muy raras veces, sino en ese sencillo deber que realizas todos los días con mucho amor. Valorízalo en ti y en los demás.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo. Él le dijo: «¿Qué quieres?». Dícele ella: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino». Replicó Jesús: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber?». Dícenle: «Sí, podemos». Díceles: «Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre».
Al oír esto los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos. Mas Jesús los llamó y dijo: «Sabéis que los jefes de las naciones las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos». (Mt 20,20-28)

Comentario:
Hoy, el episodio que nos narra este fragmento del Evangelio nos pone frente a una situación que ocurre con mucha frecuencia en las distintas comunidades cristianas. En efecto, Juan y Santiago han sido muy generosos al abandonar su casa y sus redes para seguir a Jesús. Han escuchado que el Señor anuncia un Reino y que ofrece la vida eterna, pero no logran entender todavía la nueva dimensión que presenta el Señor y, por ello, su madre va a pedir algo bueno, pero que se queda en las simples aspiraciones humanas: «Manda que estos dos hijos míos se sienten, uno a tu derecha y otro a tu izquierda, en tu Reino» (Mt 20,21).
De igual manera, nosotros escuchamos y seguimos al Señor, como lo hicieron los primeros discípulos de Jesús, pero no siempre logramos entender a cabalidad su mensaje y nos dejamos llevar por intereses personales o ambiciones dentro de la Iglesia. Se nos olvida que al aceptar al Señor, tenemos que entregarnos con confianza y de manera plena a Él, que no podemos pensar en obtener la gloria sin haber aceptado la cruz.
La respuesta que les da Jesús pone precisamente el acento en este aspecto: para participar de su Reino, lo que importa es aceptar beber de su misma «copa» (cf. Mt 20,22), es decir, estar dispuestos a entregar nuestra vida por amor a Dios y dedicarnos al servicio de nuestros hermanos, con la misma actitud de misericordia que tuvo Jesús. El Papa Francisco, en su primera homilía, recalcaba que para seguir a Jesús hay que caminar con la cruz, pues «cuando caminamos sin la cruz, cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor».
Seguir a Jesús exige, por consiguiente, gran humildad de nuestra parte. A partir del bautismo hemos sido llamados a ser testigos suyos para transformar el mundo. Pero esta transformación sólo la lograremos si somos capaces de ser servidores de los demás, con un espíritu de gran generosidad y entrega, pero siempre llenos de gozo por estar siguiendo y haciendo presente al Señor.
* Mons. Octavio RUIZ Arenas Secretario del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización (Città del Vaticano, Vaticano)

Santoral Católico:
Santiago el Mayor
Apóstol y Patrono de España
Nació en Betsaida; era hijo de Zebedeo y hermano del apóstol Juan. Jesús, pasando junto al lago de Galilea, vio a los dos hermanos, que estaban repasando las redes, y los llamó a su seguimiento. Junto con su hermano y Pedro, Santiago fue uno de los tres discípulos más cercanos a Jesús, en la curación de la hija de Jairo (Mc 5,37), en la Transfiguración (Mt 17,1), en Getsemaní. Por su carácter pronto e impetuoso, el Señor le impuso a él y a su hermano el sobrenombre de «hijos del trueno» (Mc 3,17). Fue decapitado por Herodes Agripa en Jerusalén el año 44. Desde la antigüedad está muy difundida la persuasión de que Santiago predicó el Evangelio en los confines de Occidente, o sea, en España, y de que sus discípulos recogieron sus restos en Jerusalén y vinieron a enterrarlos en lo que hoy es Compostela. Su sepulcro, a lo largo de la Edad Media y hasta nuestros días, es meta de innumerables peregrinaciones de toda la Cristiandad.
Oración: Dios todopoderoso y eterno, que consagraste los primeros trabajos de los apóstoles con la sangre de Santiago, haz que, por su martirio, sea fortalecida tu Iglesia y, por su patrocinio, España y toda Europa se mantengan fiel a Cristo hasta el final de los tiempos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano    

El pensamiento del día

“El accionar del maligno tiene un límite irreversible.
A pesar de todo lo que ha logrado hasta ahora,
no pudo con la fidelidad y el amor de Cristo
que en la cruz lo venció definitivamente.
Porque si bien es cierto que muerto el mal ganó la primera batalla,
al resucitar al tercer día el Señor primereó en el amor
e hizo despuntar la aurora de la vida y lo venció para siempre”
(Mons. Gustavo O. Zanchetta)

Tema del día:
Jornada Mundial de la Juventud
¿Qué es la Jornada Mundial de la Juventud?
La Jornada Mundial de la Juventud es una celebración de la fe. Es un gran acontecimiento, en el que fiesta y fe se unen inseparablemente y al que el Papa invita a jóvenes de todo el mundo a un lugar concreto. La Jornada Mundial de la Juventud es internacional: llegan jóvenes de más de 180 naciones. Su objetivo común: conocerse entre sí, compartir experiencias y celebrar una gran fiesta ante la presencia del Papa.

¿Cuál es el origen de las jornadas mundiales de la juventud?
En 1984 más de 300.000 jóvenes de todo el mundo acudieron a Roma para el Jubileo Internacional de la Juventud el domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. Estaban respondiendo así a la invitación del Papa de celebrar el Año Santo de la Redención en 1983 /1984, marcando el 1950 aniversario de la de la muerte y resurrección de Jesucristo.

Abrumado por el gran número de personas, la noche antes del domingo de Ramos, el Papa dijo a los jóvenes:
"¡Qué fantástico espectáculo veros todos aquí hoy! ¿Quién dijo que los jóvenes de hoy en día habían perdido sus valores? ¿Quién dice que no se puede contar con ellos?"

En ese momento, Juan Pablo II confió a los jóvenes del mundo un símbolo del amor de Cristo por la humanidad "para que fuese llevado a todo el mundo": una enorme cruz de madera, conocida ahora como la "Cruz de los Jóvenes".  Y así empezó la búsqueda personal del Papa para que este magnífico encuentro de fe de los jóvenes se convirtiese en algo más permanente.

Un año después, la Organización de las Naciones Unidas proclamaron 1985 como el "Año Internacional de la Juventud". El Papa vio en esa ocasión una maravillosa oportunidad para organizar otro gran encuentro de jóvenes para ese año e invitó a los jóvenes del mundo a celebrar con él el domingo de Ramos en Roma; más de 250.000 jóvenes respondieron a su llamada.

Inspirado por esos dos grandes eventos, el Papa Juan Pablo II deseó que los jóvenes del mundo pudiesen celebrar y aprender de forma continuada más cosas sobre la fe.  Una semana después de la celebración con los jóvenes, el Papa anunció la creación de la Jornada Mundial de la Juventud:
"El Señor nos ha dado sus bendiciones especiales para este encuentro (el Domingo de Ramos), así en los años venideros, la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud tendrá lugar todos los domingos de Ramos conjuntamente con el Consejo de los Laicos".

Así nació la Jornada Mundial de la Juventud. Se convirtió en una de las principales características que definieron del papado de Juan Pablo II, vista como una forma de acercarse a la próxima generación de católicos, demostrando tener confianza en ellos, rejuveneciendo la iglesia y llevando a cabo sus enseñanzas.

Los principios básicos de la Jornada Mundial de la Juventud son:
Una expresión de la Iglesia universal
Un instrumento de evangelización de los jóvenes
Una "Epifanía" de los jóvenes de la Iglesia
Un símbolo efectivo de la Unión Eclesial
Un peregrinaje de fe, espiritual y práctico

¿Cuántas jornadas mundiales de la juventud se han celebrado hasta el momento?
Hasta ahora ha habido 30 Jornadas Mundiales de la Juventud, y de ellas 12 como encuentros internacionales: en 1987 en Buenos Aires (Argentina), en 1989 en Santiago de Compostela (España), en 1991 en Czestochowa (Polonia), en 1993 en Denver (EEUU), en 1995 en Manila (Filipinas), en 1997 en París (Francia), en 2000 en Roma (Italia), en 2002 en Toronto (Canadá), en 2005 en Colonia (Alemania), 2008 en Sydney (Australia), 2011 en Madrid (España) y 2013 en Río de Janeiro (Brasil).

¿Por qué merece la pena participar en la Jornada Mundial de la Juventud?
Para muchos jóvenes las Jornadas Mundiales de la Juventud suponen una experiencia inolvidable. Conocen a cristianos y cristianas de todo el mundo, celebran juntos una gran fiesta y de este modo viven su fe de una manera nueva. Los participantes quedan profundamente conmovidos por la fuerza del mensaje del Papa. El Papa tiene grandes esperanzas puestas en los jóvenes y les infunde ánimo y valentía para su vida diaria. La experiencia de la fe común más allá de países, idiomas y culturas, les fortalece en su camino personal, en el cual algunos tienen la sensación de vivir aislados. Muchos experimentan una orientación nueva y nueva energía para seguir su propio camino de fe.

Si no soy católico. ¿Puedo, no obstante, participar en la Jornada Mundial de la Juventud?
Aunque la Jornada Mundial de la Juventud está en principio dirigida a jóvenes cristianos de la Iglesia Católica, naturalmente todos los interesados e interesadas en la Jornada están cordialmente invitados. Desde quienes sólo quieren participar en las actividades hasta quienes quieren conocer o redescubrir la fe católica.
Programa completo de la JMJ en Cracovia, Polonia
desde el miércoles 27 de julio: Hacer clic acá
* Fuente: Web Católico de Javier

Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas

Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail: Si desean recibir el power point y los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos pastorales sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a feluzul@gmail.com 
Sólo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración para dos personas de Colombia: María Edilma T. y Aidee G., quienes serán intervenidas pronto por situaciones de orden cancerígeno. Colocamos a ambas en las Santas Manos Sanadoras de nuestro Señor Jesucristo, y confiados en la intercesión de nuestra Madre, la Santísima Virgen María.

Pedimos oración para Cecilia, de La Rioja, Argentina, que es una chica Down a la que se le ha diagnosticado ahora un tumor. Invocamos para ella la protección del Divino Niño Jesús, para que pose Sus Manos y le conceda salud.

Pedimos oración para Beneranda, que vive en Guatemala, y está hospitalizada luchando contra leucemia, por momentos se desalienta y tiene miedo y necesita la fuerza de nuestras plegarias para para que acrecienten su fe y su esperanza para salir adelante con la mano poderosa de Nuestro Señor Jesucristo.

Seguimos rezando por María del Rosario, una joven de Córdoba, Argentina, que hace pocos días está internada por un desorden mental agudo, rogando la intercesión de la Virgen de Lourdes y del Beato Cura Brochero, para que el Señor la cure muy pronto.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de Dios
Julio 25
Ser perfeccionista, ¿es una virtud o un defecto? Querer que todo salga a la última perfección, ¿está bien o está mal?
Es innato en el ser humano el deseo de evolucionar, de ser cada vez mejor, personal y colectivamente, familiar y socialmente; cuando tu hijito te presenta el cuaderno de deberes, tú le alabas por lo bien realizado, pero lo estimulas a perfeccionarse, a hacerlo cada vez mejor.
Cuando te afeitas o peinas tu cabellera, deseas que quede una perfecta afeitada o un peinado impecable; y así en todas las cosas y en todos los niveles. ¿Por qué solamente en nuestra espiritualidad quedaremos sin el debido desarrollo?
La meta de todo ser viviente es lograr la perfección completa de su vida en todos sus órdenes. Si somos humanos, no nos contentemos con serlo; aspiremos a ser hijos de Dios por la gracia santificante. Eso será llegar a la meta que nos hemos propuesto y, sobre todo, que nos ha señalado el mismo Dios, nuestro padre.
“Ser perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo” (Mt 5, 48). “El divino Maestro y Modelo de toda perfección, el Señor Jesús, predicó a todos y cada uno de sus discípulos, cualquiera fuese su condición, la santidad de  vida, de la que Él es iniciador y consumador” (LG 40)
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-

domingo, 24 de julio de 2016

Pequeñas Semillitas 3078

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 11 - Número 3078 ~ Domingo 24 de Julio de 2016
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
En el evangelio de hoy los discípulos se acercan a Jesús y le piden al Señor que les enseñe cómo orar.  Además de un formulario de rezo, quieren saber qué cosas deberían pedir de Dios.
La verdad es que no es necesariamente malo pedir cosas para nosotros mismos... Sin embargo, nuestra oración debería hacer hincapié en algo más céntrico a nuestro sumo bien.  Deberíamos pedir una mayor relación con el Señor Jesús.  En el evangelio Jesús recomienda a sus discípulos que soliciten de Dios Padre su “Reino”.  Esto es la plenitud del amor que supera toda dificultad.  Lo encontramos nosotros en Jesús crucificado y resucitado de la muerte.
La segunda lectura hoy describe el Reino en términos de la vida nueva experimentada por Jesús.  Dice que por el bautismo nosotros participamos en esta vida que nos exonera de todo pecado. Ya ni nuestros pecados del pasado ni la incertidumbre del futuro pueden quitarnos la paz. Porque estamos con Jesús, quedamos seguros que todo resultará bien. Aún las amenazas de los terroristas no nos causan gran dificultad.
Jesús señala que Dios no es sólo justo sino también amoroso.  Sus parábolas muestran a un Padre a lo cual no se puede fatigar con peticiones.  Al contrario, Él está listo para apoyar a aquellos que se le acercan con corazón sincero. Como el hombre que viene a medianoche pidiendo pan, a veces nosotros parecemos pretensiosos en nuestras expectativas de Dios. Un enfermo dice al sacerdote que siente avergonzado pidiendo los sacramentos después de años sin ir a misa. Pero no es necesaria la vergüenza. Con amor infinito Dios sólo quiere que nos volvamos a él.
Podemos pedir a Dios en la oración el mayor conocimiento de Jesús que vale más que mil cosas. Con Él tenemos el bien que sobrepasa la belleza y la riqueza. Con Él tenemos la vida que ni los terroristas pueden aniquilar. Con Jesús tenemos el cumplimiento del Reino de Dios.
* P. Carmelo Mele O.P.

¡Buenos días!

Decidido y entusiasta
El buen marino de un barco de velas, está siempre atento y obra con habilidad cuando percibe que se levanta una brisa, aunque muy suave. Tú también permanece alerta y cuando surja en tu interior un impulso a la buena acción, por pequeño que sea, despliega al punto tus velas y obra decididamente. Como decía san Agustín: “La gracia pasa y no vuelve”.

Uno de los defectos más comunes de la naturaleza humana es diferir lo que deberíamos y podríamos hacer ahora. Más claramente es “patear la pelota para adelante”, como suele decirse. Cuántas hermosas iniciativas han muerto por esta concesión a la pereza. Hay quienes se han hecho especialistas en buscar excusas para evadir lo que urge llevar a cabo hoy. Aprovecha, pues, bien el tiempo y repite en tus adentros una y otra vez la frase que te impulsará a la acción: “procederé ahora mismo, ya, ya, ya”. Así harás fecunda tu vida. Para esto Dios te regala un nuevo día.

“Procederé ahora mismo”. Con estas palabras puedes preparar tu mente para realizar todo acto necesario para lograr tus metas; con ellas harás frente a todo desafío que los fracasados eluden. Hoy es el momento oportuno. Este es el lugar. El impulso inicial tómalo al principio de la jornada, orando así: “Con tu ayuda, Señor, hoy seré decidido y entusiasta”.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
Un día que Jesús estaba en oración, en cierto lugar, cuando hubo terminado, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan lo enseñó a sus discípulos». Les dijo: «Cuando oréis, decid: ‘Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Danos cada día el pan que necesitamos. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos todos los que nos han ofendido. Y no nos expongas a la tentación’».
También les dijo Jesús: «Supongamos que uno de vosotros tiene un amigo, y que a medianoche va a su casa y le dice: ‘Amigo, préstame tres panes, porque otro amigo mío acaba de llegar de viaje a mi casa y no tengo nada que ofrecerle’. Sin duda, aquel le contestará desde dentro: ‘¡No me molestes! La puerta está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme a darte nada’. Pues bien, os digo que aunque no se levante a dárselo por ser su amigo, se levantará por serle importuno y le dará cuanto necesite. Por esto os digo: Pedid y Dios os dará, buscad y encontraréis, llamad a la puerta y se os abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra y al que llama a la puerta, se le abre. ¿Acaso algún padre entre vosotros sería capaz de darle a su hijo una culebra cuando le pide pescado? ¿O de darle un alacrán cuando le pide un huevo? Pues si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre que está en el cielo dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!». (Lc 11,1-13)

Comentario:
Hoy, Jesús en oración nos enseña a orar. Fijémonos bien en lo que su actitud nos enseña. Jesucristo experimenta en muchas ocasiones la necesidad de encontrarse cara a cara con su Padre. Lucas, en su Evangelio, insiste sobre este punto.
¿De qué hablaban aquel día? No lo sabemos. En cambio, en otra ocasión, nos ha llegado un fragmento de la conversación entre su Padre y Él. En el momento en que fue bautizado en el Jordán, cuando estaba orando, «y vino una voz del cielo: ‘Tú eres mi hijo; mi amado, en quien he puesto mi complacencia’» (Lc 3,22). Es el paréntesis de un diálogo tiernamente afectuoso.
Cuando, en el Evangelio de hoy, uno de los discípulos, al observar su recogimiento, le ruega que les enseñe a hablar con Dios, Jesús responde: «Cuando oréis, decid: ‘Padre, santificado sea tu nombre…’» (Lc 11,2). La oración consiste en una conversación filial con ese Padre que nos ama con locura. ¿No definía Teresa de Ávila la oración como “una íntima relación de amistad”: «estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos que nos ama»?
Benedicto XVI encuentra «significativo que Lucas sitúe el Padrenuestro en el contexto de la oración personal del mismo Jesús. De esta forma, Él nos hace participar de su oración; nos conduce al interior del diálogo íntimo del amor trinitario; por decirlo así, levanta nuestras miserias humanas hasta el corazón de Dios».
Es significativo que, en el lenguaje corriente, la oración que Jesucristo nos ha enseñado se resuma en estas dos únicas palabras: «Padre Nuestro». La oración cristiana es eminentemente filial.
La liturgia católica pone esta oración en nuestros labios en el momento en que nos preparamos para recibir el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo. Las siete peticiones que comporta y el orden en el que están formuladas nos dan una idea de la conducta que hemos de mantener cuando recibamos la Comunión Eucarística.
* Abbé Jean GOTTIGNY (Bruxelles, Bélgica)

Palabras de San Juan Pablo II
“La oración es el secreto para entrar y morar en la Voluntad de Dios […] La oración es fiarse de Dios, ponerse en sus manos […] Orar es mantener la mirada fija en Cristo […] Orar significa sumergirse con el espíritu de Dios, en actitud de humilde adhesión a su voluntad. De este abandono confiado en Dios deriva la luz interior que transfigura al hombre, convirtiéndolo en testigo de la resurrección. Pero esto sólo puede suceder escuchando y siguiendo dócilmente a Cristo hasta la pasión y la cruz. Por tanto, debemos mirarlo a él «porque sólo en él, Hijo de Dios, hay salvación».”

Predicación del Evangelio:
Saber pedir al Padre
Jesús oraba muchas veces. Los buenos israelitas solían hacerlo tres veces al día. Por eso no era extraño para los apóstoles ver a Jesús que se ponía a orar. Lo que les impactaba no era el hecho de orar, sino la manera de orar: el darse cuenta que Jesús hablaba verdaderamente con otra persona, que era su Padre, y quizá muchas veces le escucharían las palabras tiernas que dirigía a su Padre celestial. Por eso una vez que terminó su oración, le dijeron: “Señor, enséñanos a orar”. Un motivo, por lo que se lo dijeron, era porque Juan Bautista había enseñado a orar a sus propios discípulos.

Jesús, como respuesta, les enseñó el Padrenuestro. Es muy posible que no fuese una oración en concreto enseñada una sola vez, sino que en diferentes momentos les fue enseñando cómo hablar con Dios y los deseos y peticiones más importantes. De esas enseñanzas, que solían ser parecidas, san Mateo nos presenta el “padrenuestro”, como lo conocemos, y san Lucas lo presenta un poquito más abreviado.

Lo primero que enseña Jesús es a llamar “Padre” a Dios. Con ello nos acercaba mucho más a la divinidad y nos mostraba lo principal de Dios, que es su amor. Si Dios es nuestro Padre (o Madre), tenemos que querer que así sea conocido por muchos. Ese es nuestro primer deseo, que es parecido al segundo: Que reine sobre nosotros. Quiere decir que se extienda más su reino de amor: que todos nos comportemos como hermanos y vivamos en la alegría de cumplir sus mandatos, pues es lo que nos dará la verdadera felicidad. Después pedimos lo necesario para nuestra vida. Hay que tener en cuenta que Jesús nos enseñó a pedir en comunidad, aunque uno rece solo. Por eso este alimento lo pedimos para todos, especialmente para los más necesitados. Luego le pedimos el perdón, que está supeditado a que lo tengamos entre nosotros. Y, como somos débiles, le pedimos no tener tantos peligros para caer en el mal.

Jesús nos dice que pidamos, porque Dios escucha nuestra oración. Sin embargo todos tenemos experiencias de muchas oraciones que creemos no han sido atendidas. Jesús nos dice que Dios atiende todas nuestras plegarias, porque está con nosotros, nos escucha y quiere nuestro bien. Lo malo es que a veces somos nosotros los que no sabemos lo que nos conviene y oramos mal. La oración, si la consideramos como unión con Dios, siempre es provechosa y puede ser constante, aunque ocupemos el tiempo en diversos menesteres. Pero cuando hablamos de la oración como petición, suele haber dos extremos defectuosos. Hay quienes piensan que no se debe orar sino trabajar más. Algunos sin fe piensan que la oración es pura fantasía o tienen una idea de Dios falsa, como si fuese un tirano. Para otros en cambio, que se pasan de vagos o perezosos, la oración debe llenar todo, de modo que Dios les solucione todos los problemas materiales. Otra cosa son los religiosos de vida contemplativa, que trabajan de verdad mucho...  La realidad es que ni Dios lo quiere hacer todo por sí mismo, ni nosotros podemos hacerlo todo por nosotros mismos. Es difícil el equilibrio.

Hoy Jesús nos enseña que muchas veces debemos acudir a Dios. Algunas veces pediremos cosas necesarias materiales; pero lo importante es pedir lo más conveniente para nuestra salvación, que Dios sabe mejor que nosotros. De nuestra parte debemos poner mucha confianza y total entrega al amor de Dios Padre.
* Padre Silverio Velasco (España)

Nuevo vídeo y artículo

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de "Pequeñas Semillitas" en internet.
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"Juan Pablo II inolvidable"
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Agradecimientos
Dicen que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Desde Guatemala llega un agradecimiento por las oraciones hechas por la salud de Enrique R., que tenía cáncer de páncreas, y que finalmente ya está en la presencia de Dios. Su vida fue testimonio del amor inmenso de Dios inclusive durante el largo tiempo de su enfermedad, pues fue un hombre bueno y aprovechó cada momento para alabar a Dios nuestro Señor.

El autor de esta página agradece a Dios y a quienes rezaron por los buenos resultados se sus exámenes médicos.

Desde Bogotá, Colombia, Carlos C. O. escribe y dice: “Agradezco al Señor y a la Santísima Virgen su presencia en mi vida personal, familiar, laboral y social. Especialmente por las gracias recibidas por mi hijo Carlos quien ha terminado exitosamente su Maestría en Economía y acaba de firmar un contrato con el Banco Mundial. También agradezco al Señor que se me ha convocado por la Fundación Universitaria del Área Andina para que me desempeñe como tutor de medio tiempo ejecutando áreas propias de las Ciencias Sociales.

Y este es un agradecimiento especial: el pasado 19 de julio, nuestro querido amigo el P. Félix María Bruno (“Lucho” para los amigos), ha cumplido 95 años de edad y en pocos días cumple 68 años como sacerdote salesiano. Es de Córdoba, Argentina, pero hace muchos años vive y trabaja en un Colegio de Montevideo, Uruguay, y desde el principio ha acompañado y asesorado a “Pequeñas Semillitas”. Transcribo a continuación sus palabras: “Agradecimiento a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo, a María Santísima, a mis familiares, a mis hermanos salesianos y a todos los que rezaron por mis 95 años. Para todos ellos mi agradecimiento con mis oraciones. Y mi gran pedido: que dios, cuando venga a buscarme, me encuentre aferrado a las manos de María y conceda muchas vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa. ¡Gracias y que Jesús y María estén con todos ustedes!
Padre Félix M. Bruno SDB

Los cinco minutos de Dios
Julio 24
Alguien expresó varios pensamientos que no requieren comentario:
“Cuando otro actúa de cierta forma, es perverso; cuando tú lo haces, son los nervios. Cuando es inflexible en su actitud, es obstinado; cuando tú lo eres, es solamente firmeza. Cuando le disgustan tus amigos, tiene algún prejuicio; cuando a ti te disgustan los suyos, simplemente tienes un buen criterio sobre la naturaleza humana. Cuando trata de ser complaciente, es adulador; cuando tú lo haces, estás demostrando tacto. Cuando tarda en hacer las cosas, es terriblemente lento; cuando tú tardas años, eres cauto. Cuando encuentra defectos, es un desubicado; cuando tú lo haces, muestras discernimiento.”
Para pensar con detención y con sinceridad…
“Porque con el criterio con que ustedes juzguen se los juzgará, y la medida con que midan se usará para ustedes” (Mt 7,2). La delicadeza en el trato con los demás es una virtud no tan conocida; sin embargo es muy beneficiosa para las mutuas relaciones.
* P. Alfonso Milagro

Jardinero de Dios
-el más pequeñito de todos-